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Opinión

El Crematorio

Ciego

 

Son múltiples y diversas las denuncias de corrupción que se ciñen a nivel nacional, y tal parece, que el gobierno Lópezobradorista está ciego o no quiere ver. La serie de ilícitos que se han denunciado y que saltan a la vista, ante la mirada complaciente de aquel que señaló un día que la corrupción iba a desaparecer, al igual que muchas promesas que se han quedado en el camino, ante la desazón popular, y cada día que pasa, el crédulo pueblo de México se sume en la desgracia sanitaria y económica, pues aún falta la política, que en próximos años, ya veremos cómo masca la iguana.

Aquí en Oaxaca que no es una isla, la corrupción aflora a simple vista, desde un mal pagado agente de tránsito, hasta los más encumbrados funcionarios Muratista, quienes se aprovechan día con día, pues bien saben que no habrá un próspero y fructífero mañana, así vemos, a otrora funcionario menor crecer dentro de la función pública a pasos agigantados; saltando de una casa del Infonavit de Xoxo a una en San Felipe del Agua, donde viven opulentamente los ricos de abolengo, los nuevos ricos y los enredados de la función pública, ante la mirada complaciente del señor secretario de Contraloría y Transparencia Gubernamental, José Ángel Díaz Navarro, quien no puede ver ninguna corruptela, ningún fraude y ninguna anomalía dentro del esquema administrativo del gobierno de Alejandro Murat Hinojosa, quizás porque todos sus integrantes sean honrados a carta cabal, o son socios, o cómplices.

A casi cuatro años de gobierno de Alejandro Murat, el contralor del Estado no ha encontrado una sola corruptela en todo el gabinete, pese a las denuncias que existen, no ha actuado para ayudar al hombre que le confirió su responsabilidad, y cuyo deber es limpiar la casa antes de entregarla, se ha dicho que CAO, SAPAO, IEEA, el Registro Civil, el Registro Público de la Propiedad;  entre otros muchos, han incurrido en graves anomalías que no se han explicado, ni mucho menos limpiado, y ni hablar de los ayuntamientos del estado que son verdaderas fábricas de ricos.

“Todos estamos ciegos… somos ciegos que pueden ver, pero no mirar”