Desde los 12 años, infantes, en la mira de la delincuencia | El Imparcial de Oaxaca
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Desde los 12 años, infantes, en la mira de la delincuencia

Los obligan a cometer delitos de homicidio, contra la salud, portación de arma, secuestro, extorsión, halconeo y tráfico de indocumentados


Desde los 12 años, infantes, en la mira de la delincuencia | El Imparcial de Oaxaca

Aunque no existen cifras precisas sobre el número de niñas, niños y adolescentes que ha reclutado la delincuencia organizada, la Red por los Derechos de la Infancia en México (Redim) mencionó en 2011 que había cerca de 35 mil infantes en esa situación en todo el país y, para el 2018, el gobierno federal estimó alrededor de 460 mil que tenían algún rol dentro de los grupos delictivos organizados.

La Asociación Civil Reinserta presentó su estudio denominado “Niñas, Niños y Adolescentes reclutados por la Delincuencia Organizada”, basado en entrevistas de 89 adolescentes que se encuentran en Centros de Internamiento en los estados de Coahuila, Estado de México, Guerrero, Nuevo León, Oaxaca, Tamaulipas y Quintana Roo.

Del total de entrevistas, la organización observó que 67 de estos adolescentes estuvieron vinculados a grupos pertenecientes a la delincuencia organizada. En Oaxaca, se levantaron 12 encuestas, de las cuales seis cumplían con los criterios de inclusión.

En la zona sur del país, la investigación se enfocó en los estados de Oaxaca y Quintana Roo en donde se entrevistaron a 22 adolescentes hombres, privados de la libertad en los centros de internamiento, de los cuales 16 estaban relacionados con la delincuencia organizada.

Los delitos por los que fueron detenidos son: homicidio, delitos contra la salud en cualquiera de sus modalidades, portación de arma, secuestro, extorsión, halconeo y tráfico de indocumentados.

En estas entidades, las y los principales cuidadores de los niños reclutados son las madres, abuelas, abuelos y otros familiares como tíos o tías. En todos los casos se observa poca participación del padre, quien generalmente abandona el hogar y el cuidado de sus hijos, señala el informe.

Destaca que en Oaxaca la ocupación principal de la madre de los infractores es ama de casa, seguida por empleada de algún comercio. Por su parte, el padre de familia ejerce algún oficio como albañilería o cuidado del campo.

Otro de los factores identificados en los adolescentes internados en la entidad oaxaqueña fue el estrato económico, pues la pobreza se ha convertido en uno de los principales factores de los que hace uso la delincuencia organizada para el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes.

Detalla que los adolescentes hombres, con bajo nivel social y económico, pertenecientes a minorías, son los que más resienten las consecuencias de la violencia, ya que son los más buscados por estos grupos por ser los de mayor utilidad para tareas específicas.

Los adolescentes oaxaqueños que fueron entrevistados también señalaron poca consistencia de cuidadores o cuidadoras, por lo que se ven en la necesidad de dejar sus hogares por problemas familiares, económicos y de consumo de drogas.

Sufren violencia en la familia

La violencia es otro elemento que conlleva a los menores a dejar sus hogares, pues la mayoría dio a conocer que tras enfrentar violencia familiar son los afectados directos al recibir golpes y agresiones verbales.

En Oaxaca y Quintana Roo, los adolescentes señalaron que sus principales familiares que estaban relacionados con la delincuencia eran tíos, primos y hermanos; en tanto otros mencionaron haber tenido parientes relacionados con el pandillerismo y otras actividades.

Refiere que otra de las observaciones es que la mariguana es la droga que da paso al consumo de sustancias más agresivas como cocaína o cristal, que son las sustancias que más se consumen en la entidad oaxaqueña.

Además, de estos aspectos la narco-cultura es parte importante de su contexto y se involucran a través de canciones, películas, series o videojuegos. En Oaxaca, el uso de las armas inicia con actividades como la cacería, aunque destaca que no hay niveles tan elevados de acciones violentas y cruentas como se observa en estados del norte del país.

El documento financiado por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), añade que el avance en las tecnologías también se convierte en un elemento catalizador, lo que se traduce en una mejora de la distribución de los productos que están en el mercado ilegal.

También se detectaron factores que indican que una fuerte problemática de la niñez reclutada por la delincuencia organizada es que, debido a la falta de factores protectores como la familia y el acceso a oportunidades de trabajo digno, la unión al crimen suele interpretarse no como un delito, sino como una oportunidad para pertenecer a un grupo, ganar dinero, obtener reconocimiento y respeto.

Los resultados del estudio indican que los menores señalaron que el crimen les ofrece reconocimiento y dinero que el estado y la sociedad no les permiten obtener de forma legal; es por ello, que aunque sus derechos sean afectados y la sociedad los percibe como victimarios, para ellos representa un momento trascendental.