Capital: Rehén de protestas | El Imparcial de Oaxaca
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Editorial

Capital: Rehén de protestas

 


Desde el inicio de esta semana, los citadinos no hemos podido tener una vida normal. Su espacio vital, la capital en donde vivimos, ha sido escenario de protestas, marchas y chantaje. El pasado lunes correspondió al Movimiento de Unificación y Lucha Triqui (MULT), manejado por su dirigente, Rogelio Pensamiento Mesinas, realizar marchas para protestar por los asesinatos perpetrados en contra de sus seguidores de la etnia triqui. A diferencia de sus antecesores al frente de dicho movimiento, desde muy temprano, los indígenas de dicha etnia tomaron la caseta de cobro de Huitzo y emprendieron una serie de acciones como el montaje de un plantón en el zócalo citadino, soslayando su manera ordenada de marchar que les ganó el reconocimiento a sus anteriores líderes.

Vecinos de la comunidad de San Pedro Quiatoni, también hicieron lo propio. Manejados por intereses que fluyen en el movimiento anti-minas, ya la emprendieron en contra de la empresa “Don David Gold Mining”, que explota fundos mineros ubicados en la comunidad de San José de Gracia. Resulta un tanto extraña, dicha movilización, pues a leguas se advierte que se trata de una protesta manipulada, habida cuenta que, desde hace al menos dos décadas, dicha empresa tiene presencia en la zona, por lo que, se advierte, algunos vivales tratan de repetir las escenas cotidianas con las que se mantiene acotada a la empresa canadiense que explota minerales en San José del Progreso, Ocotlán que, por cierto, ha cobrado ya algunas víctimas. Ha trascendido que la primera empresa utiliza mano de obra de la comunidad, en la que ha realizado algunos beneficios sociales.

A lo que vamos es a lo siguiente: todas las protestas, inconformidades y hasta la voracidad de algunos dirigentes de organizaciones sociales, que viven de la dádiva gubernamental se reflejan de manera cotidiana en nuestra capital. Hay ocasiones en que, desde la madrugada del lunes, primer día de labores, empiezan los bloqueos a calles y cruceros, convirtiéndose en serios dolores de cabeza para aquellos ciudadanos que tienen que salir a laborar, porque si no lo hacen, sus hijos simplemente no comen. Existe entre los capitalinos un justificado hartazgo respecto a esta movilización permanente que impide al ciudadano común, llevar su vida en paz. Transportistas, taxistas, comerciantes, empleados, etc., exigen al gobierno y al Congreso local, aprobar iniciativas para regular las manifestaciones en la vía pública, pues la mayoría toma como rehén la vialidad.

La verdad absoluta  

El lunes pasado, el periodista mexicano, Jorge Ramos, con un gran prestigio en los Estados Unidos de América, confrontó en la mañanera al presidente Andrés Manuel López Obrador, con datos duros respecto a la fallida política de “abrazos, no balazos”, con el que de manera ingenua se pretende acabar con la carnicería que han propiciado los grupos criminales. Las respuestas superficiales y vagas del primer mandatario reflejan la falta de una política de seguridad y la sumisión ante dichos poderes fácticos. Sólo dijo que se han reducido las estadísticas de homicidios dolosos, sin dar una respuesta contundente a dicha política irrisoria para paliar el poder de los cárteles de la droga. Sin embargo, el presidente no acepta críticas ni que pongan en tela de juicio lo que él asume como su verdad absoluta. Ya se vio la semana anterior, cuando no quiso recibir al gobernador de Michoacán, quien le llevaba las pruebas de la injerencia del crimen organizado en las elecciones de dicha entidad. 

La forma tan pedestre y ruin con la que ve a la prensa y a los periodistas, cotidianos depositarios de su encono, ha cristalizado en un teatro del absurdo, en el que habrá de calificar a quiénes, desde su perspectiva, mienten. La Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), emitió un comunicado en el cual rechaza “la recurrente campaña de estigmatización que despliega el gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en contra de medios de comunicación y periodistas”. La organización pidió el cese inmediato de este tipo de agresiones, alertando que suelen degenerar en hechos de violencia, particularmente en contra del espacio “Quién es quién en las mentiras de la semana”, dedicado a atacar a los medios de comunicación, señalar las noticias falsas y acusar directamente a periodistas. La primera edición del segmento de la Presidencia fue presentada por la pseudo periodista, Ana Elizabeth García Vilchis.

El presidente de la SIP, Jorge Canahuati, dijo: “La nueva acción de López Obrador contra la prensa no es nada novedoso; nos recuerda las peligrosas campañas de descrédito de gobernantes y funcionarios que desde la tribuna pública censuran y descalifican a la prensa independiente”. El presidente de la Comisión de Libertad de Prensa e Información de la SIP, Carlos Jornet, agregó que, “en el caso de México, uno de los países de mayor riesgo para el ejercicio del periodismo, resulta doblemente peligroso el discurso directo de la Presidencia con insultos contra periodistas y medios, un tipo de agresiones que, como lo indica la experiencia, suelen degenerar en hechos de violencia”.