¡Políticos y el futbol en Oaxaca! | El Imparcial de Oaxaca
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Es mi opinión

¡Políticos y el futbol en Oaxaca!

 


La expresión esperanza es muy común en nuestros días aun en el lenguaje de los políticos que tratan de sembrar confianza apoyándose en los equipos de fútbol “profesionales” presentes y futuros en Oaxaca. Para el propósito de mi comentario, diré que confianza en palabras llanas, es esperar lo mejor para cada futbolista oaxaqueño.

Esperar lo mejor es una cualidad propia del político optimista, lo que está muy bien, sin embargo, es pertinente advertir  que la esperanza valedera debe tener bases sólidas  para no crear falsas expectativas que tarde o temprano darán al traste con el optimismo que hayamos generado entre nuestros niños y jóvenes futbolistas.  

En otras palabras, no basta tener esperanza de la buena, lo más importante es generar condiciones personales y generales que garanticen lo mejor para cada futbolista oaxaqueño y para la sociedad en su conjunto. De lo contrario, nuestra esperanza puede ser la de aquel futbolista que juega en el equipo equivocado y que a pesar de ser el mejor jugador al final de cuentas no ganará el campeonato porque jamás jugó en el equipo indicado.

En lo personal siempre he visto con mucha reserva los motivos de la esperanza en los políticos. Esas reservas aparecen porque no todos podemos esperar lo mismo a pesar de vivir circunstancias semejantes. Vistas así las cosas, hablar de esperanza en el terreno político deportivo (fútbol) resulta muy discutido y poco edificante.

Porque para que un político genere esperanza de la buena, primero debe inspirar confianza y es allí donde empiezan los asegunes. La dificultad estriba en que los políticos mismos, no inspiran confianza y por lo tanto, no nos motivan a esperar lo mejor para los futbolistas de Oaxaca. Y cuando no tenemos confianza, nos saltan las dudas. Y de las dudas a los temores sólo hay un paso.

¿Cómo podemos los futbolistas oaxaqueños, tener esperanza de la buena, si la experiencia nos coloca ante un mundo de promesas incumplidas por parte de políticos y equipos de futbol en Oaxaca?

No perdamos de vista que la esperanza debe resultar de la confianza y no la  confianza de la esperanza, porque esta puede ser falsa sin que siquiera la sospechemos.

No olvidemos asimismo que las falsas esperanzas han mal truncado los mejores proyectos de fútbol en Oaxaca. Hombres bien intencionados han fracasado por jugar en el equipo equivocado. La esperanza debe ser sometida a un riguroso análisis propio del futbolista inteligente. Esto es importante. Y ¡Hay que decirlo! Es futbol y algo más…