Los hispánicos y los prehispánicos |
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Opinión

Toltecáyotl

Los hispánicos y los prehispánicos

 

Es “sorprendente”, que el Instituto Nación de Antropología e Historia, institución del gobierno federal especializada en el Patrimonio Cultural de México, trate a la historia ancestral, con tanta aparente negligencia e ignorancia.
Pareciera, “inexplicable”, la política de desaciertos, errores, omisiones y laxitud, en la información que maneja para la difusión de la historia, filosofía, arqueología, de la Civilización del Anáhuac, una de las seis más antiguas y con origen autónomo de la humanidad.
En efecto, la Civilización Madre de este país, está a la altura, por su importancia, vigencia y antigüedad, como las de la India o la China. En estas naciones, la identidad cultural se sustenta en su glorioso pasado. Su presente, está totalmente vinculado con su milenaria historia. Los pueblos viven su pasado en la vida cotidiana del presente a través de tradiciones, mitos, leyendas, fiestas, usos y costumbres. Sin embargo, para México es no es así. Casi la mayoría del pueblo, se encuentra totalmente desvinculado de su milenario pasado. Incluidas aquellas personas que tienen un título universitario, y hasta, los llamados “pueblos originarios”, que desconocen totalmente su más profunda raíz ancestral. El pueblo de México, vive totalmente amnésico, frente a su Patrimonio Cultural ancestral, se comporta y se siente, como “extranjero”. Lo mismo en una zona arqueológica, que en un museo.
Lo que hoy es México, tiene una historia ancestral de más de 9500 años, desde la invención de la agricultura, el maíz y la milpa, hasta la llegada de los invasores españoles en 1519. Esta historia ancestral ha sido “secuestrada” por el Estado mexicano necolonial de ideología criolla, desde 1824. Durante los tres siglos del periodo Colonial, esta historia fue brutalmente excluida. Hasta principios del siglo XIX, la fiesta civil más importante del Virreinato era el 13 de agosto, que se “celebraba la caída de Tenochtitlán y la derrota del Imperio Azteca”, con un desfile militar. El pasado ancestral fue tomado como una manifestación demoniaca y primitiva que no merecía crédito alguno.
En este periodo, los únicos héroes eran Cristóbal Colón, Hernán Cortés y el rey de España en turno. Sin embargo, desde el principio del Virreinato, se empezó a crear una ideología criolla, en la que se rechazaba a los españoles peninsulares y se asumía, por los criollos desplazados del poder por el Sistema de Castas, una supuesta “pertenencia y originalidad” de esta tierra. De ahí viene, hasta nuestros días, el equívoco de llamar “criollo” a lo que es propio u originario del lugar, como “maíz criollo”.
Al final de 11 años de guerra entre criollos contra peninsulares, acordaron hacer los pases y crear un país, “de ellos y para ellos”, traicionado a los pueblos indígenas y afrodescendientes que lucharon por la independencia. Así nace, en 1824, México. Sin embargo, los criollos traicionan a los peninsulares y los expulsan en 1828. México nace como una aparente república, pero esencialmente sigue siendo una Colonia, ahora a cargo de los criollos. Desde Lucas Alamán (1792-1853), político conservador e historiador hispanista, la historia oficial de este país ha sido totalmente hispanista y en manos de los criollos, como actualmente lo es, Enrique Krause. En la cual, la cultura mexica pasará a ser el “antecedente más antiguo de la historia patria”.
En efecto, la ideología criolla, que entre otras cosas es racista, clasista y malinchista, ha desaparecido los 9500 años de historia e identidad cultural ancestral. A esta historia, el INAH, la SEP, las universidades y medios masivos de comunicación llaman con suma irresponsabilidad, “historia prehispánica”, es decir, antes de (nosotros) los españoles (los invasores).
En principio le llamaron indebidamente a “su país” México, porque durante siglos se llamó Anáhuac. Las “fuentes lo afirman” y Morelos en 1813 convoca al Primer Congreso del Anáhuac e Iturbide proclama El Primer Imperio México del Anáhuac. La historia oficial ha desaparecido a muchas culturas tan o más importantes que la mexica, y mucho más antiguas. De esta manera en el México prehispánico de la SEP, casi desaparecen diluidas en algunos reglones de sus textos, la importancia y grandeza de las culturas de los mayas, nahuas, mixtecos, zapotecos, purépechas, totonacas y un largo etcétera. El gentilicio de “mexicano” se presupone que todos somos mexicas.
En La Historia Oficial Prehispánica, solo existe “El Imperio Azteca y el Templo Mayor”. El propio INAH usa términos colonizados como: prehispánico, Mesoamérica, precortesiano, precolombino, rey, reina, princesa, caballeros águila y tigre, centros ceremoniales, a la caída de Tenochtitlán, le llama Conquista de México. Generalizan a todos los pueblos y a los 9500 años de historia ancestral, con la historia de la cultura mexica, que apenas es de 1325 a 1521. Cuál es la razón de este craso ¿error? O es que es una estrategia para mantener amnésico al pueblo de este país. Sin memoria histórica e identidad cultural ancestral no existen valores. La clase dominante es malinchista, racista, clasista y no se siente vinculada con la mayoría de habitantes de este, “su país”. No los siente como hermanos, no tiene respeto, compasión ni amor por ellos, prueba de esto es el salario mínimo. Siempre sus orígenes y sus capitales están en el extranjero. Descolonizar es dignificar. Visite www.toltecayotl.org