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Editorial

Salud, en un brete

 

Con la seriedad y el profesionalismo que lo caracteriza, EL IMPARCIAL. El Mejor diario de Oaxaca, ha publicado en sus páginas sendos reportajes sobre la situación que guardan decenas de centros de salud y hospitales en Oaxaca. Algunos de ellos fueron sólo construidos sin contar a futuro, con el respaldo financiero para su operación; otros fueron dejados en obra negra, que ha servido para el saqueo por parte de vándalos y ladrones que se han llevado desde alambre de instalaciones eléctricas hasta apagadores, losetas y otros materiales. Hay uno, como el que se medio construyó en Candelaria, Loxicha, que es refugio de aves o almacenes habilitados para guardar mercancías, despensas y otros. La crisis financiera por la que atraviesa el sector salud, que se ha exacerbado en los últimos tiempos, pues se viene arrastrando desde el sexenio pasado, ha impedido normalizar el rubro de construcción o remodelación. El déficit que quedó del pasado es en realidad insuperable salvo destinar recursos del gasto corriente. Es más, hasta del suministro oportuno de medicinas nos hemos quejado, además de la protesta constante de los trabajadores del sector, a los que no se les paga de manera oportuna. De ese tamaño es la problemática del sector salud.

Vale la pena pues que quienes están al frente aprovechen los recursos y programas que ha destinado el gobierno federal para terminar la construcción de algunos hospitales o avituallarlos con equipo y personal. Uno de esos nosocomios que adolece históricamente de éstos es el Hospital Civil “Aurelio Valdivieso”. Hace unos días en que se presentó el caso de un menor originario de una comunidad de la Mixteca, quien por traumatismo tenía el globo ocular casi fuera de la órbita, la opinión pública pudo percatarse de las carencias tan graves que hay en el sistema de hospitales de Oaxaca: no hay especialistas para atender emergencias como ésas. El caso de los Servicios de Salud en Oaxaca (SSO) pues, es grave y no se ve la luz al final del túnel, pues no hay ni obras ni servicios, a diferencia de otras administraciones. Se dice que el déficit dejado por la administración pasada no sólo no se ha superado sino que se ha incrementado. Parte de ello son los vicios arraigados que existen en el sector y la falta de voluntad política para superarlo. La suerte de las construcciones que quedaron a medias o en el olvido, con certeza es más incierta aún.

Consultas ad hoc

Durante al menos un mes, los personeros del diputado federal, Benjamín Robles Montoya, Lenin López Nelio y Jorge Oropeza, insistieron en instalar en la Alameda de León, un módulo de consulta ciudadana, según ellos para recibir quejas y denuncias sobre el desempeño del presidente municipal de la capital, Oswaldo García Jarquín. De acuerdo a las ordenanzas municipales se requiere de permiso. De no existir dicha autorización simplemente no puede instalarse. Los aludidos insistieron una y otra vez, para que el referido módulo, con el logotipo del Partido del Trabajo (PT) se instalara hasta lograrlo el pasado domingo 14 de julio. El objetivo del instrumento de marras quedó claro: exhibir la labor que hasta el momento ha llevado a cabo el edil, si bien es cierto que con muchas críticas, cuestión que se trata de aprovechar políticamente por personaje que se avecindó en Oaxaca, que no tiene raíces aquí y que además ha traicionado a quienes en su momento lo hicieron crecer políticamente. Nada más desafortunado que haber instalado el referido módulo cuando Oaxaca registra una de las mayores afluencias de turismo nacional y extranjero a quienes, por supuesto, no les interesa la grilla local, tan pedestre y rastacuero que se practica en Oaxaca.

Si se tratara de una consulta ciudadana, con ese perfil y despojada de colores partidistas, tenemos la certeza de que podría tener éxito, pero usarlo políticamente para desacreditar a un adversario e ir cuajando en el ánimo ciudadano para crecer políticamente en la capital y en un momento aspirar a buscar la presidencia municipal, ello se hace sencillamente una torpeza. Lo grave de todo es que todavía hay quienes se prestan a ese juego y asumen que hacen lo correcto. Si el edil de la capital ha hecho mal trabajo o existen en su gestión errores y desvíos, los medios de comunicación hemos hecho nuestra parte para informar a la opinión pública de los mismos. En efecto, hay aún capítulos pendientes que García Jarquín no ha podido remontar. Uno de ellos es la inseguridad que se vive en la capital. Pero no es aprovechando políticamente esos yerros como las cosas puedan mejorar, más aún proviniendo de un personaje siniestro, con un pasado cuestionable que sólo los ciegos no han visto. Veremos cuál es “el éxito” que obtendrán los promotores y las repercusiones del famoso “módulo de consulta ciudadana” que, a nuestro juicio, se trata de una trastada con perfil político electorero.