Neoliberalismo Mexicano, desprecio por los ciudadanos
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Reflexiones económicas

Neoliberalismo Mexicano, desprecio por los ciudadanos

 

Algunos objetivos del neoliberalismo son desprestigiar al Estado y ver lo como culpable a las carencias populares;  desprecia la historia nacional, desacredita la educación pública y elimina subsidios a las clases marginadas.

Desde que Miguel de la Madrid Hurtado en 1982 tomó posesión inició esta etapa de la realidad mexicana, con un espectro de libertades, la libertad personal, la libre empresa y el único regulador de las conductas era el mercado, que premiaba o castigaba a los actores y el Estado era el guardián del orden, por lo tanto, el objetivo fue la Renovación moral de la Sociedad.

En este gobierno se creó la Secretaría General de la Contraloría de la Federación, quien se encargaría de verificar el seguimiento del gasto gubernamental, denunciar y aplicar sanciones administrativas e incluso denunciar con seguimiento penal.

Al inicio del sexenio, Miguel de la Madrid Hurtado  dijo: “No nos hemos apartado de los principios fundamentales de la Revolución, pero cambiamos de hacer política…. la sociedad no quiere un estado débil con un déficit crónico, cuya dimensión o internacionalismo indiscriminado le restan capacidad de acción eficaz y conducción clara.”

Con sus declaraciones iniciales, parecía que mostraban voluntad de continuar la ruta política y económica del país, pero las contradicciones se presentaron en 1987, cuando de las mil 155 empresas paraestatales que tenía el país, él había vendido 449;  dejando 706; para que continuara la subasta de bienes nacionales, pero se degeneró en  un PIB, con cifras negativas en tres años: 1983 (menos 5.3%), 1986 (menos 4.2%), 1989 (menos 3.9 %).

La tasa de inflación en 1987 llegó al 159.2% y en 1986 al 105.7%. La inflación en el sexenio cuantificó el 520.2%, el dólar en su tasa de cambio pasó de 162 pesos en 1983 a 2 mil 300 pesos en 1988. Y los salarios permanecieron congelados con aumentos ridículos en relación a los cambios de los precios.

Después con Carlos Salinas de Gortari (1988-1994) como secretario de Programación y Presupuesto experimentó en el sexenio anterior, las recetas económicas usando talento y malicia. Ya en la presidencia de la República destruyó su cuna administrativa, eliminó la secretaría de donde había partido y regresaron las funciones a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Entre algunas de sus primeras acciones de gobierno, la opinión pública criticó la venta de la minera de Cananea, por haber sido una de las reliquias históricas de la Revolución mexicana, esta venta la hizo en 475 millones de dólares. Entre 1991-1992 se reprivatizaron 18 bancos, que habían sido nacionalizados por José López Portillo, porque habían sido el conducto para la fuga de capitales al exterior y creando una gran inestabilidad financiera nacional.

18 instituciones dejaron de ser nacionales y se convirtieron en  compañías internacionales, en un paquete por el cual recibieron 12 mil 355 millones de dólares. La verdad esto fue un remate porque, entre ellos figuraba Banamex, que tenía un valor en libros de 3 mil 100 millones de dólares.

Entre los operadores cercanos al presidente figuraban personas con mala fama por sus atropellos. Cabal Peniche “El divino” y Laquenaus, éste último ligado a la industria del transporte con influencia en el centro nacional.  El sismo de 1985 que afectó a la ciudad de México, donde se acuña la frase “Solidaridad”, jugó un papel fuerte de ayuda en la reconstrucción y fue escudo publicitario que usó todo su sexenio, moviendo imágenes de personas humildes, quienes festinaban algún acto de gobierno.

Por ejemplo: un viejecito que lloraba frente a un camino inaugurado y le decían – no llore, Don Chanito- -no lloro, son las piedras del camino que me cayeron en los ojos-, o el de  una señora robusta que lloraba por tener una casa de interés social y estaba feliz por poseer un “pedacito de México”.

Ese sexenio recibió el país con una inflación acumulada del 520.2% y la cual cuantificaba en 1992 el 80.3%. La tasa de cambio del dólar estaba en 3 mil 115 pesos. Como en la antigüedad romana cuando el salario cobrado estaba representado por granos de sal, el esclavista disminuía granos y Salinas le quitó tres ceros al peso y la paridad se fijó en 3.10 nuevos pesos, por dólar.

Anecdótico resulta ahora, pero en ese momento un adeudo de una universidad pública con unos profesores a quienes les debían 10 mil pesos recibieron un cheque por 10 nuevos pesos con 0 centavos, ahora “nos mueve” a risa, pero en aquel entonces resultó aterrador.

En la lógica de este mandatario decía, no permitir un estado rico, teniendo una población pobre. Como los Antipemex decidió que en 1993 PEMEX se asociará con Stell Company en Deer Park (E.U.), a pesar de la venta de propiedades del Estado-Nación.

Los economistas nacionalistas de los países depredados, quienes decían  que los neotéricos pertenecían a la corriente llamada  “la enfermedad holandesa” que consistía en destruir las estructuras de los países, venta indiscriminada de empresas públicas a particulares por precios debajo de su valor real, contaban con otra característica en México, vínculos con los cárteles de los enervantes, aparecieron  con ellos los narcotraficantes y el narco-poder que sigue presente en el año  2020 y que continúa gobernando de la mano de muchos ejecutivos en el país.