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Arte y Cultura

El artista puede vivir de su trabajo: José Herrera Gallegos

El autor oaxaqueño, reconocido como uno de los acuarelistas más constantes y activos del país, habla de su trayectoria y las posibilidades para las artes, incluso en tiempos de crisis como la actual


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Su acercamiento a las artes visuales parece incierto en la memoria, pero para José Herrera Gallegos una primera pista está en la infancia, en los dibujos hechos en esa etapa, a los tres o cuatro años. Se trata de “algo que ya traes”, dice el artista oaxaqueño sobre su interés y vocación por las artes; aun en medio de una familia de abogados. 

“Puede sonar romántico, pero es verdad que a veces ya hay algo con lo que uno nace y no tiene dudas de qué es lo que se va a ser cuando sea grande”, cuenta. José Herrera, quien se ha especializado en la pintura y en la acuarela, recuerda que sus primeros dibujos plasmaban lo que veía desde la oficina de su padre, como los coches que pasaban por la Central de Abasto de la ciudad de Oaxaca. 

Esas escenas urbanas o los dibujos copiados de los cómics fueron sus primeras prácticas. Ahora, Herrera Gallegos destaca como uno de los artistas más constantes y destacados en la acuarela, al ser parte de la Sociedad Mexicana de Acuarelistas y de la Sociedad Internacional de Acuarelistas Iberoamérica (IWS, por sus siglas en inglés).

Sin embargo, ha desarrollado una trayectoria prácticamente autodidacta, al igual que la docencia. De ahí que su pensar sea el que se puede “salir adelante” sin necesariamente tener una formación académica formal. Y eso trata de inculcar a las personas que acuden a sus talleres; además de remarcar que quien se dedica a las artes visuales tiene que “picar mucha piedra”.

Al no haber estudiado una carrera, el autor afincado en San Bartolo Coyotepec (región Valles Centrales) refiere que ese camino está muy influido por factores como el talento, la disciplina y el aprovechamiento de las oportunidades. 

Esto último fue algo a lo que apostó hace unos años, cuando alguien le comentó de un concurso y se animó a participar. Ganó el segundo lugar en el certamen organizado por la Sociedad Internacional de Acuarelistas, en el 2014.

Pero fuera de los reconocimientos como este y otros tantos, José remarca que también está la disciplina forjada en su juventud, cuando era estudiante de preparatoria y trabajaba para costear sus estudios. Ese trabajo lo hizo desde las calles, a mediados de los 90 y hasta el 2002. Posteriormente, a través de un colectivo de artistas con quienes impulsó su trabajo con compradores extranjeros.

DÍA MUNDIAL DEL ACUARELISTA

El pasado 23 de noviembre, se celebró el Día Mundial del Acuarelista, una conmemoración en la que el trabajo de Herrera Gallegos volvió a tener una proyección, a través de una demostración de su labor. Si bien es un autor que destaca en la acuarela, se considera un artista multifacético, pues explora la pintura, el grabado, así como la investigación en las artes.

“Nada más que la acuarela me ha ocupado todos estos años por la cantidad de eventos y encuentros que hay”, reconoce quien desde esta expresión se ha proyectado en Europa y Sudamérica. Asimismo, considera que es en los últimos tiempos cuando se dio un boom de la técnica. Y que desde su labor se ha convertido en una especie de embajador de su país.

Desde Oaxaca, su estado natal, Herrera apunta que en México “el artista puede vivir perfectamente de su trabajo, sobre todo en el sur del país”, algo que en otros países difícilmente se podría, como en aquellos de la parte sur del continente Americano. 

VIVIR DEL ARTE

¿Pero qué se necesita para poder vivir del arte? Él remarca el seguir un camino: trabajar, ser constante y saber buscar un mercado para las creaciones, desde la virtualidad o un espacio físico. Y así sortear crisis como la actual, que se vive a raíz de la emergencia por Covid-19. 

“El artista no debe ser nada más grabador ni acuarelista”, también añade quien como docente trata de abarcar diversas disciplinas y técnicas. Además de ponderar un estilo propio. Y como artista aprovechar las redes sociales, abarcar más disciplinas y no abandonar una solo porque aún no sea redituable, pues habrá un momento en que sí.

No obstante, reconoce que en Oaxaca aún falta preparación de los autores, así como cierta difusión de vertientes como la de la acuarela, lo que ha tratado de impulsar con sus compañeros desde el taller del que es parte: La Estampa. Así como el pensar en un concurso  de acuarelas, que sería financiado por él mismo.