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Opinión

De frente y de perfil

De Frente y de Perfil

Encartes y descartes
por Ramón Zurita Sahagún

Dentro de la disciplina priista el promoverse como candidato a un cargo de elección popular, antes de que el partido de línea es considerado casi como un acto de traición.

Los tiempos se respetan, de acuerdo a la liturgia partidista y más, todavía, cuando el Presidente de la República es militante de ese organismo político y no ha dado el banderazo de arranque para ello.

Por eso, dos connotados priistas mantienen posiciones distintas en torno a sus posibilidades futuras hacia el 2018.

Una Ivonne Ortega Pacheco, consciente de que sus posibilidades reales son mínimas, abre la caja de pandora y expone lo que podría considerarse parte de su plataforma política con rumbo a la anhelada candidatura presidencial.

Lo hace basada en un decálogo que da respuesta a la pregunta presidencial de ?Qué hubieras hecho ustedes? sobre el incremento a la gasolina.

Ivonne responde con lógica y enumera los puntos en los que se hubiese podido actuar, sin dañar la economía popular.

Pareciera que la exgobernadora de Yucatán rompió lanzas con el Presidente Enrique Peña Nieto, al ejemplificar sobre los sitios en los que se podría y se puede actuar para revertir el impacto del gasolinazo.

Ivonne no es una mujer de enfrentamientos que, además, mantiene cercanía con el Ejecutivo federal desde los tiempos en que ella como gobernadora tenía que esperar o interrumpir su discurso en los informes anuales, para darle la bienvenida al entonces gobernador del Estado de México, quien siempre llegó tarde al evento, con todo y que su arribo a Yucatán había sido horas antes.

La entonces gobernadora de Yucatán fue considerada como uno de los personajes cercanos a la candidatura de Peña Nieto y como tal se esperaba fuese recompensada con algún cargo de importancia dentro del gabinete, al triunfo del candidato presidencial del PRI.

Circulaban apuestas y sentaban a Ivonne en dos cargos de secretaria: Desarrollo Social o Turismo, no consiguió ninguno de los dos, aunque si el de secretaria, ya que fue enviada como secretaria general del CEN PRI.

El cargo fue aceptado, aunque nunca pudo entenderse con César Camacho, el entonces presidente nacional del PRI.

Las razones que circularon sobre la no incorporación de Ivonne al gabinete fueron dos, la primera que apenas había terminado la licenciatura y en línea, ya que en sus tiempos de gobernadora tenía solamente la preparatoria terminada y la segunda, que no hablaba inglés.

Ivonne esperó que en el segundo trienio del sexenio podría abrirse la oportunidad en el gabinete, pero tampoco llegó con todos y que las dos plazas anheladas fueron puestas vacantes. En una, Desarrollo Social, llegó, José Antonio Meade y en la otra, Turismo, Enrique de la Madrid.

Fue considerada con una diputación federal plurinominal y decidió entrarle a la disputa por la coordinación de su bancada, aunque el designado fue, nuevamente, César Camacho, con quien no se entiende, en lo político.

Ivonne se ha dedicado a tejer redes en los estados, afianzar alianzas y prepararse para entrar en la contienda por la candidatura de su partido. No tiene, hasta el momento, la idea de ser independiente o, cuando menos, como priista disciplinada que ha sido (no se sabe si lo sigue siendo) esperar los tiempos prudentes para analizar el escenario del momento.

Ella, con o sin autorización se encaró ya en la contienda presidencial y buscará los espacios necesarios para competir, si es que no es reconvenida por ello.

Contrario a ello, Luis Videgaray Caso, el flamante secretario de Relaciones Exteriores, se descarta y asegura que no se ve en la contienda presidencial.

El alter ego del presidente Peña Nieto está considerado por los analistas y estudiosos de la política como uno de los más fuertes contendientes a la candidatura presidencial del PRI.

Videgaray Caso tiene todo de su lado para conseguirlo: el favoritismo presidencial, las relaciones dentro y fuera del país, los amarres dentro del gabinete y fuera de él; la presidencia del partido en manos de unos de sus alfiles.

Lo que no tiene y en ello tendrá que trabajar, son las simpatías de los militante de su partido y hasta de la ciudadanía en general que lo considera como responsable de la crisis económica que vive el país y autor, entre otras cosas, del gasolinazo.

Tal vez, ese sea el temor del exsecretario de Hacienda, que podría resentir el repudio del pueblo, si es que no baja la tensión sobre el llamado gasolinazo.

Luis Videgaray es un hombre inteligente y preparado que sabe que abrir sus cartas ahora es anticipado y puede tirar por la borda todas las posibilidades que se le dan en este momento.

Actualmente está considerado como el villano favorito y se le responsabiliza de una supuesta sujeción a la política estadounidense por ser quien concertó la visita del entonces candidato presidencial Donald Trump al Presidente Peña Nieto.

También de lo que se considera como una reforma fiscal fallida y, por supuesto, del gasolinazo.

Por eso, el secretario de Relaciones Exteriores aprovechó todos los espacios electrónicos que le fueron dados en su recorrido por los noticiarios de radio y tv, para rechazar cualquier posibilidad de disputar la candidatura presidencial.

Es un juego perverso de los políticos el negar sus aspiraciones, aunque al final de cuentas las tienen que contener en muchos de los casos.

En la situación de Videgaray Caso él sabrá medir los tiempos y sabrá si le alcanza o no para competir por la candidatura. En el de Ivonne, todo lo que avance será fabuloso y hasta podría dar la sorpresa, ya que dentro del priismo la caballada está sumamente flaca.

Email: ramonzurita44@hotmail.com