Concluyó jornada | El Imparcial de Oaxaca
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Editorial

Concluyó jornada

 


El pasado fin de semana concluyó de manera exitosa, la jornada de vacunación contra la Covid-19, destinada al personal docente, administrativo, manual y de intendencia de todo el sector educativo oaxaqueño. La aplicación del biológico CanSino de manufactura china y de una sola dosis, inició desde el miércoles de la semana anterior, en presencia del gobernador Alejandro Murat; del titular del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO) y de funcionarios de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Si bien es cierto que la citada jornada tuvo una amplia aceptación entre maestros y trabajadores de la educación de los diversos niveles, también es cierto que el escepticismo y la mala información dejó su huella indeleble en un minoritario sector que no se quiso aplicarse la vacuna. Por supuesto que la cifra no oficial, sino de datos obtenidos por comentarios de los mismos mentores, fue poco significativa. Se trata, por supuesto, del libre albedrío o de la libertad y decisión que tiene cada persona a su propia vida. Lo grave es que sin haberse inmunizado seguramente habrá restricciones cuando tengan que estar frente al grupo.

Según información tanto de las autoridades educativas como de los mismos mentores, el tiempo estimado para esperar turno fue menor al que tuvieron que pasar los adultos mayores de 60 años en las etapas de vacunación y en los centros de aplicación. ¿Se corrigieron y enmendaron errores? No. El sector educativo se coordinó con la Guardia Nacional, haciendo a un lado a las llamadas brigadas de “Correcaminos” y “Servidores de la Nación”, para hacer de esta jornada un proceso ágil, despojado de burocratismo y eficaz. Hubo mentores que llegaron casi justo a la hora del inicio de la aplicación y no tardaron ni media hora en salir. Esto es: ni apartar lugares con 72 o 48 horas de antelación; ni dormir a la intemperie; ni pasar de diez a cinco horas formado para recibir el biológico.

Está claro pues que es la delegación de los Programas Bienestar la que no debe participar más en esta campaña. La prueba fue, precisamente, la rapidez y eficiencia con la que se aplicó el ente inmunizador a los maestros. Con la experiencia de estos días, se espera que autoridades municipales, de Salud y la Guardia Nacional retomen la misma estrategia para la aplicación de la siguiente dosis en los municipios que les corresponde en breve recibir la vacuna.  

Las presiones del pulpo

La semana anterior movió a risa en las redes sociales, la protesta de un grupo de concesionarios del transporte urbano de pasajeros, que retuvo una unidad del llamado CityBus, para exigirle al gobierno estatal el respeto a las rutas establecidas, dado que uno de sus miembros, Alejandro Villanueva, ligado a una de las empresas que regentean el transporte urbano, fue designado titular del citado sistema. Dado que, opinan, que hay ahí conflicto de intereses –que lo hay, pues no se puede ser juez y parte al mismo tiempo- temen que algunas rutas ya establecidas vayan a ser suspendidas para beneficiar, precisamente, a la empresa de la que el funcionario es socio. Decimos que movió a risa pues, en lo que declaró para defenderse, Villanueva sostuvo que hacen olas porque la mayoría se ha negado a cambiar y modernizar su parque vehicular. 

En efecto, los concesionarios, también conocido como “pulpo camionero”, han hecho caso omiso de la urgencia de que los usuarios de la capital oaxaqueña y de la zona conurbada cuenten con unidades dignas y decorosas. Cada que estos empresarios exigen aumento de tarifas o ampliación de rutas y demás, firman minutas en las que asumen un compromiso de cambiar la chatarra que siguen utilizando, por unidades nuevas. Siempre hay quejas y renuencia. Que las unidades son muy caras, que se deterioran muy pronto, que quieren créditos, que tienen muchas pérdidas, etc. Lo grave es que pasan los años y vemos rodando por las calles y avenidas, la misma chatarra con 30 años o más de vida. Autobuses contaminantes, conducidos por verdaderos cafres, es lo que los usuarios tienen que usar para trasladarse a sus fuentes de trabajo o domicilios.

Ahora que el gobierno estatal reactivó el proyecto del CityBus, que representa darle a los oaxaqueños un sistema urbano de transporte digno, para lo cual se han invertido muchos millones de pesos desde el gobierno de Gabino Cué, cuando inició este proyecto, no faltarán aquellos que, acostumbrados a pervivir de las rentas de viejos autobuses, sigan poniéndole piedritas en el camino. Es necesario insistir en que nuestras carencias presupuestarias no justifican que las inversiones en obras de beneficio social se vayan a la basura. Hay que echar andar este sistema de transporte sin mirar ni atender intereses particulares que sólo se quejan pero que han amasado grandes fortunas de las concesiones que explotan.