Nuestra tragedia educativa | Opinión
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Opinión

Nuestra tragedia educativa

Editorial

 

 

En el fanatismo trasnochado que le caracteriza, los miembros del Comité Ejecutivo Seccional de la 22, desde hace 37 años a la fecha, han tenido una constante: utilizar al pueblo, cuyas causas dicen defender a los cuatro vientos, como rehén de sus bajas pasiones y ambiciones personales. Nada, absolutamente nada justifica una supuesta lucha que atente en primer lugar en contra del derecho a la educación. Bajo ninguna circunstancia el magisterio oaxaqueño debe esperar el respaldo de la sociedad en su conjunto, cuando la víctima principal de sus aberrantes métodos de cierre de escuelas, suspensión de clases, pérdida de objetivos educativos y rezago, son los niños y jóvenes que asisten al sistema educativo oficial. La de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y su adlátere, la S-22, es de principio a fin una lucha bastarda, sin objetivos, sin futuro, como cualquier movimiento guiado por el fanatismo irracional y desquiciado. Éstas son algunas de las motivaciones por las cuales el tema educativo y los cuestionamientos a los manidos métodos de los bloqueos, los plantones, los paros locos y demás, son severamente cuestionados en nuestros espacios editoriales.

En EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca, que siempre comparte las inquietudes y los proyectos de crecimiento y desarrollo de nuestro pueblo, de ninguna manera haremos apología de un movimiento desfondado y sin mayor propósito que seguir conservando el estatus de un gremio convenenciero y acomodaticio, como es el magisterio. Con la seriedad y trayectoria que caracterizan a este periódico, que en breve cumple sus primeros 66 años de vida, seguiremos poniendo los puntos sobre las íes respecto al gravísimo daño que se le ha hecho a la educación en pos de lograr cada vez más prebendas, canonjías y privilegios. El llamado Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación en Oaxaca (MDTEO), desde hace mucho está fuera de la realidad. No sólo ha perdido el sentido del decoro, que por cierto nunca ha tenido, sino un desfase total respecto a la realidad que vive la entidad. He ahí el por qué ningún llamado hubo para participar en las tareas de rescate y reconstrucción de nuestras regiones afectadas por sismos y lluvias. Por el contrario, cual buitres, en medio de la tragedia, siguen buscando su confort. Ésos son nuestros revolucionarios y guerrilleros maestros, que sólo hablan como loros, pero han olvidado que la ignorancia es el opio de los pobres.

Clanes familiares

Como en ninguna administración pasada, o al menos más exacerbado que las anteriores, en ésta se ha dado un fenómeno singular: verdaderos clanes familiares se han enquistado en el gobierno de Alejandro Murat. Cualquier reportero acucioso podrá descubrir que amistades añejas han llegado en oleadas a la administración pública desplazando a veces a profesionales, que durante mucho tiempo, hicieron en las áreas un verdadero servicio civil de carrera. Es menester que el ejecutivo estatal haga una revisión de su equipo de trabajo en donde tal parece que muchos no le han funcionado. Nada ajeno es en un gobernante llegar al cargo rodeado de amigos, aunque no siempre sean los mejores colaboradores. Está demostrado, como algunos grandes de la política en México, que los parientes y amigos, hacen menos daño fuera que adentro. Esto se recrudece con el arribo de funcionarios que sólo despachan en la administración estatal medio tiempo. Es decir, que están aquí si acaso de lunes a jueves, pues hay que convivir con la familia que radica en la Ciudad de México o en otra parte del país. No existe pues arraigo, compromiso, verdadera vocación de servicio con el pueblo oaxaqueño. Lo hemos padecido muchas veces, pero este régimen apenas tiene cumplió once meses, por lo que es prudente darle reanimación, antes de que el segundo año de gobierno sigan prevaleciendo los mismos vicios y debilidades.

Sin ánimo de descalificar, este régimen se ha caracterizado por su novatez y ambigüedad. Un equipo que se presumía joven contrasta con viejos lagartones cebados en mañas. Al inicio se dijo que habría equidad de género, cuestión que no se ve por ningún lado, habida cuenta de que sigue prevaleciendo un gabinete de hombres, salvo excepciones de mujeres, que son las menos, cuando la promesa es de que al menos fueran equilibrado. Hay pues muchas cosas que podemos señalar como premisa al I Informe de Gobierno que estará aquí a la vuelta de la esquina. La ciudadanía espera que de la misma forma en la que se despidió al ex titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil (CEPCO), por haber sido omiso en la emergencia que vivimos el pasado 7 de septiembre, con esa misma fortaleza, el gobernador debe prescindir de algunos de sus colaboradores y amigos. Mantenerlos en la nómina es una irresponsabilidad, más aún aquellos que no solamente están ellos mismos sino sus hermanos, esposas, hijos y amantes.