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Estudiantes denuncian acoso en el Cedart de Oaxaca

Una publicación a través de las redes sociales fue la punta del iceberg que evidenció un sinnúmero de casos de acoso sexual por parte de algunos profesores de la institución educativa de nivel medio superior.


Estudiantes denuncian acoso en el Cedart de Oaxaca | El Imparcial de Oaxaca

Gracias a que una joven que se atrevió a denunciar el acoso y abuso sexual de un profesor en las aulas se destapó la situación de la que fueron testigos al menos ocho generaciones en el Centro de Educación Artística (Cedart) Miguel Cabrera.

Una publicación de Facebook exponiendo el problema fue respaldada con cientos de comentarios, muchos conocían el problema pero decidieron callar por temor.

El secreto a voces por más de dos décadas en esta institución se hizo público hace apenas unos meses a través de las redes sociales, donde el señalamiento fue directo contra un profesor de teatro.

La respuesta a la publicación de una joven egresada que decidió contar lo que por años vivieron otros estudiantes en esta institución provocó que surgieran una serie de testimonios que coincidían con señalamientos hacia el docente, de quien se omite el nombre por el derecho a la presunción de inocencia.

Durante varias semanas, esta casa editorial buscó testimonios de estudiantes y egresadas del Cedart Miguel Cabrera, que bajo el anonimato, por miedo a represalias, contaron casos de acoso y abuso sexual por parte del profesor hacia las alumnas, todas menores de edad.

Nalgadas, insinuaciones, manoseos durante las clases de teatro, invitaciones a salir y convivencias en la vivienda del docente, fueron algunas de los abusos que no fueron denunciados por más de dos décadas, porque el profesor se distinguía por ser uno de los más respetados, con amplia experiencia y conocimientos.

Algunas también mencionaron casos donde se advirtió el delito de estupro, cuyo castigo podría ser de tres hasta siete años de prisión, así como multas de 100 a 300 días de salario, según el código penal del Capítulo I que refiere el “Abuso y hostigamiento sexual, estupro y violación”.

“Nadie decía nada, sobre todo a esa edad en la que llevarse con el profesor era algo grandioso. Una vez, en clase de teatro, se atrevió a decirnos que podíamos besarlo en la boca”, recuerda una de las exalumnas.

Denuncias, solo en redes sociales
La actitud del profesor, que ahora cuenta con más de 60 años de edad, también era conocida por la mayoría de los y las docentes, pero que dejaban pasar ante la “normalización” de los casos de abuso.

“Nosotras veíamos a ´fulanita´ que andaba con él y no lo veíamos mal porque a ella le gustaba, pero ahora que ya estamos más grandes nos damos cuenta que eso estaba mal, porque es menor de edad y él un profesor, que por ética no debió hacerlo”, contó otra egresada.

Aunque varias exalumnas formaron un grupo para denunciar esta situación por redes sociales y exigir a la institución un “posicionamiento claro para que no vuelva a ocurrir y se proteja a las estudiantes”, en entrevistas se resistieron a exponer a detalle cada uno de sus casos, con nombre y apellido, por miedo a ser juzgadas y que se les identifique.

Hasta el momento, ninguna de las personas que denunciaron los hechos en redes sociales y coincidieron en la práctica que llevaba por años el profesor, se han atrevido a acudir a las instancias de procuración de justicia, que a la fecha no cuenta con alguna investigación al respecto.

-¿Por qué no denuncian ante las autoridades?-, se les preguntó a las exalumnas.
Respondieron que no confían en las instituciones y temen ser expuestas ante sus familiares, vecinos, compañeros y sociedad en general, sin garantías de que habrá castigo.

“Cuando lo denunciamos en Facebook de manera grupal recibimos toda clase de comentarios; algunos nos dieron la razón y surgieron más casos, pero otros nos tacharon de ofrecidas, que nadie nos obligaba y que las que andaban de novias eran porque querían”, dijeron.

Además, señalaron, no hay forma de comprobarlo físicamente porque la mayoría de los casos fue desde hace varios años y aquellas que fueron ‘novias’ del profesor “ya tienen esposos e hijos”. Otras más porque temen al señalamiento familiar o social.

Por estas denuncias de acoso y abuso sexual, el área de comunicación social de la Defensoría de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca (DDHPO) aseguró que ya se abrió un expediente por oficio de esta situación, sin dar más detalles al respecto.

Hubo más docentes involucrados
Pese a la gravedad del caso, alumnas coincidieron en que el docente de la clase de Teatro no fue el único profesor que llegó a involucrarse con un alumno o alumna. Los casos parecen repetirse.

Durante varios años, sobre todo en la década de los 90 y de 2000 a 2010, según algunos testimonios, se conocieron casos de jóvenes (hombres y mujeres) que tuvieron noviazgos fugaces con sus profesores.

Profesoras y profesores fueron señalados por involucrarse con algunos estudiantes de manera sentimental, a lo cual le atribuyen el silencio de las víctimas.

“A mí me llegó a dar una nalgada y me molesté”, “A veces había desnudos como parte de las clases, sin que pasara algo más”, “En sus clases hacía masajes. No lo veíamos mal porque lo hacía frente al grupo, pero a muchas nos llegó a incomodar porque era en todo el cuerpo”, fueron algunos de los señalamientos.

Ya no acude el docente a la institución
Por estas acusaciones en redes sociales y el daño que ha generado a la institución del nivel medio superior, fuentes extraoficiales aseguraron que el docente dejó de acudir al inmueble y ya no regresó a sus clases desde que reiniciaron las actividades escolares en enero.

Algunos señalaron que él decidió renunciar a petición de las autoridades del inmueble y se encuentra en proceso de jubilación, pero no porque haya sido despedido. La licencia pre jubilatoria se solicitó en enero, luego de que fuera acusado en redes sociales.

En tres ocasiones esta casa editorial intentó buscar la versión de los directivos del Cedart Miguel Cabrera, sin éxito alguno. En las primeras dos se informó que por el momento no darían declaración alguna, mientras que en la tercera, personal de seguridad de la institución señaló que no se encontraban en ese momento.

Otros docentes incorporados al Cedart lamentaron, también de manera anónima, que esta situación afecte a una de las escuelas que ha dado grandes resultados en pruebas de conocimiento y enseñanza, así como las acusaciones que se han hecho de manera generalizada a la planta docente, en los últimos días.

Denuncian intimidación por movilización de estudiantes
Renata López, egresada del Cedart, actriz independiente y docente de Teatro, fue la única que accedió a dar su nombre y apellido en una entrevista, luego de que por la red social Facebook publicara un video sobre el caso de la institución, cabe resaltar que después de la denuncia la exalumna dijo haber recibido amenazas por parte de uno de los directivos.

En el video publicado el pasado jueves en su cuenta de Facebook, relató y recordó las acusaciones que iniciaron alumnas y exalumnas por casos de acoso y abuso sexual en la institución por las redes sociales, y en las cuales ella dio opiniones y compartió los enlaces en su muro.

Relató que la tarde de ese día recibió una llamada del director de la institución, que le preguntó si tenía conocimiento de una reunión que llevarían a cabo el grupo de jóvenes que conformó un movimiento para denunciar y dar seguimiento a los casos de acoso y abuso sexual.

“Me hace una amenaza implícita. Me comenta que de reunirse estas jóvenes en uno de mis centros laborales, yo iba ser responsable de lo que les sucediera; yo me molesto y le contesto: ¿me estás amenazando?”.

En entrevista, la actriz independiente refiere que durante su estancia en el Cedart no se sintió agredida, hostigada o amenazada sexualmente, pero sí fue testigo de los abusos que se cometían en la clase de Teatro, como los masajes y las nalgadas que propinaba el maestro a quienes llegaran tarde a clases.

“No lo veíamos mal y no lo sentíamos como una agresión, pero eso no quiere decir que alguien no lo haya sentido así”, expuso.

Por la llamada que recibió apenas el jueves, Renata López aseguró que pasó de compartir enlaces y dar opiniones en Facebook y ahora decidió involucrarse y apoyar de manera directa a las jóvenes.

La exalumna del Cedart convocó en su red social a una jornada solidaria este lunes a las 17:00 horas en División Oriente 305, en favor de los derechos de las y los jóvenes a manifestarse libremente en contra del hostigamiento, acoso, abuso sexual y la violación dentro de sus instituciones escolares.

En este encuentro, donde se abordará el caso “Cedart”, se programó una exposición de testimoniales presenciales o a distancia, así como una orientación jurídica y organización de acciones y agenda de trabajo para diálogos posteriores.

“Las víctimas no pueden ser perseguidas, hostigadas, coaccionadas ni criminalizadas. Las instituciones educativas deben ser lugares de desarrollo, libres de violencia sexual”, expuso.

Casos de acoso en otras instituciones
Ante este caso expuesto en redes sociales, varios usuarios aseguraron que el acoso, hostigamiento y abuso sexual no solo se ha dado en instituciones como el Cedart Miguel Cabrera, sino en otras instituciones como los CBTIS, Cecytes, Cobao y preparatorias de la UABJO, por citar algunas.

Apenas el año pasado, un grupo de estudiantes del Colegio de Bachilleres de Oaxaca (Cobao), del plantel 32 de Cuilápam de Guerrero, protestó en sus instalaciones, para denunciar a uno de los intendentes que tomaba fotografías por debajo de las faldas de las alumnas, mientras se encontraban distraídas.

Según estimaciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), al menos 20 de cada 100 estudiantes de bachillerato y universidades sufre acoso sexual en las aulas, ya sea por sus mismos compañeros, profesores u otro trabajador de las mismas instituciones, sin embargo, pocas denuncian.

Agresiones en instituciones educativas
Las mujeres consultadas por el Inegi refirieron que entre las agresiones sexuales en la escuela están: propuestas para tener relaciones sexuales a cambio de calificaciones o de mejoras en el trabajo; castigos o represalias por haberse negado a tener relaciones sexuales; caricias o manoseos en contra de su voluntad o sin su consentimiento.


 

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