La Mano Mágica: 35 años de historia | El Imparcial de Oaxaca
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Arte y Cultura

La Mano Mágica: 35 años de historia

Las celebraciones de la Galería de Arte iniciarán con una calenda el próximo 9 de julio a las 14 horas


La Mano Mágica: 35 años de historia | El Imparcial de Oaxaca
Se ubica en la calle Macedonio Alcalá, número 203 / Es un espacio donde arte y artesanía se unen por igual

La casa con el número 203 de la calle Macedonio Alcalá ha sido puerta de historias que se hilvanan en los confines de la memoria; si sus muros hablaran, no pararía nunca la voz de sus recuerdos. Desde la época colonial en que albergó parte del Monasterio de la Soledad hasta aquella colorida década de los 80 en que fue adquirida por el maestro artesano Arnulfo Mendoza y su esposa Mary Jane Gagnier.

Juntos, con apenas una mesa que exhibía alebrijes, tallados en madera y tapetes de lana, fundaron en julio de 1987 la galería La Mano Mágica, en una época donde la artesanía mexicana comenzaba a caminar con prestigio en el mundo del arte internacional, creando un espacio donde arte y artesanía se unen por igual.

En su primera exposición presentaron piezas de Maximino Javier, Adriana Alanis y Arnulfo Mendoza, lo que llamó la atención de los maestros del arte contemporáneo que llegaron hasta allí a conocer la febril actividad artística de Oaxaca y con ello hicieron de la galería una meca para las expresiones culturales del momento.

Continuaron presentando a más artistas hasta llegar a organizar 13 exposiciones por año. Arnulfo Mendoza y Mary Jane Gagnier comenzaron a convocar a sus amigos, y sin pensarlo fueron naciendo fusiones interdisciplinarias. A finales de los 80 experimentaron con el teatro y montaron el Binigulazáa, la gran leyenda fundacional del pueblo zapoteca; responden al llamado músicos y crean melodías especiales para la obra, se suman artistas y artesanos que elaboran los escenarios y las máscaras; los amigos de la cinematografía hacen lo mismo y aportan las composiciones de luces y pequeñas filmaciones.

En 1992 comienza su época de las subastas de arte con Guacha Bato ediciones y Paco de la Peña que hizo de La Mano Mágica un refugio para artistas extranjeros influenciados con la cultura mexicana como el pintor Charles Barth, el serigrafista Michael Roman y el connotado Shinzaburo Takeda.

Para mí fue normal ver todo ese movimiento, porque crecí en esta casa, los artistas se volvieron como mis tíos, no había un grado de importancia”, relata Gabriel Gerardo Mendoza Gagnier, pues él pasó toda su infancia conviviendo con los artistas.

Su padre Arnulfo Mendoza llevaba a estos artistas a conocer su pueblo natal, Teotitlán del Valle, que, transgrediendo los lazos profesionales, se convirtieron en amigos y parte de una gran familia, en la que figuran nombres de importantes chefs como Rick Bayless y Anthony Bourdain; de artistas como Javier Arévalo, Juan Alcázar, Gunter Gerzo o del poeta Alberto Blanco, el impresor Fernando Sandoval y la fotógrafa Ellen Mark.

 

Organizaron varias actividades para festejar 35 años / Gabriel Gerardo Mendoza Gagnier, galerista de La Mano Mágica

 

Durante años, Gabriel Mendoza Gagnier trabajó en la galería; sin embargo, su primera incursión en el arte comercial fue en 2011 durante una subasta para ayudar a los damnificados del tsunami en Japón. “Antes de eso yo veía arte, conocía a los maestros, pero eran como mis tíos; hasta esta subasta es que se marca mi diferencia en aprender y dimensionar quiénes eran esos personajes”.

En 2014, la pena inundó a la familia con el deceso del maestro Arnulfo Mendoza, y sin imaginarlo cae en las manos de su hijo la responsabilidad de la galería. Se enfrentó a un panorama conocido pero carecía de experiencia. Auxiliado por su madre Mary Jane, su madrastra Yukiko y por Nancy Mayagoitia, fue desarrollándose hasta convertirse en galerista.

En 2017 hacen una venta para ayudar a los damnificados del sismo en Oaxaca y se da cuenta lo mucho que había aprendido de arte y lo lejos que estaba ya de aquel 2014, “si me preguntas qué es el arte, no te lo voy a poder contestar porque no lo estudié; yo soy un galerista, me dedico a ver a través del arte lo que es comercializable”.

Desde hace cuatro años lleva las riendas de La Mano Mágica, y ha reestructurado la obra de sus padres al atreverse a aportar sus propias ideas y descubrir nuevos talentos. Ahora busca respetar lo que ha aprendido sobre arte mexicano y apostar por la innovación sin perder la tradición.

La pandemia fue la experiencia más gratificante que me hizo crecer, siempre estuvimos vivos en el corazón de Oaxaca hasta el Covid y ahí tuve que tomar mi decisión de echarle ganas a las redes sociales y encontrar nuevas formas de vender o morir en el intento de crecer”.

Para celebrar los 35 años de la galería han organizado una serie de actividades que comenzará con una calenda el próximo 9 de julio a las 14 horas, y durante un mes habrá distintas actividades como una exposición homenaje a Arnulfo Mendoza y su tradicional subasta el 30 de julio.

La mano mágica es un lugar donde conservamos el arte, es lo que conozco, lo que sé y me encanta verlo todos los días” concluye Gerardo Mendoza.


 

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