¿Guardia Nacional, guardia civil, mando único? | El Imparcial de Oaxaca
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Columna sin nombre

¿Guardia Nacional, guardia civil, mando único?

 


Al FCE, bien por Paco Ignacio Taibo II, hijo del inolvidable “Gato Culto”, inspirador de este Mapache Guasón.

En el noticiario de Ciro Gómez Leyva, que patrocina el diario Excélsior, y que se transmite de lunes a viernes a las veintidós horas con treinta minutos por el canal 1103 de SKY, este conductor mencionó, cito textualmente, que el señor Presidente Electo Andrés Manuel López Obrador, había creado una “confusión monumental”.
Se refería Ciro, a que el presidente electo en uno de sus mítines diarios, había expresado que en su gobierno el Ejército jamás agredirá al pueblo.
Previamente había transmitido escenas de jóvenes encapuchados que robaban y saqueaban comercios en la calle de Madero en la CDMX y se preguntaba: ¿A qué pueblo se refiere López Obrador?
En ese contexto, quizás, opino libremente, se deba a que el señor presidente electo en sus mítines diarios de agradecimiento al Pueblo por haberle otorgado el voto, está improvisando constantemente en sus discursos.
Hace muchos años, cuando el presidente hablaba, daba directrices, el pueblo y los políticos escuchaban con atención y se comportaban de acuerdo a esas palabras, que se producían cada venida de obispo, de cuándo en cuándo pues.
Recuerdo que al señor general Lázaro Cárdenas del Río, admirado por AMLO, se le daba, entre otros, el respetuoso sobrenombre de “La Esfinge.”.
Todo cambió a partir del señor Luis Echeverría Álvarez, quien ya presidente hablaba en cada esquina; todos los días improvisaba y cometía algunas equivocaciones y no pocos dislates.
Era populismo puro y así nos fue.
En cierta forma, López Obrador como que va por ese camino al menos en su oratoria, propia de una campaña electoral, e inadecuada para el Presidente de ciento treinta millones de mexicanos.
Bajo esta práctica francamente inapropiada, ha hablado de crear una Guardia Nacional, institución que está prevista legalmente en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos, como obligación para el presidente, pero que nunca ha llegado a cristalizar. Esta Guardia Nacional, la entiendo como un cuerpo paramilitar de ciudadanos que uniformados, armados y entrenados bajo mandos castrenses, se utiliza esporádicamente para resolver algunos hechos circunstanciales como ciertos motines, desórdenes callejeros y auxiliares del ejército regular; es decir, no son el ejército ni las policías, y la forman ciudadanos que son civiles hasta que son llamados a integrarse a este cuerpo. Previamente, desde luego, debe existir una conscripción formal.
Así las cosas, el presidente electo más recientemente ha hablado de una “Guardia Civil” formada por “el Ejército, la Marina, la Policía Federal, la Policía Local y las policías municipales bajo un mando único”.
Buenas ideas de difícil realización y a mi juicio totalmente centralistas, dentro de un gobierno que la Constitución señala como federal.
Luego, estoy y quizás usted amigo lector, querida lectora, sumido en una suerte de confusión, y espero con ansiedad que López Obrador recapacite y disminuya la dinámica tanto de sus discursos como de sus giras, así como la forma de organizarlas, ya que más parecen mítines electorales que actividad presidencial.
Mis mejores deseos porque esa actividad de nuestro presidente no dañe su salud.
Bájele señor presidente, bájele.
Faltan seis años de muy arduo trabajo, tanto intelectual como físico, y dice la sabiduría popular mexicana que no por mucho madrugar amanece más temprano, dicho sea con mi más elevado respeto.
Yo también soy Pueblo.
Por allí nos encontraremos.