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Crónica: Un día en el transporte urbano de Oaxaca

Sin mejorar el servicio, el transporte público ya cobra más.


“Son 8 pesos”…

“Son 8 pesos señorita, así ya cobramos”, son las indicaciones de un joven, de los conocidos como gritón, mientras anuncia la nueva tarifa en el transporte urbano.

A diferencia de los usuarios, los concesionarios tomaron sus prevenciones de esperar posibles reacciones de las organizaciones sociales que anunciaron una serie de movilizaciones, para poner en marcha todas sus unidades.

Desde las primeras horas del día, en la agencia municipal de Santa Rosa Panzacola, los ciudadanos que intentaban trasladarse a sus centros de trabajo, se vieron obligados a esperar por muchos minutos en las paradas, ya que los camiones tardaron horas en reanudar al 100 por ciento sus servicios.

“Ya llevamos media hora esperando, se supone que a partir de hoy empiezan con la nueva tarifa, pero no hay camiones”, comentó una ciudadana que esperaba trasladarse de la colonia Del Maestro a la Central de Abasto de la ciudad capital.

Al llegar al límite de su espera, no le quedó de otra que subirse a un taxi foráneo donde también la tarifa mínima pasó de 8 hasta a 12 pesos. “Todo está subiendo menos el méndigo salario”, refutó mientras se disponía a abordar su colectivo.

Pasaron 10 minutos más, hasta que apareció la primera ruta de Periférico-Central de Abasto-colonia Reforma. “A la Central, Periférico, colonia Reforma”, eran los gritos del ayudante del urbanero, en tanto los usuarios se apresuraban para subirse.

A los que sorprendió la nueva tarifa, el mismo gritón se encargó de avisarles que “a partir de ahora, son 8 pesos señorita, así ya cobramos”. Una de las pasajeras que ya había desembolsado 7 pesos, regresó hacia el chofer para entregarle un peso más, como parte del aumento autorizado por las autoridades estatales.

Sin darle tiempo para que la usuaria tomara asiento, el chofer del camión volteó a su espejo lateral y al darse cuenta que venía una ruta de Plaza del Valle, aceleró con todo para intentar ganar pasaje en las paradas contiguas.

Con los asientos, puertas y el piso rechinando como si la unidad se partiera en pedazos, así entre las famosas carreritas, arriesgando la vida de los usuarios inició la semana al bordo de los urbanos.

Han pasado dos años desde que se anunció que Oaxaca contaría con un nuevo y moderno sistema de transporte, pero la modernidad se quedó para años posteriores y el aumento que apenas tomó auge en las últimas semanas ya es una realidad en los camiones chatarras que ofrecen sus servicios en la ciudad.

En los módulos instalados en las diferentes zonas de la ciudad de Oaxaca, se recibieron 28 quejas de los usuarios, la mayoría de las denuncias fueron contra los operadores por no haber colocado en tiempo y forma el nuevo tarjetón.

 

Gastan más usuarios

 

Una mujer de avanzada edad baja del autobús frente a conocida tienda comercial, mientras observa a lo lejos que no hay paso en el crucero de Cinco Señores.

Un bloqueo con unidades de transporte urbano por un grupo de personas que protesta por el aumento al pasaje, impide el paso de decenas de camiones y vehículos particulares.

Con una bolsa para las compras del mercado, la mujer de cuerpo delgado y piel morena con larga trenza, camina de prisa para pasar el bloqueo y alcanzar otra unidad que vaya hacia la Avenida Ferrocarril.

Mientras camina al lado de un grupo de jóvenes universitarias, la mujer expresa entre dientes que ahora pagará 16 pesos en pasaje.

“Acabo de pagar 8 pesos y ahora voy a buscar otro que me lleve, porque de aquí que salgan todos del tráfico, se me hará más tarde”, señala la mujer de cabello blanco, al notar que las unidades van a vuelta de rueda en inmediaciones del bloqueo.

A unos pasos también se observan mujeres con sus hijos en brazos y hombres con mochilas en los hombros, que optaron por bajar de las unidades de motor para llegar a pie a su destino.

Decenas caminan con enfado mientras los manifestantes portan banderas y pancartas en señal de protesta, en la espera del llamado de las autoridades gubernamentales para iniciar alguna mesa de diálogo.

“Bonita forma de ayudarnos…de ayudar al pueblo”, expresa un hombre que se dirige a los manifestantes mientras pasa el bloqueo de prisa, donde ya se observan carritos de paletas y aguas frescas, listos para iniciar la venta.

Ayer se puso en marcha la nueva tarifa del servicio del transporte público y decenas tuvieron que pagar doble pasaje por el bloqueo que se mantuvo por varias horas.

 


 

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