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Muere el artista y poeta Ludwig Zeller

El autor chileno falleció este jueves; desde 1993, radicó en Oaxaca, junto a su compañera de vida, la también artista Susana Wald


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Ludwig Zeller (Río Loa, Chile, 1927-Oaxaca, México, 2019) decía que la verdadera poesía “subsiste a través de los siglos” y que en el ejercicio de ésta lo primordial es “crear una cosa que sea absolutamente precisa”. En 2018, en una de sus últimas entrevistas, el autor que desde 1993 radicó en Huayápam, Oaxaca, confesaba que para él el escribir poesía se daba de forma tan natural que así había conseguido hacer una veintena de obras. Zeller murió este jueves, a los 92 años de edad, debido a un ataque al corazón.

El poeta y artista visual estuvo ligado a la corriente surrealista y movimiento de la Mandrágora, en su país natal. Pasó los últimos años de su vida junto a la también artista y editora Susana Wald.

Fue ella quien dio a conocer la noticia del deceso, a través de un mensaje publicado en su cuenta de Facebook: “Queremos compartir con familia y amigos la triste noticia del fallecimiento del poeta Ludwig Zeller, hoy, 1 de agosto de 2019”, escribió.

Ludwig se interesó en la poesía desde que era un niño. De adolescente, ya podía escribir un poema, según contaba a Omar Alejandro Ángel Cortés, autor de aquella entrevista publicada en la revista Círculo de poesía. Para él, escribir siempre fue una actividad en la que contó con el apoyo de su familia, a la que recordaba como una numerosa en hermanos.

“Naturalmente, pasan los años y me ha sido muy pleno, muy grato, el casarme con Susana y poder compartir cosas también. Ella me ha ayudado y me ha protegido en muchas cosas”, expresó en ese año el también artista plástico y traductor.

En 2015, durante un homenaje, el autor de Los elementos (1953) y Preguntas a la médium y otros poemas (2009), contaba que Oaxaca era como su propia casa. “Así lo entiendo, puedo escribir y publicar. Me ha sido muy grato y he podido producir muchas cosas que no se dan en todos los lugares”.

 

OTRAS ACTIVIDADES

Además de pintor y poeta, Zeller fue curador en la Galería de Artes Plásticas del Ministerio de Educación de Chile. Ese trabajo, que comenzó en 1952, le permitió estar en contacto con poetas del grupo Mandrágora, entre ellos Enrique Gómez-Correa y Braulio Arenas, y algunos ligados al surrealismo, como Humberto Díaz-Casanueva.

En 2015, los organizadores de la edición 24 del Encuentro Internacional Hacedores de Palabras le rindieron un homenaje. En aquella ocasión, el poeta y ensayista Armando González Torres señalaba que en la poesía de Zeller el mundo vuelve a encantarse. “Se vuelve un espacio mágico y ritual, donde pueden ocurrir encuentros maravillosos, donde se suceden las más diversas metamorfosis. También es un espacio libertario, en el que —en sus mejores momentos— se manifiestan y se reconcilian armónicamente las funciones humanas más antagónicas.

González Torres dijo en esa ocasión que si bien el surrealismo nació en Francia, dio sus mejores frutos en América, donde fue desarrollado por poetas como Ludwig Zeller, Octavio Paz, Enrique Molina, Blanca Varela, Olga Orozco y César Moro.

 

MUJER EN SUEÑO

En la obra escrita de Zeller, está la subversión transformadora del amor “y creo que es uno de los secretos de esta lozanía extraordinaria de su escritura”, describía González. Como ejemplo ponía al poema Mujer en sueño, “un poema de largo aliento, donde se celebra el amor en todas sus facetas: el enamoramiento súbito, el erotismo, el magnetismo animal, la calentura, las leyes de la atracción, la belleza, la crueldad, en fin, todas las facetas de este sentimiento”.

En ese mismo año, el artista Quinto Euceda creó una pieza dedicada a Zeller, en la que el poeta chileno plasmó su poema Distracción Ontológica.

A su compañero, la artista Susana Wald lo describió como alguien con quien cambió su vida familiar, pues aunque no había nacido de su vientre, el hijo de este era uno más para ella, sin distinción de los tres que ya tenía.

Ludwig Zeller y Susana Wald se conocieron a mediados del siglo pasado, cuando él era curador de la galería de artes plásticas del Ministerio de Educación. Fue en 1963 cuando, al ver la calidad en el trabajo de Wald, le propuso montar una exposición.

“Él se arriesga en esto”, recordaba hace unos meses la autora. Susana y Ludwig crearon la revista La Casa de la Luna, en 1968, e impulsaron varias exposiciones en Chile, también en Canadá y México. Asimismo, promovieron juntos el sello Oasis Publications.


 

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