Ventana Fotográfica: 1X300 | El Imparcial de Oaxaca
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Ventana Fotográfica: 1X300

Adiós chiquita, que alguien nos perdone, a nosotros, los sobrevivientes, por no haberte dado cobijo bajo el ala sucia y desplumada de este país tan, pero tan hiriente.


Ventana Fotográfica: 1X300 | El Imparcial de Oaxaca
Soledad. Fotografía de Marcela Taboada. ©

“Soledad tiene un ojo verde y otro café.” Una almendra y una aceituna, pienso yo hacia mis adentros. “Su madre estaba desnutrida cuando nació porque únicamente se alimentaba de las hierbas que arrancaban de la tierra”. Y es que, razono en silencio, hay gentes, demasiadas gentes, a las que nada les es dado, salvo la carencia. “Soledad nació con serios problemas digestivos” ¿Tendría cerca algún médico que la revisara y diera seguimiento?, me pregunto nomás por preguntar a sabiendas de que los doctores difícilmente llegan allá, al lugar donde deambulan como sombras los moribundos. “Soledad falleció a la edad de 16 años”. Demasiado joven, exclamo, para partir.

Así, con esta serie de enunciados punzantes como el dolor de dientes, Marcela Taboada me introdujo a esta fotografía, de fondo negro, a la vida-muerte de esta niña, que ni la escuela, ni la iglesia salvaron, por mucho que ella se ataviara en las mañanas con el uniforme y el escapulario en el pecho. Seguramente sabría a la perfección el himno y el padre nuestro. Quizás, incluso, rescindía sus días cantándole a la patria (la que se hizo manca y de oíos sordos para no abrazarla, ni escucharla) y rezándole al dios que en la esquina se traga a sus hijos a grandes bocados de tacos.

¿Qué vería con su ojo transparente donde confluyen y se confrontan la luz y la tristeza? , ¿miraría de frente el hambre suya, el hambre de su madre, el hambre de su abuela, el hambre de los siglos que encadena y une en la muerte?, ¿miraría la soledad, el vacío, el plato sin comida de las doce del día?

Adiós chiquita, que alguien nos perdone, a nosotros, los sobrevivientes, por no haberte dado cobijo bajo el ala sucia y desplumada de este país tan, pero tan hiriente.