Asesinó a palos a su vecina en Asunción, Ocotlán de Morelos; ya fue sentenciado |
La Capital Los Municipios El Istmo La Costa La Cuenca Nacional Internacional Súper Deportivo Especiales Economía Estilo Arte y Cultura En Escena Ciencia y Salud Tecnología Viral Policiaca Cartones

Policiaca

Asesinó a palos a su vecina en Asunción, Ocotlán de Morelos; ya fue sentenciado

 Antonia, antes de morir, confesó que Pedro la había atacado despiadadamente a golpes sin saber el motivo

Asesinó a palos a su vecina en Asunción, Ocotlán de Morelos; ya fue sentenciado | El Imparcial de Oaxaca
Cae el asesino

Pedro fue detenido el 11 de abril de 2017, por elementos de la AEI, en cumplimiento a una orden judicial, a las 00:20 horas aproximadamente, cuando caminaba en la calle Benito Juárez, casi esquina con calle Del Trabajo, en la población de Asunción, Ocotlán.

Dato

La mujer fue atacada el 15 de septiembre de 2016, Desafortunadamente siete días después, el 22 de septiembre, a las 05:00 horas, dieron la mala noticia en un hospital de San Agustín de las Juntas de que la señora Antonia había fallecido

Reacciones

A pregunta del juez sobre la resolución, Pedro dijo no tener nada que decir, en cambio don Florencio agradeció al colegiado por la sentencia. “Está bien señor juez, muchas gracias por la sentencia dictada, por esos 30 años de cárcel que deberá pagar”, dijo.

La tardanza

Por alguna irresponsabilidad posiblemente del mismo Tribunal o de la Fiscalía General del Estado, la lectura de sentencia por reposición se prolongó desde las 14:00 horas hasta las 16:00 horas, pues no se contaba con la presencia de un traductor de la lengua zapoteca por parte del ahora sentenciado.

Pedro G. H., hallado culpable de haber asesinado con un palo a su vecina en Asunción, Ocotlán de Morelos, fue sentenciado ayer en los Juzgados de Control de Valles Centrales con sede en Tanivet de Tlacolula de Matamoros.

Al resolver, el cuerpo colegiado condenó a Pedro a una sentencia de 30 años de prisión a partir del 11 de abril de 2017, fecha en que se le detuvo.

Además, fue sentenciado a pagar la cantidad de 173 mil 104.80 pesos como reparación del daño a favor de una víctima indirecta.

De acuerdo con los jueces, es la sanción mínima, aún cuando el ministerio público solicitó la pena máxima que es de 40 años de cárcel.

Según la resolución, dentro de la causa penal 197/2017, se tomó en cuenta que el ahora sentenciado es de origen indígena, campesino de ocupación y con nivel académico de primaria.

Entre los datos de prueba que fueron admitidos y valorados para determinar esta resolución, se encuentran los testimonios de una persona que presenció cuando Pedro atacaba con un palo a la víctima.

Fueron contundentes también la declaración del señor Florencio, esposo de la difunta; así como los diversos dictámenes periciales emitidos por personal de la Fiscalía General del Estado, inspección ocular y testimonios de elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones que se encargaron del esclarecimiento.

En la investigación, se estableció que Pedro propinó 18 golpes con un palo a la señora Antonia en diferentes partes del cuerpo como el pecho, los glúteos y el abdomen.

La causa de muerte fue hemorragia interna intensa del céfalo secundario a traumatismo craneoncefálico provocado por contusiones directas sobre el cráneo.

El delito por el que se le sentenció a Pedro fue por homicidio calificado con ventaja.

La historia

Eran las 16:00 horas aproximadamente del 15 de septiembre de 2016.

Don Florencio y su esposa Antonia llegaron a su domicilio, ubicado en la calle Morelos, en Asunción, Ocotlán, procedentes del campo.

Como todos los días, los señores regresaron luego de una larga jornada en su parcela, a bordo de su carreta. En su hogar los esperaba la mamá de Antonia.

Florencio se encargó de la carreta, mientras Antonia dijo que iría a darle agua a su burrito, el cual dejó amarrado en el domicilio de su madre, en la calle Del Trabajo, cerca de su morada.

Transcurrieron varios minutos, a Florencio y su suegra se les hizo extraño que Antonia no regresara.

La mamá corrió a su casa, pero cuando abrió la puerta se llevó desagradable sorpresa.

Vio cuando Pedro, su vecino, le daba dos o quizás más golpes con un palo a su hija.

Pedro, al sentirse descubierto corrió hacia donde estaba la testigo, la empujó y se metió a su vivienda.

Intranquilo, Florencio también pensó en que algo malo sucedía y se encaminó hacia la casa de su suegra, pues tampoco regresaba.

Al conocer la tragedia, recordó que en el trayecto de su casa a la de su suegra, sobre la calle Progreso, vio a Pedro que corría y se metía más apresuradamente a su vivienda.

Gravemente herida, Antonia confesó que Pedro la había atacado a golpes sin saber del motivo.

Enseguida los familiares buscaron apoyo para trasladar a la lesionada a un hospital.

Desafortunadamente siete días después, el 22 de septiembre, a las 05:00 horas, dieron la mala noticia en un hospital de San Agustín de las Juntas de que la señora Antonia había fallecido.

Conforme avanzaban las investigaciones, se estableció que a la señora Antonia le habían robado un dinero que cargaba en el interior de su blusa, la cual sujetaba con el sollate y con el cual pagaría a unos mozos.

Se explicó que este dinero lo tenían porque días antes habían vendido unos animales. También se dieron cuenta que la víctima ya no tenía su teléfono celular.