Emiliano Mendoza: clarinetista que anhela volver a los escenarios
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Arte y Cultura

Emiliano Mendoza: clarinetista que anhela volver a los escenarios

Recientemente, el oaxaqueño fue nombrado artista de las compañías alemanas Wurlitzer y Paulus & Schuler

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Su trayectoria comienza en la población de Teotitlán del Valle, cuando tenía 15 años. Hoy, a sus veintitantos, Emiliano Mendoza García suma un par de reconocimientos más a la trayectoria que ha forjado desde Oaxaca y Ciudad de México, y en París, Francia. Recientemente, el clarinetista fue nombrado artista de las compañías alemanas Wurlitzer y Paulus & Schuler.

Ser parte de ellas, cuenta desde Francia, en donde le ha tocado vivir la pandemia de Covid-19, le hace sentir muy feliz, al tratarse del “primer oaxaqueño, zapoteca y mexicano en ser parte de estas dos compañías”.

¿Cómo obtuviste y llegaste a estos reconocimientos de las marcas de instrumentos?

—Todo comenzó durante mi estancia en Francia, de alguna manera en esos momentos me sentía incompleto y me decidí a buscar una solución. Decidí viajar a Alemania y asistir a un concierto de la filarmónica de Berlín, en donde conocí al maestro solista Wenzel Fuchs. Al escucharlo, me sentí de nuevo inspirado por el sonido que producían sus instrumentos, los clarinetes alemanes, y fue en ese momento en que me animé a tocar el sistema alemán. En la actualidad, llevo varios años tocándolo y gracias a los diplomas y concursos que he ganado y al trabajo realizado en Francia y México me ofrecieron volverme artista de la compañía Wurlitzer. Con Paulus & Schuler fue complicado, una serie de trámites difíciles y complejos, pero al final me convertí en artista de la compañía.

¿Qué significan para ti estos reconocimientos cuando justamente el mundo pasa por un momento crucial por el Covid-19?

—Significan la esperanza de poder volver algún día a los escenarios y compartir con el público este arte tan bello y sincero como es la música.

¿Cómo es ser un músico en estos tiempos y vivir la pandemia lejos de tu estado natal?

—La situación es difícil para mí porque estoy acostumbrado a trabajar en público y con estos problemas me vi obligado a adaptarme a las circunstancias, que no son nada sencillas. Y a eso añadimos el hecho de estar lejos de mi tierra, lo cual a veces me causa mucha nostalgia y preocupación por nuestra gente.

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Hijo de artesanos de la comunidad, Tomás Mendoza y Marisol García, Emiliano tuvo de ellos la oportunidad de estudiar en la escuela local de música. Ahí conoció a su primer maestro, Adrián Martínez, aunque tuvo problemas porque carecía de un instrumento musical. Después se traslada a la ciudad de Oaxaca y entra a la orquesta Esperanza Azteca, donde encuentra al maestro Pedro Cervantes, quien, subraya, fue la única persona que le proporcionó un instrumento para continuar sus estudios musicales.

Tras una temporada en Puebla, donde también tocó con las orquestas Esperanza Azteca, se inscribió en la Facultad de Música de la UNAM en el primer año de propedéutico. “Mi estancia en la Ciudad de México fue difícil, puesto que quería hacer las cosas por mí mismo. Lamentablemente, la única habitación que encontré disponible y que se adaptaba a mis posibilidades tenía mucho problemas: muchas goteras y hacía mucho frío. Lo único bueno era que estaba a cinco minutos de la escuela”, recuerda el oaxaqueño.

Una tarde, se enteró de una convocatoria por parte de la Facultad de Música en convenio con la Escuela Normal de Música de París, la que contemplaba una beca para un estudiante. “En ese momento me digo: tienes que hacer este concurso y lo vas a ganar. Fui y lo gané”. Lamentablemente, explica, la UNAM le niega la posibilidad de continuar argumentando que esa beca era para estudiantes de último año de licenciatura. “Pero yo ya le había ganado a todos. Es así que gracias a la Fundación Hermandad Musical y Cultural puedo viajar a Francia y aprovechar esta gran oportunidad. Muy feliz, te comento que después de siete años culmino mis estudios en la Escuela Normal de Música de París (l’École Normale de Musique de Paris) de Alfred Cortot con todos mis diplomas superiores otorgados por unanimidad y felicitación del jurado. Es así que tengo la invitación por parte de estas dos compañías alemanas en ser parte de ellas”.

El año pasado, Mendoza participó en la grabación La Orquesta Sinfónica de Oaxaca Interpreta a Arturo Márquez, con el director de la agrupación, Eliseo Martínez.

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¿En qué te enfocas ahora? ¿Algún estudio o curso que estés efectuando?

—Me encuentro preparando nuevos estudios, esta vez enfocados en idioma alemán porque uno de mis sueños es poder dominar dicho idioma.

Luego de los nombramientos, ¿qué sigue para Emiliano?

—Tengo planeado realizar una grabación este 27 de julio de la sonata para dos clarinetes, de Francis Poulenc, con mi hermano, Julián Mendoza García, que también es clarinetista y estudia en París. Tenemos la esperanza de que todo marche bien y no nos cancelen este proyecto.