En Oaxaca alertan sobre los riesgos de automedicación | El Imparcial de Oaxaca
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En Oaxaca alertan sobre los riesgos de automedicación

Con esta acción, podrían cubrir síntomas de enfermedades graves


En Oaxaca alertan sobre los riesgos de automedicación | El Imparcial de Oaxaca
2006 Prof. Frank Hadley Collins, Dir., Cntr. for Global Health and Infectious Diseases, Univ. of Notre Dame This 2006 photograph depicted a female <i>Aedes aegypti</i> mosquito while she was in the process of acquiring a blood meal from her human host, who in this instance, was actually the biomedical photographer, James Gathany, here at the Centers for Disease Control. You’ll note the feeding apparatus consisting of a sharp, orange-colored “fascicle”, which while not feeding, is covered in a soft, pliant sheath called the "labellum”, which retracts as the sharp stylets contained within pierce the host's skin surface, as the insect obtains its blood meal. The orange color of the fascicle is due to the red color of the blood as it migrates up the thin, sharp translucent tube. The first reported epidemics of Dengue (DF) and dengue hemorrhagic fever (DHF) occurred in 1779-1780 in Asia, Africa, and North America. The near simultaneous occurrence of outbreaks on three continents indicates that these viruses and their mosquito vector have had a worldwide distribution in the tropics for more than 200 years. During most of this time, DF was considered a mild, nonfatal disease of visitors to the tropics. Generally, there were long intervals (10-40 years) between major epidemics, mainly because the introduction of a new serotype in a susceptible population occurred only if viruses and their mosquito vector, primarily the <i>Aedes aegypti</i> mosquito, could survive the slow transport between population centers by sailing vessels.

El jefe de Epidemiología de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO), José Omar López Ortiz, consideró que la automedicación estaría escondiendo casos de enfermedades producidas por el mosquito “aedesaegypti” que pone en riesgo la vida de las personas.

Las estadísticas de los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) ubican 14 casos de dengue, reportados en Valles Centrales, Costa y Tuxtepec; una embarazada por zika y sin aparición de chikungunya hasta la semana epidemiológica actual.

Este hecho podría estar relacionado con la automedicación, porque la gente ingiere medicamentos al considerar que están frente a un cuadro común de gripa o de resfriado, evitando acudir al médico.

Los males producidos por el zancudo presentan síntomas similares en los pacientes y pueden cubrirse con los antigripales o recetas médicas copiadas de otros eventos para mitigar los efectos.

Dijo que con esta actitud se pone en riesgo a la población vulnerable como menores de 5 años, personas de la tercera edad, embarazadas y personas con enfermedades crónico degenerativas.

En el caso de las mujeres en gestación, de contraer zika, corren un riesgo de tener un bebé con microcefalia, por lo que, le dan seguimiento puntual al caso que registran hasta el momento.

Añadió que el dengue puede producir complicaciones y llevar al deceso a las personas.

Oaxaca no destaca en los primeros lugares por estos casos, según el panorama epidemiológico.


 

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