Paseo Juárez El Llano (Parte II) | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Opinión

Estratega

Paseo Juárez El Llano (Parte II)

 


En I894, el gobernador, General Martín González, retiro de El Llano de Guadalupe la fuente de Morelos —que actualmente se encuentra en el Jardín Labastida—; y construyó la glorieta circundante en dónde se erigió el pedestal adornado en su parte alta con grecas de Mitla sobre el que mando colocar la estatua de don Benito Juárez que porta la bandera nacional del lado del corazón y con el índice de la mano derecha señala la corona del Imperio rodando a sus pies. 

La estatua originalmente fue colocada viendo al oriente, como le corresponde al Primer Vigilante de la Patria. 

Existe un documento en el cual, un grupo de hombres libres y de buenas costumbres, sugiere el cambio de nombre de jardín Netzahualcóyotl  al de Paseo Juárez:

“Próximamente tendrá lugar la manifestación que cada año hace el Círculo Patriótico Liberal en honor del Ilustre Patricio de la Reforma Lic. Don Benito Juárez García. Se ha observado que esta manifestación tenga verificativo en la rotonda central del paseo Netzahualcóyotl, frente a la estatua erigida a la memoria de aquel ciudadano. Nada más justo ni más razonable, que el paseo en que se encuentra el monumento a Juárez, lleve el nombre de él y no el de Netzahualcóyotl, que, si bien pertenece a una personalidad que figura en la historia de México como hombre glorioso y digno de perpetuar su memoria, no parece apropiado recordarlo en un sitio, donde no hay huella alguna que signifique el nombre de la persona a quien se pretende honrar. Por otra parte, es más natural y parece más justo que el principal paseo de nuestra ciudad, lleve el nombre de Juárez, ya por las glorias patrias alcanzadas por él en nuestra república, cuanto por ser hijo del estado. Como el jardín del zócalo lleva en la actualidad el nombre de “Benito Juárez”, es necesario que al aprobarse esta proposición se sustituya ese nombre por otro. En virtud, de tal sujetamos a la deliberación de este ilustre cuerpo, la siguiente proposición: 

“El paseo que hoy lleva el nombre de Netzahualcóyotl, en lo sucesivo llevará el de Benito Juárez, el jardín que hoy es conocido con el nombre de Benito Juárez se denominará en adelante Jardín de la Constitución. 

Deseando que la proposición anterior surta sus efectos antes del 18 del corriente que es el día de la manifestación, pedimos la dispensa de los trámites”. Hasta aquí la propuesta.

A partir del 15 de septiembre de 1894, el jardín fue llamado “Paseo Juárez”. El Llano es un nombre corto, fuerte, pegajoso, fácil de recordar; es el que usa el pueblo para referirse al Paseo Juárez, antes Alameda de Netzahualcóyotl y antes Llano de Guadalupe. 

En 1907 se podía llegar al Paseo Juárez en tranvías urbanos tirados por mulitas, el servicio lo prestaban dos compañías: la de Ferrocarril Urbano del Sr. Wenceslao García y la del Sr. Andrés Oest que años más tarde llegó hasta San Felipe del Agua. 

La hechura de las esculturas de los ocho leones de tamaño natural que guardan las entradas al Llano fue encargada por el gobernador del estado Lic. Miguel Bolaños Cacho —1912 – 1914— a Dn. Ernesto Scheleske y Aguirre, originario de Tlacotalpan, Ver., el proyecto de fundirlas en bronce despertó muchas críticas por lo que se hicieron con una mezcla de cal y cemento blanco —cementantes— tan bien ejecutadas que hasta la fecha conservan su acabado original. 

En 1932, el presidente municipal, Prof. León Olvera Jiménez, desconociendo el simbolismo de la colocación original de la estatua de Dn. Benito Juárez, dispuso —y se vanagloriaba de ello— el cambio a la posición actual, es decir, viendo hacia el poniente.

En 1939, en el flanco norte se hicieron las primeras contrataciones de braceros para ir a trabajar a Estados Unidos. Viajaban en ferrocarril desde Oaxaca hasta Filadelfia, USA.

En la parte sur, de 1940 a 1960, hubo dos parques deportivos, uno para niños, que tenía aparatos de recreo: columpios, balancines, resbaladillas, la ola —rueda horizontal sobre un eje con una banca circular, unos se sentaban y otros empujaban— y un poste con voladoras de mano y el otro: una pista de patinaje a la que posteriormente se le agregaron dos tableros de básquetbol.

Continuará 3ª, parte.