Prevención, la ausente en la conservación del patrimonio: ICOMOS
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Prevención, la ausente en la conservación del patrimonio: ICOMOS

Hay que pensar en soluciones preventivas y no sólo reactivas.


  • Prevención, la ausente  en la conservación del patrimonio: ICOMOS
  • Prevención, la ausente  en la conservación del patrimonio: ICOMOS

¿Nos estamos preparando para lo que pasará en 20 años? “No. No en la mayoría de las ciudades”, dice Rohit Jigyasu, vicepresidente del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios, ICOMOS. La respuesta la da a la pregunta que él mismo plantea tras hacer un recuento sobre los fenómenos naturales, accidentes o acciones humanas que han afectado, tan sólo como ejemplos, al Museo Nacional de Brasil (2018), más de 800 inmuebles declarados patrimonio en Japón (2011) o la catedral de Notre Dame en París (2019).

Hay que pensar en soluciones preventivas y no sólo reactivas, recomienda el experto del organismo no gubernamental fundado en 1965 y enfocado en la conservación y protección del patrimonio. Jigyasu, quien este jueves ofreció una conferencia en la ciudad de Oaxaca, subraya la necesidad de prevenir daños al patrimonio, pues muchas veces es la falta de ello lo que ocasiona mayores daños a los sitios y monumentos.

Si bien, cada desastre tiene su particularidad y no existen soluciones generalizadas para tales, el especialista reconoce que en varias ocasiones la propensión a estos o la magnitud de las afectaciones se relaciona con problemas emergentes que no se consideraron en el diseño de las ciudades, por una planeación que no contempla eventos relacionados o la simultaneidad de estos, o las relaciones entre eventos y sus riesgos. Esto último ejemplificado con Japón, el país que en 2011 sufrió un terremoto, seguido por un tsunami, una emergencia nuclear y una serie de eventos que afectaron no sólo a la población, con más de 22 mil muertes, sino al patrimonio, con cerca de mil sitios y monumentos declarados como tal.

El experto participó en la jornada Watch Day, organizada en torno a la restauración del conjunto Monte Albán-Atzompa, afectado por los terremotos de septiembre de 2017. Los desastres causados por fenómenos naturales como éstos, estuvieron en el recuento de Jigyasu, que entre los recientes recordó los aquellos vinculados con acciones humanas, como el incendio de la catedral de Notre Dame o el aumento del nivel del agua en ciudades de Europa, dado por el cambio climático.

La relación entre éste y los fenómenos es algo que el especialista remarca, pues dice que es necesario y urgente considerarlos en las estrategias de conservación y cuidado del patrimonio. Aunque no deja de lado la intervención humana que deja estragos a raíz de malas intervenciones o el uso de materiales que afectan, por ejemplo, zonas arqueológicas como Monte Albán, en donde parte del equipo de restauración reconoció los daños de trabajos previos, los que permitieron que un orificio de apenas 10 centímetros se expandiera varios metros en el edificio A.

A veces, según los análisis del vicepresidente de ICOMOS, los mayores daños no ocurren directamente por algún evento natural, sino por las intervenciones en los sitios. También, y aunque dijo que es comprensible, mas no correcto, las afectaciones se dan por saqueos, el uso de materiales inflamables, el bloqueo de acceso, la falta de fuentes de agua para mitigar un incendio o la urbanización de zonas que no fueron diseñadas para ello.


 

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