Sindicato “Libertad”: Impunidad campante | El Imparcial de Oaxaca
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Editorial

Sindicato “Libertad”: Impunidad campante

 


Ese cártel criminal, conocido como Sindicato “Libertad”, que dirige una tríada de hermanos: Erick, Juan e Iván Luis Villaseca, no sólo han caminado al filo de la navaja y de la ley, sino que en su ambición por tener contratos de transporte de materiales han seguido pisoteando los derechos civiles de miles y miles de oaxaqueños. Solapados no se sabe por qué grupo político o funcionario; partido u organización, igual actúa como pantalla del narcotráfico que presunto sindicato de transportistas. Desde el lunes pasado esgrimió la amenaza. Y ayer bloquearon los principales accesos a la ciudad, generando no sólo caos vial sino la indignación ciudadana que exige ya al gobierno de Alejandro Murat proceder penalmente en contra de estos hampones. La indignación mayor proviene de que estando en vigor el estado en emergencia, a raíz de las tormentas tropicales “Beatriz” y “Calvin”; con la devastación que han dejado a su paso y la falta de recursos estatales para rehabilitar las partes dañadas, la estupidez, torpeza y bajeza de los delincuentes que están detrás de “Libertad”, estén con presiones de esa naturaleza.

Desde diversos foros hemos insistido en que Oaxaca jamás podrá salir del marasmo en que se encuentra con los constantes bloqueos carreteros y a vialidades citadinas. Ninguna inversión por más atractiva que parezca se quedará en Oaxaca. El turismo que seguramente se apresta a venir en julio puede quedarse varado ante la infamia de maestros y sindicatos como el referido. Es menester ya aplicar la ley, cumpliendo los protocolos necesarios. Los oaxaqueños -y lo hemos dicho mil veces- exigimos nuestro derecho a vivir en paz. Esas mafias, esos cárteles en que han devenido “Libertad”, la CTM, la Confederación Nacional de la Productividad (CNP) o el Frente “14 de junio”, deben pasarse por el rasero de la ley. No puede haber grupos de poder como el que señalamos líneas arriba que desafíen así como así al Estado y que el gobierno salga con la peregrina idea de establecer una mesa de diálogo. Los oaxaqueños ya no podemos más con estos cárteles criminales. Piden, exigen y claman del gobierno de Murat Hinojosa mano firme para imponer el orden y la vigencia de la ley. Extrañamente -y eso es lo que indigna- recientemente fue liberado Erick Luis Villaseca, de los cargos de homicidio de quien en vida se llamó, Armando Luis Martínez, a) El Tasajo, hermano del padre del primero. ¿Quién buscó su libertad? Es una pregunta.

14 de junio y la victimización perpetua

En un día como hoy, pero de hace once años, inició una de las peores pesadillas de que los oaxaqueños tengamos memoria y cuyos efectos siguen hoy afectando la paz social y la tranquilidad ciudadana: el fallido desalojo del plantón que mantenían en el Centro Histórico de la capital oaxaqueña, no más de dos mil maestros de la Sección 22 del SNTE, ya infiltrados por radicales de la guerrilla, del Frente “Pancho Villa” y de otras lacras de izquierda que vinieron a generar una supuesta insurrección. Ahí se escribió un capítulo oscuro de la historia oaxaqueña, ante un error del ex gobernador Ulises Ruiz para realizar el desalojo, sin los elementos de fuerza suficientes, ni la estrategia para una acción de esa naturaleza. Es evidente que el ex ejecutivo estatal quedó solo, ante la promesa fallida del ex presidente Vicente Fox de enviar a las Fuerzas Federales de Apoyo. Grupos de izquierda, organizaciones sociales y dirigentes, que se sentían agraviados por el cierre de la llave de los recursos públicos del gobierno estatal, que pegó de lleno en su voracidad y mendicidad, se unieron en torno a la famosa Asamblea Popular del Pueblo de Oaxaca (APPO), orquestada por el Ejército Popular Revolucionario (EPR) y liderada por uno de los dirigentes sociales más corruptos y acomodaticios: Flavio Sosa Villavicencio.

Los mentores de la Sección 22 asumieron esta fecha como remembranza de la represión, asumiéndose muchos de ellos y otros grupos adláteres, eternas víctimas. Periodistas trasnochados de la capital del país, que vinieron a Oaxaca a descubrir el agua tibia, denominaron a esta asonada, que sólo fue un ajuste de cuentas entre grupos políticos opositores al interior del mismo PRI, la “primera insurrección del Siglo XXI”. Nada más lejos de la realidad. La principal víctima de este movimiento, que por cierto jamás permeó a nivel nacional y fue un fracaso, pues nunca logró su objetivo de deponer al ex gobernador Ulises Ruiz, fue la ciudadanía oaxaqueña; la clase trabajadora y los empresarios, que tuvieron que cerrar sus negocios. Sin embargo, la victimización a la que es tan proclive el deplorable magisterio que tenemos los oaxaqueños, fue tomada como bandera para celebrar con bloqueos y otros atropellos a la ciudadanía, esta fecha y el próximo 19 de junio, cuando se dieron los hechos lamentables en Asunción Nochixtlán, en donde aparece de nueva cuenta, un Cártel-22 provocador y víctima.


 

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