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Joven zapoteca plasma tradición oral de Quiatoni en libro

Preocupada por la pérdida de algunas tradiciones de su pueblo, Julia Reyes Luis investigó y publicó algunos cuentos en el libro Tío conejo y tío coyote


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Julia Reyes Luis es unja joven zapoteca de San Pedro Quiatoni. Se ha formado desde los 19 años en la música; ahora, a sus 24 años, ha decidido publicar su primer libro: Tío conejo y tío coyote

Hablante del idioma zapoteco y formada como intérprete en el Instituto Intercultural Calmécac, Julia reúne en el libro el primer resultado de una investigación sobre la tradición oral o aquella enfocada en la indumentaria tradicional.

La publicación es también una manera de aportar algo a su pueblo, especialmente a la niñez y juventud. Además, es el resultado de un trabajo en el que se involucraron muchas personas, desde quienes prestaron su trabajo para la imagen de portada como quienes apoyaron para costear el tiraje de los 500 ejemplares.

Ganadora del premio Letras Cuish en marzo, por el relato La hija del maguey (Llindxa’p Dohb), el libro de Julia Reyes nació por una inquietud: la de su identidad. “¿De dónde soy? Soy de Quiatoni, pero no tengo algo que me identifique realmente”, cuenta Julia sobre el primer ejercicio de introspección que la condujo a Tío conejo y tío coyote.

Ella, que recordaba los mitos, relatos y leyendas contados en su niñez por su papá, pensó que la búsqueda de su identidad sería recopilar algo de su pueblo. 

“Fue un proceso”, reconoce la joven sobre los pensamientos que le rondaron durante varios años, mientras se formaba en el Calmécac, y en donde  sentía que necesitaba hacer algo más.

Con el respaldo y ánimo de su maestro Nathanael Lorenzo Hernández, Julia emprendió una serie de investigaciones, entre las que estuvieron las grabaciones de los relatos por parte de su padre. Así como el seguimiento a la tradición textil, casi perdida ahora, pero que intenta retomar con los pocos testimonios que encontró.

Todo ello —explica— será parte de otra publicación, aunque por ahora busca seguir con los cuentos y relatos en torno al conejo y el coyote, dos animales vinculados con las creencias de su comunidad. Se piensa que en tiempos remotos los animales podían hablar y comunicarse con los humanos.

Y entre estos, destacan el conejo y el coyote. El primero, considerado mentiros y juguetón, cualidades que según las creencias pueden ser traspasadas a los humanos que se comen el genital de este. El segundo, de una personalidad noble y que confía fácilmente en los demás; “muy fácil de manipular”.

“Esta es como la primera parte de lo que mi papá me contó”, detalla Julia sobre el contenido del libro, en donde relata las travesuras hechas por tío conejo a tío coyote. Pero de las que espera contar el final, que para tío coyote no es nada bueno.

El libro se presentará el 5 de diciembre en la sede del Instituto Intercultural Calmécac, en Nejapa de Madero. Para Julia, el tiraje está pensado para la niñez y juventud de su pueblo, en quienes pretende queden estas historias que se han ido perdiendo con el tiempo, al dejarse paulatinamente la costumbre de contar historias de abuelos o padres hacia las nuevas generaciones.

“De mi generación, desconocemos muchas cosas de mi comunidad y no somos muchos los interesados”, apunta Reyes Luis.