Celebra Vázquez Villalobos cuatro años como Arzobispo | El Imparcial de Oaxaca
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Celebra Vázquez Villalobos cuatro años como Arzobispo

“He aprendido a ser oaxaqueño”, afirma


Celebra Vázquez Villalobos cuatro años como Arzobispo | El Imparcial de Oaxaca
Foto: Adrián Gaytán / Pedro Vázquez Villalobos cumple hoy cuatro años como Arzobispo de Antequera

Con un mensaje de agradecimiento al pueblo de Oaxaca, Pedro Vázquez Villalobos, celebra este lunes 25 de abril cuatro años como Arzobispo de la Arquidiócesis de Antequera.

Les agradezco a todos ustedes, estoy cumpliendo años porque hace cuatro años, muy temprano, en la avioneta que vuela de Puerto a Oaxaca, estaba llegando a la ciudad porque un 25 de abril cuando se conmemora el Aniversario de la ciudad tomé posesión como Arzobispo, hace cuatro años”.

Por ello, previo a esta celebración al encabezar la homilía dominical desde la Catedral Metropolitana, el sacerdote agradeció a las y los feligreses oaxaqueños que han acompañado en su camino durante su paso por la entidad oaxaqueña.

Les confieso que he estado muy feliz, he encontrado en mis hermanos oaxaqueños y oaxaqueñas mucho amor, mucha fe, piedad y felicidad en nuestro pueblo, a mí me llena de alegría”.

Dijo que si bien en los diferentes pueblos, “en muchos existe mucha pobreza, pero una gran riqueza de corazones que saben amar, servir y hacer el bien, le doy gracias a Dios por vivir en Oaxaca desde hace más de nueve años, porque llegué a Puerto Escondido un 30 de enero del 2013 y desde esa fecha vivo en Oaxaca, soy oaxaqueño, he aprendido a ser oaxaqueño, como de todo, tlayudas y chapulines”, destacó.

En su mensaje a las y los fieles, los invitó a disfrutar el encuentro del Resucitado. “Vaya a tocar los corazones de sus semejantes, de sus familiares, de sus amigos, de sus compañeros de trabajo. Vaya a tocar el corazón y vaya a hacerle sentir la dicha, la dicha de ser hijo de Dios por el Bautismo, de estar lleno del Espíritu Santo por la Confirmación y de estarse alimentando del Cuerpo y de la Sangre del Señor, en ese caminar hacia la Casa del Padre”.

El Arzobispo señaló que estas acciones son de vital importancia en este mundo “tan duro y tan cruel, de tanto sufrimiento, de tantas preocupaciones, de falta de amor, de falta de comunión, de fraternidad”.


 

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