Habitantes de Ayutla llevan 968 días sin agua
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Los Municipios

Habitantes de Ayutla llevan 968 días sin agua

Las autoridades federales y estatales han recibido la queja pero ninguna ha sabido solucionar el conflicto en el que está involucrado un grupo armado que amenaza la paz social de esta zona Mixe

  • Habitantes de Ayutla llevan 968 días sin agua
  • Habitantes de Ayutla llevan 968 días sin agua

Tres solicitudes personales al Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, mesas de diálogo con representantes del Gobierno del Estado de Oaxaca y los informes de organizaciones civiles que demandan garantías a los derechos universales de los habitantes de San Pedro y San Pablo Ayutla, no han sido suficientes para devolverle el agua a la población que este 30 de enero cumple 968 días en estiaje.

Aunque el conflicto agrario en la zona Mixe entre Ayutla y Tamazulápam del Espíritu Santo, por la posesión de 10 mil hectáreas data desde 1900, fue a partir de 2017 cuando aumentaron las confrontaciones entre ambos municipios con denuncias de despojos, ataques armados y la disputa del manantial.

TAMAZULÁPAM NO RESPETÓ ACUERDOS

Alejandro Moreno Pastor, habitante de Ayutla y quien se ha desempeñado como autoridad de Bienes Comunales, explicó que este conflicto se reactivó a raíz de que Tamazulápanrompió los acuerdos de paz.

Afirmación que ratifican los antecedentes radicados en la Secretaría General de Gobierno (Segego), en los cuales destaca que el 17 de abril de 2017, las autoridades de Ayutla solicitaron la intervención del gobierno estatal para convocar a Tamazulápam para tratar el tema agrario entre ambas comunidades, debido a que tenían conocimiento que estaban siendo invadidos en su territorio.

El 2 de mayo de ese mismo año se llevó a cabo la reunión de trabajo convocada por la Junta de Conciliación Agraria, dependiente de la Segego, con la finalidad de informar sobre la queja de los de Ayutla y donde se programó una reunión en Tamazulápam el 5 de mayo.

Ese día, personal de la Segego acudió a esta población para informar en asamblea de la queja de Ayutla y pedir a los habitantes que continuaran las mesas de diálogo y mantener la paz social en la zona.

“Parecía que todo iba bien pero cuando se levantaban de la mesa lo primero que hacían los de Tamazulápam era invadir los terrenos en litigio, el 18 de mayo a las 5 de la mañana llegaron con maquinaria pesada a una zona que era territorio de Ayutla y desalojaron de 25 predios a 23 comuneros y se apoderaron también del paraje conocido como Islas”.

Recordó que el 5 de junio de ese mismo año, la situación se agudizó cuando, en compañía de elementos de la Policía Estatal, los comuneros de Ayutla realizarom una inspección en la zona invadida, pero fueron recibidos con disparos de armas de fuego por sus vecinos.

En el ataque perdió la vida Luis Juan Guadalupe y se reportó el secuestro de cuatro mujeres originarias de Ayutla. “Para rescatar a las secuestradas por un grupo armado que las mantuvo en interrogatorio con armas apuntándole a la sien y al estómago además de más actos de violencia física, tuvimos que presionar a las autoridades que se negaban a actuar”, exponen en las denuncias presentadas por los comuneros.

A partir de ese momento, Tamazulápam prohibió el uso del manantial en tanto no se definiera la zona de colindancia entre las dos zonas.

EL MANANTIAL, OTRO DESPOJO

José Galván, quien ha exigido justicia por las agresiones, expuso que ante la falta de respuesta por parte de las autoridades de procuración de justicia, fue durante agosto de 2017 cuando los habitantes de Tamazulápam dinamitaron los tanques de agua y la tubería que abastecía a Ayutla, dejándolos sin agua hasta la fecha.

Esta situación generó que más de 5 mil 600 habitantes del municipio se quedaran sin agua potable, de los cuales más de 2 mil son niñas y niños, ya que por más de 40 años Ayutla había hecho uso del Manantial “MeejyAjpy”, que se ubica sobre la carretera que comunica a estas comunidades y que ahora Tamazulápam pretende adueñarse.

El 22 de diciembre de 2018, durante la primera visita como presidente de Andrés Manuel López Obrador a la región Mixe, la entonces presidenta municipal de Ayutla, Yolanda Pacheco Morales, solicitó la intervención del primer mandatario federal para resolver el conflicto.

A pesar de haber entregado personalmente el documento de solicitud de intervención, el conflicto continuó sin solución alguna y fue hasta mayo de 2019 cuando el Gobierno del Estado, a través de la Segego, que nuevamente llamaron a los representantes de ambos municipios para reiniciar las mesas de diálogo.

El 13 de mayo de 2019, el entonces presidente municipal de Ayutla, Rubén Olivares Martínez, acudió a una mesa de trabajo en el Palacio de Gobierno, en cual las autoridades garantizaron la reconexión de la tubería el municipio pero jamás le informaron sobre las condiciones.

De la misma manera, los representantes del gobierno estatal sostuvieron de manera paralela un encuentro con autoridades de Tamazulápam y al concluir las reuniones ambas autoridades salieron con diferentes documentos a partir de los cuales se anunció una firma histórica de paz en el cual incluía abastecer de manera equitativa el agua potable.

Aunque en este supuesto acuerdo participaron el titular de la Segego, Héctor Anuar Mafud, así como el Defensor de Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO), Bernardo Rodríguez Alamilla y el director de la Comisión Estatal del Agua (CEA), Benjamín Hernández, horas después el mismo edil Rubén Olivares desmintió este acuerdo, ya que fueron engañados por parte de las autoridades.

Señaló que de manera unilateral, el gobierno estatal pretendía otorgar parte del Manantial al municipio de Tamazulápam, cuando plenamente estaba reconocido que la zona pertenece a Ayutla.

En la segunda visita que realizó el Presidente López Obrador en la región Mixe en agosto de 2019, en compañía de Alejandro Murat Hinojosa, fue retenido por pobladores de Ayutla al pasar por las calles de la comunidad, por lo que el primer mandatario federal encomendó al gobernador que solucionara a la brevedad posible esta situación.

El Presidente también solicitó la participación de la delegada de programas sociales del Gobierno Federal, Nancy Ortiz Cabrera y de la Secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, quienes no han resuelto el conflicto.

Durante la tercera visita que llevó a cabo el Presidente en la región, se nueva cuenta los comuneros le recordaron que continúan sin este servicio con un letrero en el cual expusieron “Señor Presidente Andrés Manuel López Obrador, Bienvenido al Territorio de San Pedro y San Pablo Ayutla, Mixe, comunidad con 957 días sin agua potable, Murat no cumplió la palabra que empeñó ante usted y nosotros, ¿Cuántos días más?”

INAPLAZABLE LA RECONEXIÓN

Sara Méndez Flores, representante del Comité de Defensa Integral de Derechos Humanos Gobixha (Código DH), destacó que durante una visita que realizaron representantes de 87 organizaciones civiles que conforman la Misión Civil de Observación durante agosto de 2019 en Ayutla, se percataron de la vulneración de los derechos humanos de los comuneros, por lo que consideraron como inaplazable la reconexión del vital líquido.

“Es urgente e inaplazable la reconexión de agua potable para garantizar el derecho humano al agua, las autoridades estatales y federales han incurrido en omisiones que han recrudecido el conflicto entre las comunidades”.

En el informe de la Misión Civil dieron a conocer que a raíz de la falta de agua potable, los ciudadanos se ven obligados a caminar varios kilómetros para poder transportar 10 o 20 litros de agua que alcanzan a depositar en cubetas y galones.

Los más vulnerables como los niños, personas de la tercera edad y los que padecen alguna enfermedad, tienen que almacenar y usar agua pluvial.
Pocas familias tienen la oportunidad de adquirir agua potable mediante las pipas que recorren la comunidad, las cuales por llenar un tinaco de mil 100 litros tiene un costo de 200 pesos.

“Visitamos todas las escuelas: la situación es preocupante, los niños se están enfermando de las vías urinarias, cuando llegamos al baño se explica que esto se da sobre la higiene porque no hay agua para los sanitarios, los que pueden acarrean agua del mismo manantial, los que tienen autos van con sus tinacos y pocos tienen la posibilidad de comprarla.”

“NECESITAMOS AGUA Y JUSTICIA”

Yásnaya Elena Aguilar Gil, activista de derechos lingüísticos e investigadora, expuso que el Presidente recibió nuevamente la queja y hasta el momento los pobladores de Ayutla están en la espera de una respuesta.

“A casi tres años de estos hechos violentos que ocurrieron el 5 de junio de 2017, hasta el momento no hay justicia para las víctimas, la misma falta de agua es muy apremiante y nos pone en una situación vulnerable, sobre todo la población infantil, las personas de la tercera edad y los que tienen alguna enfermedad, este recursos se obtiene de pequeños afluentes que se recargan de la lluvia, pero para que se cumpla el derecho humano al agua debe ser potable, accesible y suficiente”.

Lamentó que ahora el gobierno estatal, a través de la Segego, se escuda en un amparo que promovieron las autoridades Tamazulápam para intervenir en la zona donde se encuentra el Manantial.

“Sobre el tema de amparo que refieren las autoridades para reconectar el agua a Ayutla, nuestra tubería pasa sobre terreno federal porque va sobre la cuneta y el amparo no lo impide, no hay una suspensión otorgada, es solamente un pretexto, además el amparo es muy reciente, tuvieron más de dos años y medio para hacerlo y ahora ponen este pretexto pero no hay impedimento legal”.

Aguilar Gil afirmó que el derecho al agua no se condiciona. “Estamos entre dos comunidades, una tiene agua y la otra no, es la realidad, tienen que poner en igualdad de circunstancias porque para poder resolver lo demás no se puede poner bajo tortura a una comunidad”.

“Si ellos necesitaran agua, este grupo agresor porque ellos están armados, no hubieran dinamitado el sistema de agua potable, lo hubieran aprovechado, hasta ahora después de tres años dejan correr el agua, tenemos mapas desde 1907 que muestra y evidencian que esta zona le pertenece a Ayutla, es nuestra única fuete de agua, nosotros siempre hemos aprovechado del manantial para vivir, necesitamos el caudal”.

Refirió que hasta la fecha existen amenazas por parte de los grupos que se oponen a solucionar el conflicto. “Ayutla ha demostrado de muchas maneras que el derecho humano al agua no se negocia, es fundamental y exigimos agua y justicia”.

 

Relacionadas: