Protección Civil, sin cabeza y sin recursos | El Imparcial de Oaxaca
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Protección Civil, sin cabeza y sin recursos

En plena emergencia por el terremoto de 8.2 grados, se desconoce quién toma las decisiones; la dependencia carece de presupuesto para operar


Protección Civil, sin cabeza y sin recursos | El Imparcial de Oaxaca

Los proyectos de Protección Civil están detenidos por falta de presupuesto. El mantenimiento y la ampliación del Sistema de Alerta Sísmica de Oaxaca para que cubra el 100 por ciento de la capital y las ocho regiones, así como la instalación de antenas de radiotransmisión para que las alertas individuales operen es un reto para el que presupuestalmente no se encuentra preparada esta dependencia, hoy en la incertidumbre por desconocimiento de quién es el responsable ante el gobierno.

En las oficinas de la Comisión Estatal de Protección Civil de Oaxaca (CEPCO) aún reciben oficios dirigidos a Amando Demetrio Bohórquez, quien de acuerdo con la coordinación de Comunicación Social del Gobierno del Estado fue removido del cargo por el gobernador Alejandro Murat la semana pasada. Hasta el momento no hay una notificación oficial. Ayer, la decisión de suspender el simulacro público a 22 años del sismo de 1985 fue tomada por el gobernador Alejandro Murat. El nuevo coordinador, Heliodoro Díaz Escárraga, no ha sido presentado.

“Las alarmas sí funcionaron”

La Comisión Estatal de Protección Civil defiende que la parte del Sistema de Alerta Sísmica de Oaxaca (SASO) que le corresponde operar, los altoparlantes de la capital, funcionó correctamente. En sus registros, el pasado 7 de septiembre se activaron las 13 bocinas que alertan a la población de ocurrencia de sismos mayores a seis grados. Sólo una –la ubicada en el Carlos Gracida- emitió una señal demasiado débil porque el acumulador de energía fue dañado por las recientes lluvias. Las restantes 12, asegura el ingeniero Rubén Díaz Martínez, integrante del Departamento de Amenazas y Vulnerabilidades Naturales de la CEPCO, emitieron una alerta adecuada.

Aunque el mantenimiento del sistema de alerta es una “prioridad” la exigencia del Centro de Instrumentación y Registro Sísmico (CIRES) para que se salden los adeudos –de aproximadamente 21.7 millones de pesos–, así como la instalación de seis estaciones de monitoreo en los Chimalapas, son temas que deberán trasladarse a una autoridad superior.

“Eran más de 20 millones de pesos, evidentemente no se tienen aquí en Oaxaca para ampliar la cobertura, por nosotros sería ideal que cada municipio tuviera una estación de servicio, pero revisando el costo-beneficio el costo es muy alto, el proyecto sigue en revisión, pero será decisión del Gobierno del Estado, el costo es altísimo”, expresa el ingeniero Díaz Martínez.

Presupuesto: 61 mil pesos más en tres años

En 2012 el Instituto Estatal de Protección Civil recibió 4.99 millones de pesos y para 2013 el Congreso del Estado aprobó un aumento del 0.20% para alcanzar los 5 millones. Ese año Manuel e Ingrid inundaron Oaxaca, 47 municipios fueron declarados en desastre natural por Gobernación y el Congreso del Estado recibió una solicitud para subir considerablemente el presupuesto anual a la dependencia; respondió con un incremento del 19.56%: 5 millones 990 mil pesos.

Respecto a 2014 para 2015 hubo un nuevo incremento, esta vez por 8.82%, con seis millones 518 mil 982 pesos que, para el año electoral 2016, en el que se renovó la gubernatura, quedaron en cinco millones 699 mil 257 pesos, 13.58% menos que el año anterior. En 2017, el Congreso aprobó 6 millones 51,266 pesos como presupuesto para Protección Civil, 61 mil 41.56 pesos más que en 2014.

Autoridades municipales no están preparadas

El sismo del pasado 7 de septiembre dejó al descubierto que incluso en lugares de atención prioritaria como hospitales, la preparación para reaccionar ante contingencias es nula. El hospital Macedonio Benítez Fuentes de Juchitán, amaneció desalojado, con doctores y enfermeras sin respuesta ante la exigencia de que los heridos fueran trasladados a una zona segura. Su espera a la intemperie duró casi doce horas, hasta que se instaló un albergue provisional.

Protección Civil cuenta con el programa Hospital Seguro y el día que se puso a prueba fracasó. Para el ingeniero Díaz Martínez, la falla está en que las autoridades municipales no están preparadas ante una emergencia como ésta.

“Se observó que no se había ensayado qué hacer, con la desesperación y la cantidad de réplicas, el actuar ya no es como se planea, no actúan bajo procedimientos”, explica.

-¿Las autoridades tienen poco conocimiento de qué hacer en estos casos?

-Nosotros siempre estamos intentado capacitar a las comunidades, estamos en este acercamiento, está el programa municipal de protección civil, pero con un periodo de mandato corto, cada tres años cambian las autoridades, no sólo los presidentes municipales, también los de protección civil, se capacita a los nuevos pero quienes llegan no están suficientemente capacitados.

Empresas no cooperaron con radios individuales

Respecto a la entrega de radios individuales del Sistema de Alerta de Riesgos Mexicano, de los cuales en 2012 el Gobierno de la República entregó 6 mil a Protección Civil de Oaxaca y al menos 3 mil 600 se quedaron en bodegas, la dependencia señala que estos radios estaban asignados a lugares con gran concentración de personas –como hoteles y restaurantes-, sin embargo, muchas de las personas que los solicitaron no los recogieron.

Incluso las principales cadenas de supermercados se negaron, por políticas internas, a recibir en donación los radios de alerta.

El IEEPO se llevó una gran cantidad de estas radios y, en teoría, toda escuela pública de la capital debe contar con una alerta.

¿Cómo llega información a la CEPCO?

En el mapa interactivo del Sistema de Alerta Sísmica de Oaxaca se muestran las 36 estaciones de monitoreo de sismos y las 11 repetidoras que hay en la entidad. Cuando dos estaciones reportan la ocurrencia de un sismo mayor a 5.5 grados Richter se envía una alarma a Protección Civil, en la capital, donde se activa la alerta sísmica pública.

A partir de ahí, los delegados regionales de Protección Civil, a través de redes sociales (Twitter y Whatsapp, principalmente), comienzan a recabar la información de actividad en cada zona. En los primeros minutos los avisos son de percepción, posteriormente se reportan daños.


 

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