La vida, desde otra perspectiva
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Debates y Deslindes

La vida, desde otra perspectiva

 

Mi vida cambió radicalmente cuando me subí a la primera clase de Air France y Eliseo Mendoza Berrueto, me preguntó si quería una copa de Champagne. Conteste afirmativamente y una bella mujer de ojos azules puso en mis mano la copa del burbujeante líquido. Comprendí que había otra forma de vivir.

París quedaba infinitamente lejos. Cómo lejos quedaban de mi vida otras formas de vida. Esas rubias de ojos azules y senos modestos y firmes. El dulce “Merci”, las cenas  con vino tinto y digestivos, las comidas en restaurante de cuatro o cinco estrellas, los hoteles de lujo. Lo más importante, las sedes del poder, los salones oficiales y de reunión donde se tomaban las grandes decisiones de Estado, donde se reunían los distintos negociadores, las comisiones de trabajos,  donde se intentaba construir un mejor futuro. París era un destino de paso obligado. Para ir a Bruselas había que ir primero a París, para llegar a Moscú, a Roma los aviones  tenían que hacer una escala técnica, solo había tres entradas a Europa, Madrid, París o Copenhague.

Era la época de la emergencia del Tercer Mundo que había surgido  con la  fuerza de los países subdesarrollados quienes reclamaban su parte  en el desarrollo, en la producción mundial y proponían un nuevo orden económico internacional con más justicia para los países pobres. Era la liberación de los países dominados por los antiguos imperios después del proceso de descolonización que siguió a la Segunda Guerra Mundial  y la presencia de la Revolución Cubana en el continente americano que se había creado un clima de efervescencia social y la conciencia de que se podía cambiar el Status Quo. México había  decidido estar en la avanzada de los países del Tercer Mundo y los negociadores  internacionales de nuestro país se movían en los salones de los centros de poder: Washington, París , Inglaterra, Unión Soviética y Bruselas, que era la sede de la Comunidad Económica Europea y en Naciones Unidas donde nuestro país propuso un nuevo orden económico internacional.

La corriente política del Tercer Mundo era la continuación del movimiento de los No Alineados que habían formado los tres grandes líderes de India, Egipto y Yugoslavia, Nasser, de Egipto; Nehru de la emancipada India y el Mariscal Tito, que había logrado soldar como país a la difícil Yugoslavia. Estos tres grandes habían encabezado una oposición inteligente ante los dos gigantes económicos que se disputaban la supremacía en el mundo: La Unión Soviética y Los Estados Unidos.
Nuestro país se había particularizado en diversas ocasiones en el escenario internacional por su conducta humanista, respetuosa de la soberanía de los países y la autodeterminación de los pueblos, generosa en materia de asilo político. Cuando las tropas fascistas de Benito Mussolini Invadieron Etiopía México fue el único país del mundo que protestó, Durante la Guerra de España, cuando las tropas del carnicero Francisco Franco acabaron con la República Española, nuestro país abrió sus puertas a los republicanos que salieron de su patria, cuando al creador del ejército Rojo y brazo armado de la Unión Soviética Leon Trotsky, le negaron el asilo político diversos países por las presiones de la Unión Soviética y de José Stalin, México le ofreció asilo y lo instaló en Coyoacán. Durante las dictaduras suramericanas y centroamericanas llegaron los refugiados chilenos, uruguayos, argentinos y nicaragüenses, De las costas mexicanas partió el Granma con Fidel Castro y el Che Guevara al frente de un grupo heroico de combatientes cubanos. México fue la patria de los perseguidos y desterrados.
Cuando todos los países americanos expulsaron a Cuba de la OEA, nuestro país no rompió relaciones con el gobierno cubano y a través de esa relación fuimos como me expresó Ramón Castro Ruz, una ventana de esperanza que permitió llevar a la isla, una medicina, una herramienta de urgencia. Habíamos mostrado siempre una politica lo mas independiente que se podía frente a los Estados Unidos y los mas de 3,300 kilómetros de frontera.
Después llegaron al poder los neoliberales, los “Chicago Boys” encabezados por Carlos Salinas de Gortari para transformar a nuestro país en una colonia americana. Fueron treinta años de neoliberalismo que destruyeron el tejido social, corrompieron los valores y saquearon el país.
La falacia de que estábamos mejor cuando estábamos peor, es la peor mentira. El país nunca ha estado bien, pero los gobiernos neoliberales se encargaban de mantener una imagen casi idílica a través de una dicta blanda y el control en la prensa que mantenía en la discreción de las planas interiores de los diarios y en la represión policiaca las malas noticias y las manifestaciones de protesta. Ciertamente no veíamos en la prensa tantas malas noticias, pero no había libertad de publicarlas, El país nos lo vendían maquillado. La consigna era sólo buenas noticias. Los pobres, los asaltados, los asesinatos, los robos y saqueos fabulosos que se hacían al patrimonio nacional se guardaban en los oscurito. Para ello se usaban miles de millones de pesos para los medios de comunicación, con el objeto de que nos pintaran un país feliz.
No hay que asustarse, el país que estamos viviendo es el que siempre hemos tenido, la Cuarta Transformación no inventó la violencia, los asesinatos, el subdesarrollo, no creo a los pobres, ni abandonó a los jóvenes; lo que hizo fue dejar de pagar el maquillaje a unas decenas de periodistas y de medios de comunicación y permitir que se vea país como es. Que se expresen todos y que a nadie se le reprima por sus manifestaciones. Ahora somos más libres por eso la gente se atreve a protestar.
Estamos viviendo una nueva realidad, con problemas económicos, sociales y manifestaciones políticas, con crisis que hay que solucionar, Esta realidad no es tan placentera, ni seductora como la que conocí cuando tomé la primera copa de champaña en ese primer viaje, en primera clase a París, pero también es nuestra.

ggpereyra
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