La pobreza mata en Coicoyán, Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca
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La pobreza mata en Coicoyán, Oaxaca

Casas hechas con plásticos y algunas láminas pintan los paisajes de Santiago de Coicoyán de Flores Magón, en donde más del 80% de la población vive en pobreza extrema


La pobreza mata en Coicoyán, Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

La casa de Francisca está formada por pedazos de plástico negro. No tiene puerta. La que puso hace unos meses ya no existe, porque en un descuido los niños la jalaron de más y se desprendió, de lo demás se encargó el viento.

Al interior de su vivienda ubicada en la agencia de Santiago Tilapa, perteneciente al municipio de Coicoyan, estaba Margarita, la mayor de cinco hermanos, los pequeños son Rufina, Isabel y Leonardo. El más grande tiene 18 años y se fue a buscar trabajo.

La casa de plástico protege a la familia del frío, el calor, la lluvia y los temblores.

En el 2015 de manera oficial el municipio tenía 9 mil 936 habitantes, cuya población no tenía acceso a los servicios básicos, a pesar de que en el 2000 el expresidente Vicente Fox fue a prometer carreteras y la exprimera dama, Martha Sahagún, dijo que cada hogar tendría estufas y un refrigerador.

El Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), en el informe “Medición de la Pobreza Municipal 2015”, ubicó a este municipio como uno de los más rezagados, aquí el 99.3 en situación de pobreza, de los cuales 82.8 por ciento padece pobreza extrema.

“Acá quienes viven más o menos bien, es porque sus hijos o sus esposos emigraron, porque no hay trabajo en nuestro pueblo”, coinciden las habitantes.

En las calles de la cabecera municipal se observaron casas de dos pisos y negocios, mientras que en las zonas periféricas en el contraste es evidente, las familias no tienen drenaje ni pavimento, y viven con nulo acceso a la atención médica.

Este contraste es evidente en la casa de la señora Justina, quien a sus 65 años cuida de su nieto, ya que su hija murió por complicaciones durante una cirugía de vesícula dejando huérfano a Esteban, quien ahora tiene 8 años.

Para salir al campo o a alguna actividad remunerada y ganar algunos pesitos, Justina tiene dejar encargado a Esteban con su hija mayor.

“El dinero no alcanza, tengo que salir a lavar o esperar lo que traiga mi esposo para medio comer y comprar algunas cosas de los niños para la escuela”, dijo Justina, a través de una traductora, pues ella solamente habla Mixteco.

Doña Justina platica mientras se hinca para seguir moviendo la sopa que cocina en un pequeño sartén casi al nivel del piso.

Los ojos de Justina se entristecen al recordar la ausencia de su esposo, quien ahora trabaja en el
estado de Guerrero.

Tilapa se localiza a escasos minutos de San Miguel el Grande, Guerrero, a donde hombres y mujeres acuden a trabajar el campo o como obreros, para llevar a su casa un poco de dinero.

Este pueblo está rodeado por caminos de terracería, donde el polvo se crece con el paso de los vehículos.

La casa de Justina como muchas otras está establecida en una pendiente, sin ningún servicio, con escaso acceso a la alimentación y sin garantías de ofrecer un mejor futuro a sus descendientes. La autoridad municipal les donó láminas y les prometieron que les ayudarían a construir su cuarto.

En Tilpa, el recurso del programa Prospera se vuelve sólo un paliativo, no resuelve nada.

Tiene Coicoyán hospital… abandonado

Sin expediente en el Palacio Municipal, y después de siete años, lo que sería un hospital para Coicoyán y sus agencias se quedó en promesa, en este lugar la gente sigue muriendo por enfermedades curables y urgencias que no son atendidas.

La regidora de Salud de Coicoyán, Lucía Pérez Villavicencio, acudirá de nueva cuenta ante el titular de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), Juan Díaz Pimentel a fin de echar a andar este espacio médico.

El terreno donde está construido este edificio tiene certeza jurídica porque hace ocho años, el pueblo lo adquirió para el hospital.

En el 2017 Lucía Pérez recordó que una embarazada perdió a su bebé por complicaciones durante el parto y ella se salvó de milagro.

Otras personas para atender problemas urgentes viajan a Juxtlahuaca o Huajuapan, otras esperan sanar con remedios y lo poco que tienen.

Eso porque en Coicoyán existe un centro de salud donde el médico y enfermera atienden de 9:00 a 15:00 horas, de lunes a viernes y sólo cuentan con lo básico para atender a la población.

“No tenemos derecho a enfermarnos los fines de semana”, expresó la señora Guadalupe.

En las 12 agencias de este municipio, existen otras clínicas como en Santiago Tilapa, donde hay un médico con enfermera, mientras en las localidades de Lázaro Cárdenas y Tierra Colorada, únicamente hay enfermeras pasantes.

“Hacen falta médicos, si por la distancia no quieren mandar, nos abandonan en nuestros padecimientos”, expresó por su lado el presidente municipal, Gregorio López Morelos.

Al centro de salud de Coicoyán también llegan personas otros tres pueblos de Guerrero buscando atención.
“Cuando hay urgencias a veces se salva la gente y a veces se mueren”, resumió el edil.

Por eso, una de las demandas, tanto de la población como de la autoridad, es la conclusión del hospital y el envío de personal médico, así como equipamiento.

Sin obras en el 2017

El edil Gregorio López Moreno se quejó que en 2017 no hubo recursos para obras y los 27 millones de pesos del ramo 33 son insuficientes para las demandas de las agencias.

En los últimos meses, la autoridad municipal invirtió en el mantenimiento de su carretera que va de la desviación a San Martín Peras, cuyo tramo es más o menos de 14 kilómetros de una vía en estado accidentado.

“Solo en su discurso nos prometen, pero abandonan a los pueblos”, soltó el edil, respaldado por su cabildo, al quejarse que Caminos y Aeropistas de Oaxaca (CAO) no envío maquinaria, pese a los derrumbes en la zona.

El 13 de este mes, esta autoridad acudió al encuentro con el gobernador Alejandro Murat, en Santa Lucía del Camino donde escucharon promesas que esperan que ahora sí se conviertan en realidad.

“Quién sabe qué haga el Gobernador, porque una vez prometió y no ha cumplido”, recriminó.

La falta de impulso los sigue manteniendo como uno de los municipios más pobres de Oaxaca.