En San Pedro Molinos, Tlaxiaco revivirán sus tradiciones
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En San Pedro Molinos, Tlaxiaco revivirán sus tradiciones

En este lugar es tradición que la festividad se realiza los días, 27, 28 y 29 de junio

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La música tradicional de banda de viento por tres días. Los maromeros, diversión de grandes y chicos. La mayordomía, punto de encuentro de más de 30 poblaciones que llevan sus presentes, es la fiesta patronal en honor a San Pedro Apóstol, en la comunidad de San Pedro Molinos.

Es una fiesta que no pierde su tradición, es costumbre que desde el 27 de junio, en el lugar denominado La Cruz, se reciben a los radicados de la Ciudad de México, se les recibe con música de viento, cuetes, las autoridades en turno y una calenda de mujeres que lucen sus trajes floreados, llevan en sus brazos y en manos flores de todo tipo.

La autoridad, Edwin López Santiago, dio a conocer que es obligación de los representantes conservar los usos y costumbres, en esta comunidad la fiesta patronal es un punto de encuentro de muchas personas, tal vez más de 5 mil almas. Ellos, aparte de convivir con las actividades religiosas al santo patrón San Pedro, también están presentes en las actividades culturales.

En este lugar es tradición que durante los tres días de festividad, 27, 28 y 29 de junio, se escuchan las bandas de música de viento, son aportaciones de cada una de las localidades que llegan a dar sus guezas. Ésta es una forma de correspondencia que se acostumbra en la Mixteca de cada uno de los representantes cuando alguna comunidad tiene algún tipo de compromiso.

Aparte de la llegada de más de 20 bandas de viento que dan sus tequios, también se hacen presentes los grupos de música indígena tradicional de cuerdas; además las orquestas de poblaciones como San Agustín Tlacotepec y otras localidades que llegan a la festividad.

Celia Reyes Ortiz, regidora, da a conocer que mucha gente visita esta tradición, sobre todo más de 30 poblaciones que llegan a compartir. Asimismo, dan sus colaboraciones, es tradición que antes de entrar a la iglesia se presentan ante las autoridades que son recibidas en el palacio municipal, interactúan, se escuchan palabras de bienvenida y de éxito para la festividad y salen con dirección a la iglesia.

Todos hacen la fiesta, hay muchos creyentes que intervienen, pero también llegan porque van a divertirse en cada una de las actividades, entre ellas las audiciones musicales, los programas culturales que se llevan a cabo por las tardes durante los tres días.

Por otra parte, las personas no se pierden el espectáculo indígena que son los maromeros, con ellos se divierten porque realizan parodias en la lengua, en mixteco y español, bailan sobre cuerdas que ellos mismos montan sobre travesaños, es una costumbre de diversión que se ha ido perdiendo y a pesar de los años se mantiene en este municipio.

Antonio Ortiz Reyes, nativo de la comunidad de 78 años de edad, da a conocer, que el sentido de la fiesta se ha ido perdiendo, uno de ellos la gente ya no quiere asumir la mayordomía, se han vuelto flojos, nomás quieren todo fácil.

Ante esta situación, desde hace 30 años la comunidad ha perdido esta fe de celebración, pero lo que más duro ha pegado es la falta de los recursos económicos, ante ellos las autoridades municipales acostumbran dar de comer y convivir en los tres días de fiesta, para estos días se acostumbra el mole, el caldo o lo que se tenga a la mano, pero siempre se debe dar la bienvenida a las personas que visitan la festividad.

Lo que ha ido matando las tradiciones es la migración, muchos jóvenes se van en busca de mejores condiciones de vida, se olvidan de sus tradiciones, se quedan solamente las personas grandes y por la edad se pierden las ganas de trabajo en el campo y la mayordomía.

 

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