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Editorial

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Acciones injustificables
por Editorial Imparcial

El tema del incremento en el precio de las gasolinas se ha pervertido. La justificada protesta por este golpe a la economía de los mexicanos y de los oaxaqueños, se ha desviado hacia los terrenos sinuosos de la actividad delictiva y criminal. Si bien es cierto, tal como lo comentó en gobernador Alejandro Murat ante empresarios el pasado jueves, que en Oaxaca han sido hechos aislados, algunos actos de saqueo se han dado en el Istmo de Tehuantepec y la Cuenca del Papalopan que, coinciden, de manera sospechosa, con las dos regiones en donde se ha disparado la inseguridad en los últimos tiempos.

Por fortuna, pese a rumores falsos que se han difundido en las redes sociales, nada hay en torno a saqueos y vandalismo. Sin embargo, quienes han puesto la nota en los noticieros y en algunos diarios, como es el caso de EL IMPARCIAL, son las organizaciones que controlan el transporte concesionado. La disputa entre moto-taxistas del Frente “14 de junio”, el Sindicato Libertad y la Confederación de Trabajadores de México (CTM), ha trastocado la gobernabilidad y la paz social.

El ejecutivo estatal reconoció que sin orden y legalidad no habrá inversiones, por ello, es urgente ya meter en cintura a estos organismos beligerantes.

A inicios de la semana anterior, el enfrentamiento entre grupos de transportistas afiliados a una organización dio como resultado una persona herida y dos unidades incendiadas. Apenas el viernes por la noche, comerciantes ambulantes que se han apropiado del estacionamiento de una tienda de auto-servicio, fueron agredidos con palos y piedras por otro grupo.

Como decimos líneas arriba, si bien es cierto que en Oaxaca hemos estado a salvo del saqueo y el vandalismo que se ha arropado en la protesta por el alza en el precio de la gasolina, no han faltado los mismos grupos de siempre, afiliados al transporte concesionado, los que sigan haciendo de las suyas con una impunidad insultante.

Hay que entender que no es ya Gabino Cué quien está al frente del ejecutivo estatal, sino un gobernador que ha ofrecido alentar las inversiones y mantener un clima de paz. Por tanto, debe ser la dependencia responsable, la Secretaría de Vialidad y Transporte (Sevitra), la que meta orden en este clima de violencia e impunidad, llamando a cuentas a los dirigentes del problemático gremio del transporte.

La sinrazón electoral

La semana anterior abordamos el tema de los usos y costumbres, hoy denominados con eufemismo, sistemas normativos internos. Un análisis respecto a la vigencia de este sistema en los procesos electorales oaxaqueños advierte que el mismo ha sido rebasado; que ya no corresponde a la realidad actual y, por tanto, que nuestra LXIII Legislatura que recién se estrenó, haga una revisión del citado sistema para modificarlo o actualizarlo, acorde a los tiempos de la democracia moderna y participativa.

Uno de los factores que ha cristalizado en esta inoperancia es que nadie respeta ya las famosas asambleas comunitarias, pues sus resultados se han convertido en la manzana de la discordia. El ejemplo más evidente de esta situación, la han puesto con creces algunas agencias pertenecientes al municipio de Nejapa de Madero, que durante la segunda quincena de diciembre y lo que va de enero, en una acción de torpeza, cerrazón y chantaje, han mostrado su desacuerdo con el resultado de las elecciones, de una forma sui generis: cerrando la Carretera Internacional en dos tramos: el Portillo de Nejapa y Las Ánimas, en un afán perverso, doloso y sin mayor propósito que afectar a los miles de automovilistas que transitan por dicha vía.

Pero ¿cuál es el motivo de que a casi tres semanas de dicha acción, sigan empecinados en echar abajo la validación de una elección, que no pudieron hacerlo ante los órganos competentes? Muy simple. No existe voluntad política para llamar a cuentas a quienes manipulan a la gente, para cesar con esta agresión a la ciudadanía inerme.

El razonamiento que hemos expuesto no es simple ni fortuito. Lo usos y costumbres se pervirtieron y el método para cuestionar y echar abajo lo que ya fue juzgado en el órgano electoral, es la presión y el chantaje. El método que bien aprendieron vecinos y comuneros de los maestros de la Sección 22, es el camino más eficaz para lograr sus propósitos.

Lo que sorprende es que luego del tiempo en que han fastidiado a la sociedad, la dependencia responsable, la Secretaria General de Gobierno, siga solapando a los rijosos vecinos. Lo anterior contradice lo expuesto por el ejecutivo estatal en el sentido de que es la paz social y la gobernabilidad, la mejor garantía para promover las inversiones. ¿Algún capital se arriesgará venir a Oaxaca y estar siempre a merced de vecinos u organizaciones de chantajistas y manipuladores que, a la menor provocación, cierran carreteras? Es una pregunta.