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Tumba 7: el tesoro “más rico de América”

Este 9 de enero se celebra el aniversario 89 del descubrimiento de la Tumba 7, ubicada en la zona arqueológica de Monte Albán


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Considerado por el arqueólogo Alfonso Caso como el tesoro “más rico de América”, el conjunto de más de 600 objetos encontrados en la Tumba 7 cumple este 9 de enero 89 años de haber sido descubierto durante los trabajos de exploración en 1932.

El hallazgo lo hizo el equipo de especialistas y trabajadores liderados por Caso, y entre quienes estaban sus hijas y esposa, María Lombardo. Actualmente, gran parte de aquellos tesoros se encuentra exhibida en la sala tres (El lugar de los ancestros) del Museo de las Culturas de Oaxaca, en la capital del estado. 

Aunque por la emergencia sanitaria de Covid el recinto sigue cerrado al público, parte de las piezas pueden apreciarse en materiales albergados en la mediateca del Instituto Nacional de Antropología e Historia. Además de que un video informativo del hecho se encuentra en el sitio Contigo en la Distancia, de la Secretaría de Cultura.

El conjunto de ofrendas y objetos rebasa las 600 piezas, pero entre ellas más de 230 conforman la exposición permanente de la sala tres del museo, y las cuales han sido restauradas por el equipo que lidera la especialista Sara Fernández Mendiola, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural.

Al referirse al conjunto, la restauradora perito señaló en 2019 que la “colección ha sido intervenida por lo menos en tres ocasiones”: la primera en “1932, en el momento de su hallazgo; en 1976, por el Departamento de Restauración del Patrimonio Cultural; en 1994, por la CNCPC, y en la actualidad, por este nuevo proyecto, el cual engloba el estudio, registro, restauración y conservación preventiva del acervo”.

De la última intervención, Fernández dijo que se atendieron los deterioros mediante diversos métodos de limpieza, lo que permitió recuperar las características formales y atributos de las piezas metálicas, mismas que a decir de la especialista tenían un valor especial para las culturas mesoamericanas, el cual “recaía en lo inmaterial, pues se les consideraban místicas encarnaciones o representaciones de las divinidades”.

El hallazgo de la tumba 7 es considerado por el INAH “uno de los más espectaculares de la historia de la arqueología mexicana”, según recoge el video de la plataforma Contigo en la Distancia. Desde ella, el video recrea el hallazgo hecho por el equipo de Alfonso Caso.

En enero de 1932, al explorar un nuevo montículo, entre los primeros objetos encontrados está un caracol modificado, que los exploradores asociaron con una tumba de gran importancia, señala el video.

Al continuar la excavación, y tras ese indicio y luego de varios días, es la tarde de ese 9 de enero de 1932 cuando los exploradores levantan las piedras de la bóveda de la segunda cámara y el momento en el que Caso logra ver un cráneo y una copa de cristal. Ya dentro, el equipo encuentra cuentas de oro, cascabeles, diadema, un adorno de oro en forma de pluma, y luego un cráneo decorado con mosaico de turquesa.