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¿En verdad las pastillas anticonceptivas engordan?

Quizás ya estás tomando anticonceptivas, pero, ¿conoces realmente su funcionamiento? ¿Crees que existen mitos en relación a ellas?

¿En verdad las pastillas anticonceptivas engordan? | El Imparcial de Oaxaca

Muchas mujeres tomamos pastillas anticonceptivas (la famosa “píldora”), un tipo de fármaco que está en el mercado des del año 1960. Quizás ya estás tomando anticonceptivas, pero, ¿conoces realmente su funcionamiento? ¿Crees que existen mitos en relación a ellas?

En este artículo pretendemos resolver una cuestión que siempre ha girado en torno a la píldora, y es: “¿Las pastillas anticonceptivas engordan?”. Vamos a intentar responder a esta cuestión en el presente artículo y, además, explicaremos qué son estas pastillas y para qué sirven, más allá de para evitar un posible embarazo.

¿Las pastillas anticonceptivas engordan?

Para responder a la cuestión de: “¿Las pastillas anticonceptivas pueden hacerme ganar peso?”, deberemos retroceder primero un poco, entendiendo primero cómo funcionan las pastillas anticonceptivas, para posteriormente explicar qué son y para qué sirven.

Las pastillas anticonceptivas modifican nuestro metabolismo. Según los expertos, hormonalmente, el estado que provocan las pastillas es similar al de un estado de embarazo. Al modificar nuestro metabolismo, las pastillas hacen que retengamos más líquidos y que tengamos más apetito (lo que aumenta la probabilidad de comer más y por lo tanto de engordar).

Así que, respondiendo a la cuestión de si las pastillas anticonceptivas engordan, podemos decir que, no es que engorden directamente, sino que indirectamente pueden hacer que comamos más (por el aumento de apetito), y al retener también más líquidos, nos sintamos más hinchadas, etc. Pero muchos estudios afirman que no engordan directamente.

En resumen, técnicamente las pastillas anticonceptivas no engordan. Encontramos datos que lo avalan, como por ejemplo una revisión reciente realizada por la Biblioteca Cochrane. En esta revisión, recogida por el Instituto Alemán para la Calidad y la Eficiencia en Salud (IQWiG), los investigadores concluyen que las pastillas anticonceptivas no tienen un efecto demostrable ni directo en el aumento de peso (como tampoco lo tienen el resto de anticonceptivos hormonales).

Diferentes efectos

Por otro lado, hay mujeres a las que les afectará más este efecto de hinchamiento, el hecho de tener más hambre, etc., y hay otras a las que no tanto. Es decir, que los efectos de las pastillas anticonceptivas pueden variar de una mujer a otra, ya que lógicamente cada organismo es diferente.

Así, hay mujeres que pueden engordar y otras no (aunque, repetimos, técnicamente no sería correcto decir que la píldora engorda, sino que más bien se trata de un efecto indirecto). Si estas mujeres engordan, pero, suele ser de una forma moderada (y se explica por otros factores, como veremos más adelante).

El “mito” de que “la píldora engorda”

Además, los estudios que sugieren que las pastillas anticonceptivas en sí mismas no engordan, hace años que se publican. Sin embargo, en la sociedad el mensaje que se transmite o que impera es precisamente el contrario, de que sí engordan. Así, la mayoría de mujeres cree que las pastillas anticonceptivas engordan.

De hecho, incluso hay estudios que señalan que la cuestión que más preocupa a las mujeres es si los anticonceptivos hormonales engordan o no (y muchas de ellas optan por no tomar anticonceptivos por esta razón).

Se trata pues, de un mensaje erróneo que se va transmitiendo. Debemos señalar, que otro aspecto que preocupa especialmente a las mujeres es si el método anticonceptivo en cuestión alterará o no su estado anímico.

Entonces… ¿por qué engordamos “con la píldora”?

Hay mujeres que inician un tratamiento con pastillas anticonceptivas, y empiezan a engordar (o a presentar oscilaciones en su peso, de ganancia y de pérdida). Como hemos explicado, esto no se debe directamente al efecto de la píldora, sino que puede parecernos que hemos engordado por el hecho de retener más líquidos, sentirnos más hinchadas, etc. (efectos que sí derivan de la píldora).

Por otro lado, podría haber otras explicaciones o causas que expliquen este aumento de peso. Por ejemplo, podemos relacionar este hecho con nuestro estilo de vida. Si mientras tomamos las pastillas, empezamos a practicar menos deporte, o a comer más, etc., es lógico que aumentemos de peso.

Muchas mujeres, además, empiezan a tomar pastillas anticonceptivas cuando están en pareja estable, quizás en un período donde se “cuidan” menos o están más sedentarias, etc. Así que esto también puede influir en nuestro peso.

Pastillas anticonceptivas: ¿qué son y para qué se utilizan?

Ahora que hemos intentado esclarecer la cuestión de si las pastillas anticonceptivas engordan o no, vamos a hablar un poco de qué son estas pastillas y de para qué sirven.

Las pastillas anticonceptivas, también denominadas popularmente “píldora” o “píldoras anticonceptivas”, empezaron a comercializarse hace más de 50 años, en el 1960.

Son fármacos que permiten evitar el embarazo en la mujer, situándose su eficacia alrededor del 99% (si se toman adecuadamente). Así, se trata de un método contraceptivo hormonal, que se administra por vía oral en formato comprimidos (pastillas o tabletas). Actualmente es el método más seguro para evitar el embarazo.

Las pastillas anticonceptivas se componen de hormonas femeninas, concretamente de dos tipos de ellas: los estrógenos y los progestágenos. Cada tipo y marca tiene su dosis específica (es decir, las dosis varían según el tipo de pastilla anticonceptiva).

Otras funciones

Por otro lado, otras funciones que cumplen las pastillas anticonceptivas son: regular los ciclos mensuales, en el caso de mujeres que presentan ciclos mensuales irregulares; reducir el dolor de la menstruación, en el caso de mujeres que padecen fuertes dolores menstruales, y mejorar el acné, especialmente en chicas adolescentes en época de alteraciones hormonales (que facilitan la aparición de acné).

Todo esto, pero, no se puede generalizar, ya que como decíamos, cada cuerpo es diferente, y no a todas las mujeres nos producen los mismos efectos las pastillas anticonceptivas. Sin embargo, sí es cierto que en muchas ocasiones las pastillas anticonceptivas se recetan para estas otras indicaciones, y no únicamente como método anticonceptivo para evitar el embarazo.

Otros efectos secundarios

Así, el aumento de peso que producen algunas pastillas anticonceptivas es uno de sus efectos secundarios, pero existen más. El principal y más grave es que aumentan el riesgo de formación de trombos.

Los trombos son coágulos de sangre que se forman en el interior de un vaso sanguíneo y permanecen ahí; si el propio trombo o una parte del mismo se desprende del vaso, puede llegar a viajar por el torrente sanguíneo. En este último caso hablamos de un émbolo.

El hecho de que las pastillas anticonceptivas aumenten el riesgo de formación de trombos, hace que no se recomiende su uso en mujeres que presenten algún trastorno de la coagulación, o que presenten factores de riesgo cardiovascular (como por ejemplo hipertensión, diabetes, tabaquismo [especialmente en mujeres mayores de 35 años], hipercolesterolemia, etc.).

Además del aumento de peso y del riesgo de trombos, las pastillas anticonceptivas pueden causar los siguientes efectos secundarios:

  • Alteraciones en el ciclo menstrual
  • Aumento de la sensibilidad de las mamas
  • Dolores de cabeza
  • Alteraciones en el estado de ánimo y el humor
  • Aumento del sangrado menstrual
  • Náuseas