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Nos acercamos a la “desextinción” de especies

Por medio de la edición genética, paleogenetistas estudian cómo “resucitar” animales como la rata de la Isla de Navidad, extinta hace 120 años


Nos acercamos a la “desextinción” de especies | El Imparcial de Oaxaca

Un conjunto de especialistas ha estudiado el cómo “resucitar” usando la edición genética, aunque no precisamente se centraron en par de especies icónicas como el mamut lanudo o el tigre de Tasmania, sino en la rata de la Isla de Navidad que está extinta hace 120 años.

El equipo de científicos afirmó que su investigación, publicada en Current Biology, demuestra qué tan cerca están de lograrlo usando la tecnología actual.

El principal autor del estudio, Tom Gilbert, genetista evolutivo de la Universidad de Copenhague mencionó que no está haciendo desextinción, aunque la idea le suena bastante interesante y técnicamente muy emocionante.

Las maneras de traer de regreso a animales extintos son tres: la retro-reproducción de especies emparentadas para conseguir los rasgos perdidos; la clonación, que fue utilizada para crear a la oveja Dolly en 1996; y finalmente edición genética, el método que observan Gilbert y sus colegas.

La idea es tomar ADN sobreviviente de una especie extinta, y compararlo con el genoma de una especie moderna estrechamente relacionada para luego usar técnicas como la de Repeticiones Palindrómicas Cortas Agrupadas y Regularmente Espaciadas (CRISPR) para editar el genoma moderno en lugares donde este difiere, según datos publicados en la agencia AFP.

Las células editadas podrían entonces usarse para crear un embrión que se implante en un huésped sustituto. Gilbert indica que el ADN antiguo es como un libro que pasó por una trituradora de papel, mientras el genoma de la especie moderna es como un “libro de resumen” que puede usarse para juntar los fragmentos de la contraparte incompleta.

Su interés en la rata de las Isla de Navidad se despertó cuando un colega estudió la piel de estos animales en búsqueda de evidencia de patógenos que causaron su extinción hacia 1900.

Se cree que las ratas negras traídas en barcos europeos arrasaron con la especie nativa, descrita en las Actas de la Sociedad Zoológica de Londres de 1887 como una “nueva rata”, más grande, con una larga cola de punta amarilla y orejas redondeadas.

Las funciones clave perdidas

El equipo de científicos usó ratas pardas, empleadas comúnmente en experimentos de laboratorio, como la especie moderna de referencia, y halló que podían reconstruir el 95 por ciento del genoma de las ratas de las Isla de Navidad.

Podría sonar como un gran éxito, pero el 5 por ciento que no pudieron recuperar pertenecía a regiones del genoma que controlan el olfato y la inmunidad, lo que quiere decir que una rata así podría verse como las originales pero sin esas funcionalidades clave.

“Lo que nos queda es que, incluso si contamos básicamente con el ADN antiguo en perfecto estado, con una muestra muy buena y que secuenciamos a más no poder, todavía nos falta el 5 por ciento”, señaló Gilbert.

Las dos especies divergieron hace unos 2.6 millones de años, cerca de la era evolutiva, pero no tan cerca como para reconstruir completamente el genoma de las especies perdidas.

El hallazgo tiene implicaciones importantes para los esfuerzos de desextinción, como el proyecto de la firma estadounidense de biociencia Colsa, que busca resucitar el mamut, extinto hace unos 4 mil años.

Los mamuts tienen prácticamente la misma distancia evolutiva con los elefantes modernos que las ratas pardas con las de las Isla de Navidad.

Mientras tanto, equipos en Australia buscan revivir el tigre de Tasmania o tilacino, cuyo último sobreviviente murió en cautiverio en 1936. Incluso si la edición genética fuera perfeccionada, los animales replicados con esa técnica tendrían ciertas deficiencias críticas.

“Digamos que traes de regreso a un mamut solo para tener un elefante peludo en un zoológico para hacer dinero o para concienciar sobre la conservación, realmente no importa”, comentó Gilbert.

Pero si el objetivo es traer estos animales de vuelta en su forma original exacta, “eso nunca va a pasar”, añadió.

Dijo que mientras la ciencia estaba fascinada con los proyectos de desextinción, él ha tenido sentimientos encontrados y añadió:

“Si tuvieras que escoger entre traer de vuelta algo o protegerlo, yo pondría mi dinero en la protección”.


 

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