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Policiaca

Cita con la muerte

Refiere su familiar que el automovilista asesinado en La Experimental tenía seis meses de volver a Oaxaca, luego de una estadía de dos años en Veracruz
por Floriberto Santos

Roberto tenía seis meses de haber regresado a Oaxaca, quizás sus asesinos lo esperaban o los traía de "cola", revelan las primeras investigaciones en torno al asesinato de un hombre ocurrido cerca del crucero de la Procu, la tarde del miércoles.

Una vez realizada la identificación legal del cadáver, elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones (AEI) hallaron más datos sobre el extinto, para así perseguir alguna línea de investigación.

El automovilista victimado a balazos en la avenida Luis Echeverría, cerca de las instalaciones de la AEI, se llamó Roberto Benítez Galván.

La hermana compareció ayer ante un fiscal para reconocer legalmente los restos y solicitar la entrega de los mismos.

Entre otros datos que en su mayoría la policía prefirió reservar, se sabe que era originario de La Crucecita, Huatulco.

En la investigación resalta que hace dos años salió de Bahías y se fue a Minati-tlán, Veracruz, supuestamente por tener problemas con una novia.

Sus familiares no tenían mucha comunicación con él, por eso dijeron ignorar si tenía problemas de otra índole con alguna persona.

Lo que sabían era que apenas hace seis meses había regresado a la capital oaxaqueña, pero ignoraban también dónde vivía.

El crimen

A las 15:20 horas las detonaciones de arma de fuego alertaron a comerciantes, automovilistas, mototaxistas y hasta a limpiadores de parabrisas en ese importante cruce de la Experimental, San Antonio de la Cal.

"Dos motociclistas huían y un hombre quedaba en la calle, hubo persecución", narró un vendedor de frutas.

Roberto viajaba en un vehículo de color blanco, Pointer, con placa de circulación del estado de Michoacán.

Todo indica que los agresores lo seguían, el caso es que lo abordaron tan pronto estacionaba su automóvil.

Discutieron con él y lo golpearon, para posteriormente uno de ellos sacar su arma de fuego y dispararle.

La víctima corrió como para pedir auxilio hacia donde se encontraban elementos de la AEI, pero el armado lo siguió y lo remató.

El conductor de la moto siguió a su acompañante para que se subiera al vehículo y enfilaran hacia el sur, entre callejones.

"Camionetas de la judicial los persiguieron, pero creo que no agarraron a nadie", relató un mototaxista.

Mientras tanto en la avenida era todo confusión, por el radio de comunicación, agentes investigadores que se acercaron de inmediato al escuchar los disparos, solicitaron apoyo a paramédicos.

Socorristas de la Cruz Roja llegaron y confirmaron que el hombre estaba sin signos vitales al presentar varios impactos de bala.

Decenas de curiosos intentaban acercarse más para ver quién era el muerto, pero los policías no lo permitieron y comenzaron a acordonar el área. Peritos hallaron en la escena del crimen siete casquillos percutidos al parecer calibre 9 mm.

El vehículo del extinto también fue revisado y monitoreado en el sistema Plataforma México, para saber sobre su estatus legal.

En el interior del auto se localizaron dos cascos para motocicleta, los cuales fueron embalados al igual que dos teléfonos celulares que portaba el finado.

En esos momentos se ignoraba sobre la identidad de la víctima, toda vez que al ser revisadas sus pertenencias no se le halló alguna identificación.

Fue a través de los medios impresos de información cuando la hermana supo de la mala noticia y enseguida se dirigió a reconocer el cadáver en las instalaciones del anfiteatro, ubicado en San Bartolo Coyotepec.