El problema con la obra de Símbolos Patrios | El Imparcial de Oaxaca
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El problema con la obra de Símbolos Patrios

 


Esta semana la justicia federal otorgó la suspensión provisional de la obra Ampliación y Modernización de la Carretera Troncal No. 175 (Oaxaca- Puerto Ángel), es decir, la controvertida obra de ampliación a cuatro carriles de la Avenida Símbolos Patrios (https://bit.ly/3DQjDTa).
La determinación del juez busca evitar un “daño inminente e irreparable al medio ambiente” y, abunda: “toda vez que si bien interesa a la colectividad una circulación de vehículos fluida, también es del interés de la sociedad la preservación del arbolado, ya que inclusive ayuda al control de aguas pluviales, no solo para la conservación de mantos freáticos, sino producen oxígeno, purifican el aire, forman suelos fértiles, evitan erosión, mantienen ríos limpios, captan agua para los acuíferos, sirven como refugios para la fauna, reducen temperatura del suelo, propician el establecimiento de otras especies, regeneran los nutrientes del suelo y mejoran el paisaje” (https://bit.ly/3DQjDTa).
No se trata de una orden definitiva. Sin embargo, el otorgamiento de la suspensión da oportunidad para que se pondere con mayor profundidad el efecto que la realización de esta obra implica para el medio ambiente.
En un momento en el que la crisis climática nos alcanzó, la toma de decisiones del poder ejecutivo estatal para la “modernización” de la Avenida Símbolos Patrios es el ejemplo perfecto de cómo las determinaciones locales aún no se responsabilizan del impacto que sus acciones pueden tener en el corto, mediano y largo plazo en materia de contención y mitigación del cambio climático.
La obra no solo implica la remoción de los árboles y demás vegetación, sino el desarrollo de un proyecto que pone en el centro, de nueva cuenta, a los vehículos de motor e intereses económicos centralizados antes de procurar por el bienestar de las personas que viven en las muchas colonias circundantes ni velar por movilidad integral y de bajo impacto ambiental, como bien han establecido los representantes de las personas activistas y ciudadanía que se ha manifestado contra del proyecto (https://bit.ly/3n2pejj).
En una Zona Metropolitana como la de la Ciudad de Oaxaca, donde las distancias permitirían la masificación del uso de bicicletas o vías peatonales que permitan diversificar y mejorar las condiciones de movilidad, resulta risible que se siga apostando por el coche particular como la única vía de transporte ante el claro abandono de una política de transporte público eficiente, seguro y asequible, tras haber sido entregada a unos cuantos intereses de acaudalados concesionarios o a las manos de organizaciones que solo cuidan el interés de sus agremiados.
Además de lo anterior, poco se ha hablado del impacto ambiental que implicará la ampliación de vías para vehículos de motor, que no contará siquiera con los pocos árboles que ahora existen para poder absorber una parte de las emisiones contaminantes que se multiplicará por cientos en caso de que el proyecto actual de la obra prospere.
Si bien la Secretaría de las Infraestructuras y el Ordenamiento Territorial ha prometido rescatar algunos ejemplares y plantar cientos más, el problema persiste, pues los nuevos ejemplares a ser plantados aún deben de crecer y madurar para suplir aquellos que propone sean removidos y ante la crisis ambiental que enfrentamos como humanidad, lo que las autoridades deben promover es la protección y mantenimiento de todas las especies vegetales en áreas urbanas además de la creación de nuevas, no solo su sustitución.
Desde hace nueve años, de manera diaria y en diferentes medios de transporte, transito la Avenida Símbolos Patrios. Me queda claro que es una avenida que cuenta con diversas problemáticas y que el desarrollo de proyectos en su entorno debe ser integral.
No obstante, tras haber experimentado los diarios trabajos y consecuencias de una obra similar en Ciudad de México (Proyecto General Circuito Interior), este tipo de obras, en el mediano plazo, solo profundizan las problemáticas de movilidad al aumentar la dependencia a los automóviles, lo que conduce al aumento de tráfico y congestión vehicular, como ya también otras experiencias internacionales demuestran, aunque resulte contraintuitivo (https://nyti.ms/3tflxb7; https://bloom.bg/3DXBN5M; https://bit.ly/2YrFctg; https://bit.ly/3yLeici; https://bit.ly/3jHxtzp).
En un país donde el 80 por ciento del espacio público está destinado para la infraestructura de vehículos de motor, hay que recordar que las políticas públicas deben hacerse para las personas, no para los coches.
@GalateaSwanson