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Auditorías a fondo
por Editorial Imparcial

La semana pasada, el titular de la Secretaría de la Contraloría y Transparencia Gubernamental, José Ángel Díaz Navarro, adelantó que hay en curso al menos 50 auditorías en diversas dependencias, para detectar los presuntos desvíos del pasado. Además, subrayó que definitivamente no habrá impunidad para aquellos que malversaron los fondos estatales, en abierta referencia al ex titular de la Secretaría de Salud, Germán Tenorio Vasconcelos, a quien le anexaron otros años a su inhabilitación, sumando poco más de cien años. Entre la ciudadanía oaxaqueña y luego de los escándalos nacionales de corrupción que involucran a varios exgobernadores, existe una gran expectativa respecto a qué ocurrirá con aquellos que han sido señalados de manera reiterada por sus corruptelas. Es de todos sabido que se dejaron muchos pendientes. Cientos de empresas de la construcción materialmente quebraron ante la falta de asignación de obras. Luego de la impunidad en sexenios anteriores, en el imaginario colectivo existe la certeza de que en el gobierno de Alejandro Murat eso no pasará y muchos esperamos que así sea. La impunidad ha sido el motor que ha permitido el saqueo infame de nuestro magro presupuesto.

Sin embargo, lo que los oaxaqueños ya no quieren saber es de procedimientos administrativos o sanciones irrisorias como las inhabilitaciones que ni siquiera trascienden el ámbito estatal, como es el caso del ya citado Tenorio, que no tiene ni expediente ni proceso alguno en la Secretaría de la Función Pública (SFP), sino de procedimientos resarcitorios o penales. Ha sido para la sociedad una ofensa ver que exfuncionarios que saquearon las arcas estatales paseen su impunidad por doquier. El hecho de que Gabino Cué nunca procediera en contra de los corruptos del pasado fue considerado como una afrenta a la ciudadanía. Precisamente por ello, la realización de las auditorías que mencionó recientemente el titular de la Secretaría de la Contraloría han despertado una gran expectación. El daño patrimonial ocasionado a Oaxaca no debe quedar impune ni mucho menos queremos ver a los corruptos del pasado paseando su impunidad por doquier. Hay muchas formas en las que pueden resarcir el quebranto financiero en que incurrieron. Y hacia ahí deben encaminarse las acciones del gobierno de Alejandro Murat. Que no se diga que hubo acuerdos previos y subrepticios para pasar por alto las corruptelas. Sería un nuevo agravio al pueblo.