La relación que guarda Tlaxiaco con Porfirio Díaz
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La relación que guarda Tlaxiaco con Porfirio Díaz

Eufemio Ibáñez Reyes, autor del libro Tlaxiaco en tiempos de don Porfirio Díaz devela la estrecha relación entre el general y la ciudad

La relación que guarda  Tlaxiaco con Porfirio Díaz | El Imparcial de Oaxaca

Todos los días debemos basarnos en la historia para mejorar el futuro, no debemos ser esa sociedad perdida, hoy en día muy pocos escribimos o leemos, nos quedamos con lo que dicen los demás, también debemos escribir y leer las historias para comprender a los sabios, aquellos que nos heredaron conocimientos y obras.

LIBRO ENTRE TLAXIACO Y DÍAZ

Tlaxiaco en tiempos de don Porfirio Díaz, del autor Eufemio Ibáñez Reyes, es un libro que aporta muchas historias que debemos comprender, de lo que somos y hacia dónde vamos. Por ejemplo, se firmó un contrato para la construcción de un ferrocarril que tendría como salida la ciudad de Puebla y como destino Tlaxiaco, el 3 de agosto de 1881, contrato publicado el 2 de septiembre del mismo año, publicado en el periódico oficial del gobierno del estado de Oaxaca.

La construcción de este ferrocarril era posible en esos años debido a la rica producción de hierro que había en Tlaxiaco y que seguramente de haberse hecho, esta población tendría más desarrollo, calles más amplias con banquetas y casas con estacionamientos, por ejemplo, además de fábricas e industrias, pero ¿por qué no se terminó si ya se habían iniciado 20 kilómetros de vías? Seguramente porque algún político envidioso lo desvió, como está pasando actualmente con el Hospital de Especialidades de Tlaxiaco.

LA GUERRA DE INTERVENCIÓN FRANCESA

Lo que se escribe en el mencionado libro es que Porfirio Díaz puso la primera piedra de la que sería nuestra segunda independencia nacional en el pueblo de Tlaxiaco, ya que durante la Guerra de Intervención Francesa fue ocupado por una guarnición austriaca y con ayuda del general y de hombres de San Andrés Cabecera Nueva, recuperó la perla de la Mixteca a tiro de pistola un 15 de septiembre de 1866.

Este hecho histórico es la cruzada de Tlaxiaco para Porfirio Díaz en su primera batalla y victoria importante en contra del invasor extranjero y esta ciudad, la punta de lanza de la que yacería la cadena de victorias que liberaría a la Mixteca y al estado de Oaxaca de los invasores europeos, colocándolo rumbo a la recuperación de la capital del país.

La Heroica ciudad de Tlaxiaco y el general Porfirio Díaz, la primera es el corazón de la Mixteca y el segundo es “El Soldado de la Patria” como lo llamaría el propio presidente Juárez, cuando Díaz combatió cuerpo a cuerpo al invasor europeo.

UNA RELACIÓN MUY ESTRECHA

La relación que guarda Tlaxiaco y Porfirio Díaz es muy estrecha, porque para Porfirio Díaz fue su refugio, su salvación y su gloria, su refugio cuando en 1854 Díaz desafía al presidente Antonio López de Santa Anna al votar en contra de él, desaprobando su gestión como Presidente de México, por este atrevimiento Porfirio Díaz es perseguido y su primer refugio fue Tlaxiaco.

Su salvación, cuando Porfirio Díaz es herido de bala en la Costa oaxaqueña, este pasó un verdadero viacrucis al no poder recuperarse de esa herida y fue el juez y doctor de Tlaxiaco don Esteban Calderón quien lo auxilió operándolo del cuadril derecho y en el corazón de la Mixteca convaleció y fue delicadamente cuidado por la señorita Carmen Calderón Conde, hija del doctor Esteban, quien años después sería la madre del famoso político mexicano Don José Vasconcelos Calderón aquel hombre que acuñó el emblema y escudo de la máxima casa de estudios de México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

TLAXIACO, FAVORECIDO

Durante el Plan de la Noria y el Plan de Tuxtepec, Tlaxiaco de nueva cuenta ocupa un papel de primer nivel a lado del general Porfirio Díaz, ya que fue Tlaxiaco el primer municipio a nivel nacional que se adhiere al Plan de la Noria y al Plan de Tuxtepec y con este último el general Díaz alcanza la Presidencia de México.

Por todo lo anterior, Tlaxiaco fue favorecido durante su gestión como Presidente de México, alcanzando durante el Porfiriato su máximo esplendor económico, social y cultural, convirtiéndose en la segunda ciudad en importancia después de la capital oaxaqueña, comercializando directamente con Alemania, Francia y Estados Unidos.

Población que tenía escuela de filosofía, el Teatro Colón donde se declamaban poesías, se tocaba el piano y se dice que las grandes obras teatrales, las que antes de llegar a Oaxaca se presentaban este lugar, se hablaba francés, por ello llegó a ser galardonado en la exposición universal de París en 1900 y la de Louisiana, Estados Unidos de 1904, también conocido como la perla de la Mixteca, se le llegó a conocer por sus hidalgos del “París Oaxaqueño”, “El Pequeño París” pero mejor conocido por su título de “Tlaxiaco, París Chiquito”.