Detrás del poder | El Imparcial de Oaxaca
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Detrás del poder

 


Para por Max Weber, el “poder es la posibilidad de imponer la propia voluntad sobre la conducta ajena” y para Karl Marx, toda forma de gobierno representaba a una clase dominante.

En la serie House of Cards, en los últimos capítulos, Francis Underwood, el protagonista, habla sobre el poder y la fascinación que ejerce sobre el homo sapiens. ?Dónde está el poder expresa en el salón oval de la Casa Blanca? Está aquí afirma señalando el espacio que los rodea y la revelación que hace el hombre que detenta la presidencia de los Estados Unidos, es que el poder está también afuera de esa sala oval; hay un poder detrás del poder ejecutivo de uno de los presidentes más poderosos que conocemos. Tiene razón. Detrás del poder político está el poder económico, el poder del mercado, de la banca, de los militares, que es en última instancia el poder real. Por eso está Donald Trump en la Casa Blanca, porque el poder real quiere que esté ahí.

Hace tiempo comentaba con César Augusto Santiago sobre el poder político. Le dije que el poder en México era una caja negra fuertemente resguardada, que tenía una sola llave y contenía todo el poder. Esta llave la entrega el presidente saliente a su sucesor y lo convertía en el dueño absoluto del país. Se ha dicho que un presidente de México tenía más poder que Luis XVI, antes de que visitara la guillotina en París y se afirma que en Inglaterra, la Reyna aunque representa el poder total de ese país, en la práctica es uno de los poderes más limitados de la tierra.

El modelo político de un Estado también se complementa y está condicionado con un modelo económico predominante. Sin la economía no puede pensarse el accionar político de una clase. En la actualidad, dentro siempre del sistema capitalista que se impuso a partir de la caída del Muro de Berlín, los modelos pueden diferenciarse claramente: el neoliberal, donde la acción del Estado es acotada y no regula el mercado, porque éste dicen sus defensores, se autorregula y es capaz de enmendar sus propias deficiencias. Por eso vemos tanto abuso de las empresas y los bancos que peso a peso y golpe a golpe tratan de quitarnos hasta el último centavo. Y el modelo que llaman populista, que plantea un Estado interventor, que regula la actividad financiera-económica y busca disminuir las brechas entre ricos y pobres. Disminuir la pobreza y limitar la riqueza. Y el modelo chino y ruso que mantiene un estado fuerte e intervencionista y propicia un desarrollo económico y no solo un crecimiento.

La alternancia en el poder con Vicente Fox nos dejó ver cómo se puede perder y malbaratar ese poder, Fox apenas llegó a Los Pinos perdió el poder real, se dedicó a la milonga, hacer negocios y disfrutar los signos externos del poder. Lo mismo pasó con Felipe Calderón, ambos panistas perdieron ese poder que con amor y acuciosidad había formado la clase política mexicana surgida del movimiento revolucionario de 1910 y que consistía en un poder absoluto y total, el presidente podía definir hasta la hora. ?Qué horas son?: las que usted mande señor presidente.

Durante los gobiernos priistas el poder político fue vertical, único, indivisible y absoluto. Mario Vargas Llosa en uno de sus momentos más lúcidos sobre México declaró que México no era ajeno a los regímenes dictatoriales que habían asolado a América Latina en la década de los 60 y 70. Que México había sido una dictadura de partido, pero era una dictadura que había propiciado incluso la crítica dentro del sistema, una crítica que les permitía mostrarse al mundo como demócratas y tolerantes, pero era una crítica controlada. A eso el Premio Nobel Peruano la llamo la dictadura perfecta.

Lamentablemente la llegada de Vicente Fox que no sabía absolutamente nada del poder político, era un tipo superficial, ignorantón, exhibicionista, trajo como consecuencia que este poder personal y absoluto que constituía uno de los secretos mejor guardados de México se perdiera.

Los gobernadores de los estados empezar a no respetar al ejecutivo federal, se convirtieron en virreyes. En sus provincias hicieron lo que les dio la gana, sin consultar al gobierno federal, incluso a burlarse de la ignorancia y la falta de ejercicio político de Vicente Fox. Lo mismo pasó con Calderón, sin una carrera política no sabían dónde estaban los puntos neurálgicos, de manera que nunca conoció la verdadera dimensión del poder del ejecutivo, y como la mitad del día se la pasaba borracho fue perdiendo contacto con la realidad mexicana. Otras fuerzas, los grupos financieros, el narcotráfico, el crimen organizado, los militares, los gobernadores, el comercio organizado, los grupos de poder político encabezados por algunos expresidentes, mantuvieron sus ínsulas y atomizaron el poder presidencial.

Ahora vemos que el poder público de la presidencia es además de una agencia de colocaciones para los amigos, uno de los negocios más rentables dentro del Estado mexicano, los miembros del gabinete han rematado y vendido parte del patrimonio nacional, mantienen una sumisión absoluta ante los Estados Unidos y han guardado silencio ante la violencia, los asesinatos y los actos del crimen organizado. Hoy por hoy nos encontramos inmersos en la reubicación de las personas que desean incorporarse el próximo año a los grupos que detentan el poder político y los negocios que estos representan. Estamos en una rebatiña por los pedazos más productivos del sector público, pequeños espacios territoriales que van desde el narcotráfico y el crimen organizado, hasta las acciones de taxistas, vecinos y de colonos pasando por los grandes capitales del país y extranjeros que deciden el destino de México y dan instrucciones del camino seguir.

En estas circunstancias, quien gobierna Oaxaca, quiénes son los que toman las decisiones verdaderas, los que impiden las obras públicas, los que se roban la mayoría de los presupuestos. Es evidente que Alfredo Harp es un factor de poder real para su beneficio. El grupo del sector turismo impone condiciones, los políticos que han hecho grupos financieros con medios de comunicación, bienes raíces etcétera. Los maestros que a base de plantones y violencia contra los alumnos y la sociedad arrancan pedazos del presupuesto para su beneficio.

Luego vienen los grupúsculos de los 500 y tantos municipios, donde familias y grupos mantienen un poder impenetrableque desde hace varias décadas detentan las decisiones fundamentales de esos espacios. Son ellos los que impiden que se terminen carreteras, que se establezcan fábricas, que vengan otros grupos a desarrollar el estado y utilizar la mano de obra barata que tenemos. Son aquellos que detentan un poder minúsculo detrás del poder político y que no permiten que haya desarrollo porque terminarían con sus privilegios.

Son aquellos que no se han sometido en siglos a un poder estatal o federal y gozan de un poder absoluto. Por otra parte están los grupúsculos políticos que manotean y amenazan tanto a la población como a los funcionarios del momento. Ahora vemos cómo los grupos económicos quieren también el poder político. Dueño del restaurante y hoteles son presidentes municipales, secretarios de Estado donde utilizan los mecanismos del poder y la información privilegiada para su beneficio.

Dónde está el poder. Quien manda en Oaxaca. Quien Coordina los esfuerzos regionales.