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Opinión

Hoja por hoja

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¿Modelo educativo?
por Mario De Valdivia

La autoridad lingüística, el diccionario de la Real Academia Española, define siete acepciones para la palabra "modelo". No sabemos exactamente de cual se valió nuestra autoridad educativa la Secretaría de Educación Pública (SEP), para imaginar un proyecto de formación académica que iniciará pronto en el sistema escolar mexicano.

Curiosamente los promotores de tan singular "modelo", el señor Aurelio Nuño (titular de la SEP) y el señor Enrique Peña Nieto (Presidente de los EUM), no son precisamente personajes enrolados en el medio educativo, académico o cultural. Uno de ellos dijo "ler" cuando quiso utilizar el infinitivo del verbo "leer", su jefe, durante la Feria Internacional del Libro de Guadalajara estuvo imposibilitado de enunciar tres libros que hubiera leído.

Entre Nuño y Vasconcelos hay una distancia no sólo de 96 años en el cargo, sino una distancia astronómica de millones de años luz en cuanto al conocimiento académico, filosófico, cultural y político. José Vasconcelos, creador de la SEP, diseño un proyecto educativo portentoso que abrió las puertas de la lectura y del aprendizaje eficaz a las generaciones que se cultivaron en esas enseñanzas. Las politiquerías de los caudillos revolucionarios convertidos en presidentes, dio al traste con tan formidable política nacional educativa, pero la semilla sembrada por el Maestro de América dio frutos especialmente en el ramo universitario y por ello México se precia de tener talentos en áreas científicas y humanísticas.

Uno de los temas favoritos de Nuño y Peña, es su sistemática crítica negativa hacia la memoria. Quieren innovar el aprendizaje dejando de lado una de las tres potencias del alma (memoria, entendimiento y voluntad). Sin memoria no funcionan las otras dos. Despreciar el tesoro cerebral del almacenamiento de información es un desplante de prepotencia y una mendaz forma de proponer un "modelo" cuyos resultados no pueden anticiparse exitosos sólo con propaganda política.

Si a alguien le preguntaron tres títulos de libros y no pudo mencionarlos, quiso culpar a la memoria, pero se trataba de carencia de conocimientos y éstos sólo se adquieren guardando cuidadosamente los datos que el cerebro debe procesar para entender y ejecutar. Si se tuviera en alta estima a la memoria, nuestros políticos metidos a educadores no cometerían los errores y equívocos que a diario expelen en sus diatribas demagógicas.

Imaginemos a los "docentes" de la Sección (o Cártel) XXII del SNTE y la CNTE enseñando inglés (uno de los fines del "modelo educativo"), o tratando de inducir a sus desventurados alumnos un proceso virtuoso de aprendizaje basado en razonamientos. Eso es, desde luego, un despropósito y le es fácil a Nuño decir que en algunos años los escolares mexicanos serán bilingües español-inglés, olvidando que la misma SEP obliga también a la enseñanza del libro gratuito de texto en lenguas indígenas o que en la capital del país, un ex Jefe de Gobierno estableció como lengua oficial el náhuatl, con lo que tendremos en realidad hablantes de tres o más lenguas (je je je).

No señores, no puede cantarse triunfalmente un supuesto "modelo" que no ha sido probado o experimentado. Es un proyecto armado por expertos de gabinete y sin la concurrencia de antropólogos o científicos sociales que hayan vivido las entrañas de los submundos culturales de esta nación: las etnias indígenas aferradas a sus lenguas, costumbre y tradiciones; los cinturones de miseria urbana donde la cultura es un bien ajeno no apto para el robo; las clases altas que miran con desprecio y prepotencia a los círculos sociales que consideran inferiores; a la deteriorada clase media que aspira a posiciones usurpadas por la alta burocracia y las élites políticas; a diputados y senadores que desbarran con el lenguaje y que sólo contribuyen a la potenciación de corruptelas.

En 20 meses los creadores del "Modelo Educativo" ya no estarán en sus cargos elevados. Desde sus mansiones observarán el fracaso de una ocurrencia articulada para la magnificación de sus discutibles desempeños.