En el olvido, la estatua de Miguel Hidalgo y Costilla de el Parque El Llano en Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca
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En el olvido, la estatua de Miguel Hidalgo y Costilla de el Parque El Llano en Oaxaca

En el primer cuadro de la ciudad, las calles e inmuebles han sido adornados para la ocasión, pero los festejos patrios parecen no tomar en cuenta al iniciador del movimiento de Independencia


En el olvido, la estatua de  Miguel Hidalgo y Costilla de el Parque El Llano en Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

“Mire cómo está el padre de la Patria”, dice Ricardo Castillo Peña. En esas bases, prosigue, había cuatro floreros. “Pero (eran) como 10 veces más grandes que esos”, añade mientras señala parte del monumento a Miguel Hidalgo y Costilla, y luego a otras estructuras del Paseo Juárez El Llano. Castillo, que asegura haber nacido y crecido en una de las casetas del andador Licenciado Primo Verdad, rememora sus años por la escuela Moisés Sáenz, los juegos en el atrio del templo de Guadalupe y el jardín donde permanece el recuerdo del iniciador del movimiento de Independencia.

Como aquellos grandes floreros, su memoria guarda la imagen de un monumento con una escultura mayor a la que se ve ahora. Los actos cívicos, el desfile, los soldados y la reunión de varias escuelas vienen a colación en la víspera del 16 de septiembre, del aniversario 211 del inicio de la Independencia. Pero parece ser el único que se percata de la figura del cura que llamó a la insurgencia en el poblado de Dolores, Guanajuato.

Los árboles no son los únicos que cubren al monumento, también el polvo y los grafitis. “Algo deberían de haber puesto, una señal de que aquí está”, se queja Ricardo, quien en su niñez solía jugar con sus compañeros de escuela tras los enormes maceteros de la estatua (ya inexistentes). Hecho ya un adulto que ronda los 40 años, Castillo Peña percibe muchos más cambios en la figura del “padre de la Patria”. Era de bronce y de más de dos metros, asegura.

Las banderas ondean a lo lejos, en la Alameda de León o en la cúspide del teatro Macedonio Alcalá y la Hemeroteca Pública; la decoración no ha faltado en las calles, los balcones y en algunos negocios. Y las estructuras para el acto oficial han sido colocadas frente al Palacio de Gobierno, pero aquí, en el otrora Llano de Guadalupe, la imagen del cura Miguel Hidalgo pasa desapercibida.

La pandemia ha restringido la conmemoración y la ciudad de Oaxaca no es ajena a ello, aunque entre sus calles no falta quien se viste para la ocasión: verde, blanco y rojo, como banderas que cobran vida. Pero el ánimo no es el mismo que el de hace dos años, cuando al atuendo no era necesario sumar un crubrebocas. 

Sin marcha patriótica

Debido a la emergencia sanitaria, por segundo año consecutivo no se contempló la realización de la “marcha Patriótica”. Ante el llamado de las autoridades de Salud a las de los 570 municipios del estado, el de la capital no informó sobre la realización de esta actividad, misma que se efectuó aún en 2019.

En ese año, previo a la ceremonia del Grito de Independencia, el ayuntamiento capitalino desarrolló la llamada marcha patriótica, que consiste en un recorrido de varias escoltas al compás de tambores de guerra. Una de ellas, conformada por el edil capitalino y algunos concejales, así como varias de diversas instituciones educativas. El contingente parte del palacio municipal hacia el Palacio de Gobierno, en compañía de la Señorita América y sus coristas. Ya en Palacio, el edil entrega la bandera a integrantes de la Secretaría de la Defensa Nacional y estos, a su vez, al gobernador del estado.