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Rosácea, la enfermedad que se confunde con acné

Causa enrojecimiento de la piel y postulas o granos, especialmente en la cara

Rosácea, la enfermedad que se confunde con acné | El Imparcial de Oaxaca

El acné es un problema de la piel muy frecuente que causa granos y enrojecimiento, sin embargo, pocas personas saben que esos síntomas podrían estar ocultando una enfermedad de la piel más severa: la rosácea.

Pese a que anteriormente eran pocas las alternativas de tratamiento para esta afección de la piel, en los últimos años han aparecido nuevas terapias para controlar el rubor y mantener a raya el asunto.

Rosácea, enfermedad que se confunde con acné
De acuerdo a la Dra. Dawn Marie Davis, Dermatología de Mayo Clinic en Rochester, Minnesota, la rosácea puede presentarse en cualquier persona, pero es más probable que ocurra entre la gente de piel blanca, a medida que avanza en edad.

Las mujeres son más proclives que los hombres a sufrirla, especialmente durante la menopausia, aunque la afección tiende a ser más severa en ellos.

Los signos y los síntomas de la rosácea suelen salir a la luz de vez en cuando y duran semanas o meses para luego disminuir por un período. No obstante, con el tiempo, los síntomas pueden continuar indefinidamente.

Existen diferentes tipos de rosácea y el más común de ellos es el que produce el enrojecimiento facial. El enrojecimiento generalmente empieza en la mitad de la cara y se disemina hacia las orejas, el cuello, el cuero cabelludo y el pecho.

Además, pueden presentarse otros signos y síntomas. Muchas personas con rosácea tienen en la cara bultos similares a espinillas que parecen acné (pústulas).

Las personas que padecen esta enfermedad también pueden tener sequedad e irritación en los ojos, junto con hinchazón y enrojecimiento de los párpados. Eso se conoce como rosácea ocular.

Con el tiempo, la rosácea puede inflamar la piel de la nariz y la frente, razón por la que estas zonas se ven agrandadas o engrosadas. Esto ocurre con más frecuencia en los hombres que en las mujeres.

¿Cómo controlar la enfermedad?
En muchas personas, tomar buenas medidas de autocuidado y evitar los desencadenantes es suficiente para controlar los signos y síntomas de rosácea. Cuidar bien de la piel puede reducir o prevenir los brotes.

Se sabe que la exposición a la luz ultravioleta empeora la rosácea, así que aplica a diario un protector solar de amplio espectro que bloquee tanto los rayos ultravioleta A como los ultravioleta B y que tenga un factor de protección solar (FPS) de 30 o más y aumente a un FPS de 50 cuando salgas al exterior.

En el clima frío o ventoso, usa una bufanda o una máscara para esquiar, porque las temperaturas extremas y el viento empeoran la rosácea.

Si bien es importante limpiar la piel regularmente, evita los productos que contengan alcohol u otros irritantes. Toca y limpia la tez con suavidad, sin frotarla ni exfoliarla. Además, un buen humectante puede aliviar la sequedad y ayudar a disminuir la sensibilidad de la piel.

Factores que empeoran los síntomas
Muchas personas con rosácea logran descubrir ciertos factores comunes que parecen desencadenar el rubor en ellas.

Entre los desencadenantes comunes están:

Temperaturas extremas

Exposición al sol y el viento

Bebidas calientes

Comida picante y con glutamato monosódico (GMS)

Alcohol

Ejercicio

Estrés (incluyendo la privación de sueño), la ira o la vergüenza

Medicamentos que dilatan los vasos sanguíneos, como algunos fármacos para la presión arterial

La experta de Mayo Clinic indica que poco se podía hacer antes para tratar el enrojecimiento y las pústulas de la rosácea, pero ha habido muchos avances en los últimos años.

Para la rosácea leve a moderada, lo que generalmente se recomienda es un tratamiento tópico. Los productos para uso tópico tratan las espinillas de la rosácea leve a moderada; no obstante, con estos fármacos, puede llevar varias semanas hasta que la mejoría sea notoria.

En algunos casos de rosácea, otras alternativas serían justificables. Por ejemplo, cuando la rosácea es entre moderada y severa, se puede usar un antibiótico oral para combatir la inflamación.

Si padeces rosácea severa que no responde a otras terapias, el médico tal vez le sugiera un fármaco oral contra el acné.

Las terapias con láser y otras luces también pueden reducir el enrojecimiento o la dilatación de los vasos sanguíneos. Sin embargo, eso no suele curar la afección y podría ser necesario repetir los tratamientos.

Dado que no existe cura para la rosácea, es preciso administrar el tratamiento de forma continua.