Edison Blas, el pintor que abre puertas imaginarias | El Imparcial de Oaxaca
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Arte y Cultura

Edison Blas, el pintor que abre puertas imaginarias

Su pintura no es de gabinete, de truculencias, aunque el espectador perciba cierto grado de crueldad


Edison Blas, el pintor que  abre puertas imaginarias | El Imparcial de Oaxaca

Edison Blas nació en la ciudad de Oaxaca. Cuando cursaba sus primeros estudios ya dibujaba en su cuaderno lo que tenía a la vista; sin embargo, su familia no creían en su talento por considerarlo muy pequeño. Durante su juventud definió su vocación de artista plástico, por lo que buscó a buenos maestros en el arte pictórico.

Su formación en las artes plásticas la considera heterogénea y multidisciplinaria, y gracias a su constancia y perseverancia, egresa de la carrera técnica de Diseño Gráfico en el Instituto Superior de Aplicaciones Modernas; además, complementa sus estudios con talleres como el curso de Grabado con Abraham Torres-Bambú; Perspectiva y Figura Humana, con Per Anderson-TAGA; Taller de Litografía en Mármol, con Per Anderson-Taller Rufino Tamayo; Taller Crítica y Pintura, con Francisco Castro Leñero-Centro de las Artes San Agustín (CaSa) Oaxaca; Taller de Libro de Artista-Nunik Sauret, Magali Lara, CaSa ; Taller de Fotopolimero-Byron Brauchli , CaSa; Proyecto escultórico en bronce a la cera en el taller del maestro Juan Santiago Pablo, Etla, Oaxaca, y Cerámica de Alta temperatura, en el taller CANELA, con el maestro Claudio Jerónimo López Cedillo.

Creatividad

La obra plástica de Edison Blas se ha definido como abrir las puertas de un imaginario mordaz e inusitado, con una fuerza plástica suficiente para imponer su sello. Su pintura no es de gabinete, de truculencias, aunque el espectador perciba cierto grado de crueldad, fealdad o una caballeriza de estereotipos tabú. Su obra plástica posee la imantación de una lectura compleja que puede definirse como un páramo de espejos bajo el axioma: la pintura sabe quienes somos.

De la trayectoria de Edison Blas se ha dicho que explora, exhibe y demuestra una actividad constante en el arte, desde piezas en acuarelas con colores vívidos y de una poesía contenida hasta la multiplicidad de líneas y colores que desdibujan rostros enormes que parecieran grandes cabezas de culturas precolombinas que todo lo observan. Cabezas vivas y cabezas muertas que nos acercan a lo ancestral, con un toque moderno, con tintes y aires propios de México.

Crítica

En el arte de Edison Blas encontramos rostros y temperamentos, exhibidas en la galería parroquial de la Villa de Etla, Oaxaca. El pintor vuelve a la carga con una linfa que exhibe la naturaleza humana en sus fibras más íntimas, más sensibles y más caóticas.

Sus trazos los impulsa porque los siente, los lleva dentro de sí mismo, por eso el espectador tiene que mirar bien la obra para buscar y encontrar la comunicación recíproca con el artista, quien usa colores tenues en sus lienzos descriptivos, motivado siempre por la estética con la belleza de un trato no muy formal sino definido en su quehacer pictórico.

Las cabezas son las muestras del pasado en que labraban para contar con algo semejante a un Dios de la lluvia, de las flores, etcétera. Pero son de sumo interés porque el artista trata de demostrar su talento de una o de otra forma en su trabajo plástico.