El escritorio de María Hortensia: “Vamos México”
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Columna

El escritorio de María Hortensia: “Vamos México”

¿Qué estoy celebrando realmente en las llamadas Fiestas Patrias?


El escritorio de María Hortensia: “Vamos México” | El Imparcial de Oaxaca
Foto: internet / ilustrativa

Pasaron las celebraciones de la conmemoración de los días patrios, algunas familias se reúnen para convivir y recordar los pasajes de nuestra Independencia y hasta las escenifican, otras solamente para brindar, lo cual es muy triste, y otros por inercia sin conocer la historia desconocen que nuestros héroes que se sacrificaron, se esforzaron y dieron su vida por defender nuestra patria y principalmente la causa por la que se celebra en estas fechas.

Un cuestionamiento muy importante para reflexionar es ¿Cómo está la situación en la que estamos inmersos? Conviene definir: ¿Qué estoy celebrando realmente en las llamadas Fiestas Patrias? Un pueblo sumido en la inseguridad, pobreza, división, caos e ignorancia.

Les comparto un mensaje que me pareció excelente para recapacitar y poner nuestro granito de arena para contribuir a mejorar nuestro país.

 

“VAMOS MÉXICO”

¿Qué nos pasó?  Voy regresando de una marcha de cientos, de miles de rostros, tristes, dolidos, hartos… ¡PIDIENDO PAZ! Tuve un impulso muy grande de escribir y desahogar esta frustración y coraje…y escribí: ¿Qué nos pasó? ¿En qué momento cambiamos tanto? Si las cosas más simples eran tan divertidas, patear el bote, escondernos y salvar a tus compañeros de juego o el “burro castigado” en plena calle… sin ningún sobresalto, a excepción del silbido agudo del carrito de los plátanos azucarados y el camote con miel de piloncillo estacionado en la esquina de la calle y junto a él, el policía de la colonia vigilante y amable siempre cuidándonos. Esto terminaba cuando la voz de mamá asomaba a la ventana sin barrotes para avisarnos que era hora de dormir y poner fin a los juegos.

A los padres se les respetaba, obedecía y nuestros padres hacían lo mismo con mis abuelos. El único miedo que teníamos era a lo oscurito, a reprobar y a las tarántulas  del parque. Algunos iban a la escuela solos y así regresaban, podías ir al cine con tus amigos, nada pasaba, en las matinées, veías películas de gánster y pensabas que eso solo pasaba en el cine.

Recuerdo haber visto “Cuando el destino nos alcance” y nunca, nunca, me imaginé que algún día nos alcanzaría. ¿En dónde nos desviamos?, ¿En qué momento nos perdimos…? ¿Cuándo nos abandonó el alma? ¿Cómo dejamos que nos envenenara el mal? ¿Cómo nos ganó esta ausencia de valores, de honestidad, de unión familiar e indolencia por nuestros semejantes?

Fue quizá el cambio de lo simple a lo sofisticado, a la tecnología que nos abstrajo de la humanidad simple que ayer fuimos y nos ha convertido en zombis que necesitan estímulos de enervantes y químicos que otros promueven para enriquecerse o estímulos materiales como: dinero, autos, casas, viajes, joyas… qué sé yo.

Marchamos como zombis, trabajamos 40, 50 años enloquecidos y después pasamos nuestros últimos años gastando lo ahorrado en recuperar la salud perdida, por los años en exceso y abandono.

Por Dios quiero que regrese mi alma y volver a ser humano, quiero sentir vergüenza por mis faltas y por no ayudar a un necesitado, quiero que vuelva la “honestidad” como motivo de orgullo…, quiero quitar las rejas de mi ventana y las chapas de mi portón, quiero sentarme en mi casa con las ventanas abiertas y disfrutar el anochecer de un tranquilo verano, quiero dejar a mi hijo y a mis nietos un mundo simple y común, con amor, esperanza, alegría, techo y comida para todos. ¡Qué solo piensen en EL SER y no en EL TENER! Quiero que regrese el alma de México ¿y tú quieres?

Entonces comencemos HOY… Cada quien en su casa, con sus amigos y los amigos de sus amigos. Debemos compartir esta inquietud hasta que contagiemos a ¡TODO MÉXICO! Dios en ti confiamos. ¡Feliz semana! Licenciada María Hortensia Lira Vásquez. Celular 951 21 14 138.


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