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Estas son las características que tienen en común los asesinos seriales desde niños

Durante muchos años la psicología forense ha tratado de averiguar y entender cómo surgen los asesinos seriales; desde niños podrían presentar ciertas características


Estas son las características que tienen en común los asesinos seriales desde niños | El Imparcial de Oaxaca
Foto: Internet

En las últimas horas se dio a conocer el caso de Andrés, un hombre de 72 años que fue detenido por feminicidio y en cuya casa en Atizapán de Zaragoza, Estado de México, fueron encontrados varios restos humanos.

Además, durante un cateo se hallaron varias credenciales de elector, ropa, videos, entre otros objetos. Incluso, algunas de sus víctimas fueron reportadas como desaparecidas hace años.

De lo más impactante fueron sus primeras declaraciones, donde confesó que se comía parte de algunas de sus víctimas.

Como él, han existido varios asesinos seriales en México y en todo el mundo. Por desgracia, muchos casos quedan impunes. Sin embargo, de varios registros que se han investigado se han podido sacar conclusiones sobre actitudes o situaciones que suceden en la infancia de este tipo de personas.

Durante muchos años la psicología forense ha tratado de averiguar y entender cómo surgen los asesinos seriales.

Uno de los modelos más conocidos es la Tríada de MacDonald.

Esta teoría fue propuesta en 1963 por el psiquiatra John Marshall MacDonald y se publicó en el artículo ‘La amenaza de matar’, del American Journal of Psychiatry. Sostiene que los sociópatas presentan tres rasgos comunes.

De acuerdo a su teoría, la mayoría de adultos que cometen delitos violentos tuvieron una infancia marcada por conductas agresivas, como maltrato y abusos de sus padres.

¿Cuáles son los tres factores que propone en su teoría?

John Marshall MacDonald intenta dar señales que las personas deben notar en los psicópatas / sociópatas para así poder ayudar desde niños. Cabe destacar que no solo es una, sino que deben de tener las tres.

El primero es la piromanía.

Producir incendios desde la infancia puede ser síntoma de una adultez violenta y antisocial. Esto porque sienten una ira reprimida tras haber sido humillados.

Como no pueden defenderse de sus padres o de los otros niños que los molestan, optan por destruir objetos. Y el fuego es una de las formas en que logran canalizarlo. Sienten placer en cómo se avivan las llamas y pensar en que el fuego se extienda para dañar la integridad de otras personas.

El segundo es la crueldad hacia los animales.

De acuerdo al propio MacDonald y otros especialistas en análisis de asesinos seriales, como el agente Alan Brantly, del FBI, algunos empezaron desde pequeños a torturar y matar animales.

Esto lo pueden ver como un entrenamiento para lo que harán con humanos. Y al igual que con el fuego, lo hacen por la humillación, frustración y el no poder vengarse de quienes son más fuertes.

Se valen de animales indefensos que no pondrán resistencia ni podrán quejarse mientras los mutilan. Con esto, ello sienten el control de la situación, y pasan de abusados a abusadores.

El tercero es la Enuresis.

Esto se refiere, en términos coloquiales, a hacerse pipí en la cama cuando se está dormido y se tiene más de cinco años. Para ser diagnosticada, el niño debe hacerlo al menos dos veces a la semana durante tres meses.

Orinarse teniendo más de cinco años puede ser algo humillante si los padres no saben gestionarlo de forma sana.

Y aunque no es una conducta violenta, sí que genera desconfianza en sí mismo, malestar sicológico y emocional, además de burlas si alguien más se entera.

Este modelo tiene seguidores y detractores, pues el estudio solo se hizo con 48 pacientes sicóticos y 52 no sicóticos. Todos tenían en común el haber tratado de matar a alguien. Sin embargo, varios psicólogos forenses consideraron que el modelo tenía bastante sentido.


 

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