Simplemente inútiles | El Imparcial de Oaxaca
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Carpe Diem

Simplemente inútiles

 


Más que una caballada flaca en el catálogo de candidatos de esta contienda electoral, lo que hay es un muestrario de simplismo, mezclado con ignorancia y batido con ideología.

Nunca como ahora se habían inscrito tantos del medio artístico para competir por un hueso. Confunden popularidad en el escenario con capacidad política y efectividad administrativa.

Sergio Mayer o Ernesto D´Alessio son muestra de ello, no sirven para nada, pero estorban mucho para el desarrollo del país. El primero de ellos, sin cultura alguna, fue designado titular de la comisión de cultura y el otro que, de futbol llanero tal vez nunca pasó, de la comisión de deportes en la legislatura federal.

No se limita la bancada del simplismo y del anti-intelectualismo a ese par, los diputados federales y locales oaxaqueños son, en realidad, auténticos cortesanos del titular del poder ejecutivo. Los nombres de ellos ustedes los conocen, se autonombran “obradoristas”.

Colgándose de la popularidad de artistas o deportistas, no hay partido que no esté postulando a personajes de la farándula, incluidos enmascarados de lucha libre. Redes Progresistas, Pan o MC postulan, por ejemplo, a Alfredo Adame, a luchadores como Tinieblas, Carístico o Blue Demon.

Paquita la del Barrio va por una diputación por Veracruz, Carlos Villagrán, “Kiko” por el municipio de Querétaro, Adolfo Ríos, exfutbolista, primero se arrimó al MC y terminó en brazos del PVEM en colación con Morena. Rommel Pacheco, deportista, por el PAN en Yucatán, Malillany Marín, actriz, en la CDMX; Héctor Hernández, exvocalista de los “Ángeles Azules” quiere ser alcalde de Iztapalapa.

La guapa Gabriela Goldsmith lo intentó hace años por el PRI, luego por el PAN, ahora va por Morena, Sugey Ábrego, el “Pato” Zambrano o el “Chelis” también aparecerán en las boletas, y como otros veinte más.

Por lo que respecta a Oaxaca los nombres de los postulantes los vemos en la publicidad en los traseros de los camiones urbanos, revistas “fake”, anuncios espectaculares, volantes y panfletos que dejan debajo de cada puerta.

Los partidos están postulando nuevamente a muchos de los impresentables de siempre, sobre todo los de oposición. Quizá, en sus sueños guajiros, creen que, dado el enojo que tenemos por el mal gobierno federal, en automático votaremos por quienes ellos postulen.

¿Por qué es peligroso el simplismo mezclado con ideología? Porque ofrecen soluciones simples a problemas muy complejos. “Abrazos no balazos”, ¿Lo recuerdan? Esto es un perfecto ejemplo del simplismo. Pretender que con acusar a los delincuentes con sus madres el problema de las matanzas será resuelto. Y a la gente le gusta esta clase de promesas y vota por ellas.

Lo simplistas ofrecen razonamientos carentes de base lógica. Ofrecen mucho, pero no dicen cómo. Normalmente quienes se desenvuelven como simplistas son muy listos, se pasan, de hecho. Saben que a la gente le gusta escuchar de soluciones mágicas que nada tienen que ver con la realidad.

El simplismo es toda una filosofía, tiene su propia escuela surgida en España a fines del siglo pasado, anclado en el humor, la ironía y, por supuesto, lo simple. Pero se trasladó a la política y hoy, México, padece las ocurrencias del rey y sus cortesanos de las simplezas.

Es grave, y nuestra tierra ha sido noticia con dos ejemplos clarísimos. Una ley que prohíbe la venta de dulces a menores de edad como solución a los problemas de obesidad. Otra ley que prohíbe el uso de plástico en envases de agua y refrescos como solución a la contaminación. Ambas son simples e inoperantes, pero han costado empleos formales en un estado como el nuestro, que es el rey de la informalidad laboral en el país. Buscaban los reflectores, y los consiguieron, pero también la burla del pueblo y el desprecio de los nuevos desempleados.

Gobernar no tiene ciencia. Sacar petróleo es como introducir un popote en un hoyo en la tierra. No más sangre. No somos iguales. Los aviones se repelen. Todo es culpa del neoliberalismo. Estás conmigo o contra mí, y todo el repertorio de simplezas lanzadas a diario desde el púlpito mañanero.

Los problemas que padece el país son demasiado complejos como para abordarlos y tratar de resolverlos de forma tan superficial. Con el respeto que merecen artistas y deportistas, no tienen capacidad política, organizativa, de planeación ni administrativa. Los impresentables de siempre, tampoco. Gobernar y resolver problemas no es simple.

@nestoryuri