La cultura, tan importante como la educación: Mario Carrillo | El Imparcial de Oaxaca
Oaxaca
La Capital Los Municipios
El Imparcial del Istmo El Imparcial de la Costa El Imparcial de la Cuenca
Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Salud Ecología Ciencia Tecnología Viral Policiaca Opinión

Arte y Cultura

La cultura, tan importante como la educación: Mario Carrillo

El cantautor considera que es necesario el auge de nuevos talentos en la música, pero también la existencia de escenarios y apoyos


  • La cultura, tan importante como la educación: Mario Carrillo
  • La cultura, tan importante como la educación: Mario Carrillo

Para Mario Alberto Carrillo Incháustegui, Oaxaca es un nicho del que no hay que salirse nunca, pues no es casualidad que su padre (Álvaro Carrillo) haya nacido aquí. “La sangre oaxaqueña trae el talento innato”, expresa quien también considera necesario ver a los nuevos talentos que van a sustituir a los ya arraigados como Lila Downs, Susana Harp y Geo Meneses.

Por ellas y otras intérpretes como Ana Díaz y Alejandra Robles “La Morena”, piensa que en Oaxaca algo se está haciendo bien, pues en las últimas generaciones han sobresalido mujeres, en un contexto machista y en el que regularmente habían sido hombres los que destacaban. Por eso, ve importante seguir fomentando la tendencia.

De los nuevos talentos, Mario cuenta que ha visto a varios cantantes que vienen con técnica de ópera, jóvenes con muchas ganas y con algo distinto a una ópera normal, porque también incluyen la tradición. “Y eso me encanta porque seguramente de ahí va a surgir una voz muy brillante”.

Sin embargo, le gustaría que existieran más escenarios para los jóvenes, porque no basta “tener bonita voz, buenos compositores e ideas”.

En Oaxaca, lugar en que surgió la Lira de Cantautores (en 2014) para aglutinar a artistas que han sobresalido a nivel local, nacional e internacional, Carrillo Incháustegui refiere que falta colaboración y solidaridad entre talentos, un entusiasmo en el que se impulse a las nuevas generaciones.

Se ha maximizado mucho la política y se ha olvidado un poco la cultura, considera, pues cuando hay crisis lo primero que se recorta es el presupuesto de cultura, lo cual ve como un error, pues “la cultura es tan importante como la educación y la salud”.

“El día que les inviertan a los jóvenes en cultura, van a ver cuántos Álvaro Carrillo saldrán, cuántos Tamayo, cuántos buenos escritores, pintores… por ahí va nuestro destino”, añade.

“Nos están regalando ese escenario”

“Yo tengo 300 canciones, ¿de quién crees que me piden canciones?, ¿mías o de mi papá? —de mi padre”, dice Carrillo ante el conflicto que diversos artistas han externado al recurrir a lo tradicional y lo propio.

Mario, quien dice que ser hijo de uno de los compositores más internacionales de Oaxaca no es un gran peso, sino una oportunidad, pide verlo así, como oportunidades.

“Tanto mi papá como “Chuy” Rasgado, nos están regalando ese escenario”, dice Carrillo y propone que los cantantes abran esa oportunidad, pues para superar el estigma de lo tradicional pueden incluir “las canciones que seguro van a vender”, pero no casarse con eso, sino aportar algunas temas propios o de otros autores, y con ello arriesgarse a ser un éxito, algo que aunque ve difícil, es necesario.

Asimismo, propone instaurar certámenes para compositores, a fin de impulsar los diversos géneros musicales en Oaxaca y generar oportunidades con algunos exponentes consolidados.

Mario cree que otro de los factores es el tiempo, que hay que aprovechar para saber lidiar con el público, pues en su caso, cuando ofrece un tema propio entre los de su padre, la gente lo acepta.

¿Lucrar con la cultura?

En días pasados, cuando se anunció y efectuó el concierto Oaxaca Corazón, impulsado por Lila Downs y Susana Harp, fueron varias las reacciones vertidas por los públicos, algunas de las cuales señalaban que ambas artistas lucran con la cultura. Mario Carrillo cuenta que también se percató de los comentarios. Sin embargo, niega que ellas lo hagan, pues las conoce y además las ve como representantes de la cultura de Oaxaca, pero que están expuestas a ello por estar en la cúspide de la música.

“Deberíamos aplaudir que Lila es la cantante más importante de México, no veo a una cantante tan grande como Lila y es oaxaqueña. Críticos siempre va a haber (…) Lila es una persona que siempre trae la bandera de Oaxaca, y no está mal, ella nos representa. Si le preguntas a un extranjero de dónde es Lila, va a saber que es de Oaxaca”, expresa.
La sociedad civil, fundamental

La sociedad civil también podría generar festivales en sitios emblemáticos como el barrio de Jalatlaco y que podrían ser apoyados por personas como él, señala, pues ello servirá para recuperar espacios olvidados y fomentar la convivencia y costumbres que se han perdido desde hace unos años.

Asimismo, plantea y aplaude que las actividades no se centralicen en la capital, pues existen ciudades como Tlaxiaco, Pinotepa Nacional, Cacahuatepec, entre otras, para impulsar eventos culturales y artísticos, como lo ha sido Mazunte, donde la propia comunidad se organizó para el Festival de Jazz.

En los últimos años, se han gestado algunos festivales como el de Música Independiente de la Mixteca, el ReciclArte, que han propiciado espacios para talentos del estado. Sin dejar de lado otros como el Festival de la Chilena, que lleva varios años en Jamiltepec.

Sin embargo, Carrillo Incháustegui cree que aunque se han hecho esfuerzos, el estado podría tener los festivales más importantes del país, pues es una entidad con mucha cultura.

“Así como está la Guelaguetza, podría estar el Festival Álvaro Carrillo, el Festival Chuy Rasgado, el Festival Amador Pérez Torres Dimas…”, señala. Esto, debido a que además de proyección del estado serían oportunidades para los talentos.

¿El fin del Teatro Álvaro Carrillo?

Ante la propuesta del Gobierno del Estado, de derrumbar el Teatro Álvaro Carrillo (por los daños que presenta), Mario se mostró de acuerdo por la medida, a fin de evitar riesgos para el público. Asimismo, propone que el nuevo inmueble a edificar mantenga el nombre del compositor y en él se puedan exhibir pertenencias de su padre y parte de sus restos (que la familia está dispuesta a donar), pero en un espacio ideado como museo.

También plantea que el espacio cuente con una maquila para discos, pues eso ayudaría a los talentos e impulsaría a la cultura como negocio y las autoridades se percatarían de ello.

“Se van a dar una sorpresa, van a decir: ¿a poco genera más que los eólicos? –sí, probablemente, y le están invirtiendo más a los eólicos. Y a lo mejor en la cultura inviertes menos y generas más”.


 

Relacionadas: