El crucero ruso Moskva fue el primer buque de su tipo hundido en pleno conflicto desde el General Belgrano en la Guerra de las Malvinas | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Internacional

El crucero ruso Moskva fue el primer buque de su tipo hundido en pleno conflicto desde el General Belgrano en la Guerra de las Malvinas

Era el buque insignia de la flota rusa del mar Negro y su pérdida es un duro golpe para Vladimir Putin. Sus similitudes con el barco argentino atacado por el Reino Unido fuera de la zona de exclusión en 1982


El crucero ruso Moskva fue el primer buque de su tipo hundido en pleno conflicto desde el General Belgrano en la Guerra de las Malvinas | El Imparcial de Oaxaca
REPRODUCCION DE FOTO DEL HUNDIMIENTO DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO. GENTILEZA ASOCIACION AMIGOS DEL CRUCERO GENERAL BELGRANO 27/03/12 Foto Fernando Massobrio

El hundimiento del Mosvka, el buque insignia de la Flota rusa del mar Negro, fue un duro revés para Rusia, que asegura que su pérdida se debió a un incendio accidental que provocó la detonación de sus municiones, mientras que Ucrania sostiene que fue alcanzado por dos misiles.

En cualquier caso, el hundimiento de este crucero portamisiles privó a Rusia del buque con mayor capacidad de fuego que tenía emplazado en el mar Negro y constituye su mayor pérdida material en lo que va de su invasión a Ucrania. Su valor se estima en 750 millones de dólares.

La última vez que un barco de este tamaño se perdió en un conflicto bélico fue el crucero argentino General Belgrano, que fue torpedeado y hundido por el submarino nuclear británico HMS Conqueror el 2 de mayo de 1982, durante la guerra de Malvinas. A diferencia del Moskva, el General Belgrano fue atacado fuera del área de exclusión, que era una circunferencia de 200 millas marinas establecida por los británicos con centro en las islas del Atlántico Sur.

El General Belgrano y el Moskva tenían un tamaño similar, cada uno de unos 600 pies aproximadamente (más de 180 metros) de largo y desplazaban casi 12.000 toneladas, aunque la tripulación de 1.093 a bordo del General Belgrano era más del doble del tamaño de la tripulación del Moskva, calculada en unos 500.

Consultado por The Economist, Alessio Patalano, experto naval del King’s College de Londres, subrayó que la del Mosvka “es una de las pérdidas navales más severas desde la guerra de Malvinas”.

Imágenes de archivo del crucero ruso Moskva
Las características del Moskva

Su armamento incluía 16 misiles antibuques Vulkán y 64 misiles antiaéreo antiaéreos S-300F en ocho lanzaderas, además de artillería, torpedos y cargas de profundidad. Además, estaba dotado de un helicóptero antisubmarino Ka-27.

Con 186,5 metros de eslora, 20,8 metros de manga y un desplazamiento de 11.490 toneladas, el buque, que desarrollaba un velocidad máxima de 30 nudos, fue botado en 1979 y cuatro años más tarde entró en servicio en la Armada soviética con el nombre de Slava (gloria).

A bordo de él, en 1989, el entonces presidente soviético, Mijaíl Gorbachov, viajó a Malta para reunirse con su homólogo estadounidense George Bush padre.

En 1996, ya integrado en la Armada de Rusia, fue rebautizado como Moskva y en su historial figuran misiones de apoyo en la guerra ruso-georgiana de 2008 y del contingente militar ruso desplegado en Siria.

El crucero portamisiles participó en la captura de la pequeña isla ucraniana Zmiiniy (de las serpientes) en el mar Negro el 24 de febrero pasado, el día en que Rusia lanzó su invasión a Ucrania.

“¡Buque de guerra ruso, vete al carajo!”, fue la respuesta que recibió el Moskva a su exigencia de rendición de la guarnición del guardia fronterizo ucraniano Román Gríbov, quien junto con 12 compañeros fue capturado prisionero.

Más de un mes después los guardias fronterizos ucranianos, que varios días después de su captura se consideraban muertos, fueron canjeados por prisioneros rusos. Para entonces la frase pronunciada por Gríbov ya se había convertido en un lema en toda Ucrania.

Dos días antes del hundimiento del Moskva, Correos de Ucrania puso en circulación un sello postal conmemorativo de la respuesta del guardia fronterizo a la exigencia de rendición. La imagen del sello, a cuya presentación asistió Gríbov, muestra a un soldado de pie con un fusil automático que, con la diestra, enseña desde tierra a una “peineta” a un buque de guerra, que representa al Moskva.

“Duerme en paz, gran buque”, escribió en su cuenta de Telegram Mijaíl Razvozháyev, gobernador del puerto crimeo de Sebastopol, donde tenía su base el buque insignia de la flota rusa del mar Negro. Agregó que lo “más importante” es que la tripulación fue evacuada.

“Para Sebastopol el crucero era un auténtico símbolo. Y desde luego todos hoy sentimos dolor”, señaló el gobernador.

El hundimiento del Belgrano

El 30 de abril de 1982, Estados Unidos abandonó la mediación entre Argentina y Gran Bretaña y decidió la asistencia militar a su aliado histórico. La OTAN, antes de la comunicación pública, ya había entregado misiles, combustible, municiones y material de inteligencia en la base logística británica de la isla Ascensión, en medio del océano Atlántico. Ese día, se inició el bloqueo aéreo y naval británico, la zona de exclusión total sobre las islas. Todas las naves que circularan sin autorización serían consideradas hostiles y susceptibles de ser atacadas. Ese día, también, las emisiones electrónicas de los barcos británicos fueron detectadas por los radaristas con el equipo móvil de contramedidas en Puerto Argentino. Al día siguiente se bombardeó Puerto Argentino.

En su libro La Guerra Invisible, Marcelo Larraquy reveló el seguimiento sobre el crucero General Belgrano antes del impacto, y cómo se logró detectar la posición de las balsas de los sobrevivientes, tras casi un día de búsqueda.

El domingo 2 de mayo por la mañana, el gabinete de guerra británico se reunió en Chequers, la casa de campo oficial de Margaret Thatcher, en las afueras de Londres. Debía decidirse si se ordenaba el ataque al crucero fuera de la zona de exclusión. Se debatió cuál era su amenaza real para la Fuerza de Tareas. Si podía averiárselo pero no hundirlo. Si se debía impactar solo al Belgrano y no a los destructores que lo escoltaban, para permitir la búsqueda de sobrevivientes.

La decisión se tomó antes del almuerzo. Se intentó revestir el ataque de un propósito defensivo: pese a su lejanía de la zona de operaciones, el crucero Belgrano, junto al portaviones 25 de Mayo, podría realizar una acción de pinzas sobre la flota británica, y debían neutralizar esa amenaza. Entonces se dio paso al mayor sacrificio de vidas de la Guerra de las Malvinas.

En la tarde del 2 de mayo, el Conqueror ya estaba a 2000 metros de distancia del Belgrano. El crucero no contaba con sonar para detectar submarinos. Sin advertencia previa, después de treinta horas y 400 millas de seguimiento, atacaron al barco, que se alejaba hacia el sudoeste, a 60 kilómetros fuera de la zona de exclusión, donde no había una unidad británica que pudiera percibir su amenaza.

El Conqueror disparó tres torpedos Mark-8. Los dos primeros golpearon en el Belgrano, y el tercero en uno de los destructores que lo acompañaba, el Hipólito Bouchard, pero en este blanco no explotó. Lo haría a cien metros. Sintieron la detonación. Fue un cimbronazo que hizo mover al destructor.

Desde el Bouchard intentaron comunicarse con el Belgrano, pero ningún circuito funcionó. Presumieron que había sido atacado y entonces decidieron dispersarse; también lo hizo el otro destructor, el Piedrabuena.

Después de los impactos, el Conqueror se alejó a 15 kilómetros y a través del periscopio observó cómo el Belgrano se inclinaba a babor. En una hora el crucero, construido en los Estados Unidos, que había salido indemne de las bombas del ataque a Pearl Harbor, se hundió en el mar.

El primer impacto de los torpedos mató en forma instantánea a doscientos setenta y cuatro tripulantes. Poco después, se descargó un temporal sobre los sobrevivientes que se habían lanzado a las balsas.

El ARA General Belgrano fue comprado a la Armada de los Estados Unidos en 1951 cuando era el USS Phoenix (CL-46) de la clase Brooklyn. Hasta ahora, era el único barco hundido por un submarino nuclear en tiempos de guerra. Este nombre había sido usado antes por Argentina para un crucero acorazado suyo dado de baja en 1947.

Entre sus características generales, tenía 180 metros de eslora y 18,5 de manga. Su armamento original incluyó seis cañones 152 mm/47 cal, ocho cañones 127 mm/25 cal y ocho ametralladoras 12,7 mm. Su velocidad era de 32 ½ nudos.


 

Relacionadas: