S-22: Vapuleada socialmente
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Opinión

Editorial

S-22: Vapuleada socialmente

 

El fin de semana pasado se dieron varios incidentes que involucran al magisterio disidente que se ha aglutinado en la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Un grupo de mentores de Durango fueron replegados de manera violenta por la Policía Estatal, en tanto que autobuses de los mismos maestros disidentes, fueron a su vez retenidos por corporaciones policiales en Veracruz. Todo ello sin contar con el caso del atentado que sufrieron dos maestros en Ciudad Ixtepec, del cual uno falleció, la semana pasada. Quien conoce a los maestros conoce su capacidad de victimización. Se entiende que cualquier hecho, por pequeño que sea, será utilizado como bandera para realizar marchas, paros, bloqueos carreteros, etc. En lo que no han reparado sus dirigentes es que han generado un hondo repudio ciudadano y que ya nadie está dispuesto a tolerar sus bajezas y atropellos. Un ejemplo es la reacción que tuvieron los empleados de la Dirección Jurídica del Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca (IEEPO), hace unos días, cuando fueron retenidos de manera ilegal por una decena de mentores que pedían ser reinstalados en la Escuela Secundaria Técnica Número 100 de San Antonio de la Cal.

El incidente fue un verdadero escándalo dado que los empleados retenidos, al pretender salir por la fuerza, tomaron botes de ácido muriático de los baños de las oficinas, para mezclarlos con agua y arrojarlo a los maestros que los habían secuestrado. Maestros y maestras resultaron con quemaduras en el rostro y el cuerpo. Tuvo que intervenir la Dirección de Derechos Humanos del IEEPO y buscar la forma de prestar ayuda a los afectados. Para hacer más patética su situación, la Sociedad de Padres de Familia de la escuela en donde buscaban su reinstalación, acordaron apoyar al director de la misma y cancelar toda posibilidad de regreso de los maestros (as), que buscaban ser reinstalados. Se trata de hechos que, concatenados, dan una idea del hartazgo ciudadano respecto a la conducta de los maestros. Y hay razón. Ya emplazaron a gobierno y ciudadanía a tolerar sus 72 horas de jornada de lucha. Se han dado casos en los que comunidades enteras están en contra de que maestros de la Sección 22 estén a cargo de las escuelas. Luego de casi 38 años de abusos, atropellos, paros locos, plantones y bloqueos, la ciudadanía está harta y lo ha expresado de diversas formas. Esta situación, sin embargo, tiene sin cuidado a los dirigentes que siguen empecinados en operar los mismos métodos aberrantes que tanto repudio les ha generado.

Seguridad: Buenos propósitos

Los oaxaqueños esperamos que los responsables de la seguridad pública en el estado no sigan engañando al gobernador Alejandro Murat, pues el mismo reconoció la semana pasada, la situación preocupante del mapa criminal que se está dando en la entidad. Consciente de ello, el ejecutivo estatal convocó a una reunión más del Grupo de Coordinación Oaxaca, del que forman parte algunas dependencias federales como la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina/Armada de México, la Procuraduría General de la República, la Policía Federal y el CISEN, además de sus contrapartes estatales y municipales. El resultado de la reunión citada fue el compromiso tácito del gobierno estatal en velar por la seguridad y la paz social de los oaxaqueños. Sin duda pues, se trata de buenos propósitos. Es los días siguientes veremos si el compromiso del gobernador es cumplido por sus colaboradores o simplemente siguen como hasta hoy: sólo fingiendo cumplir con su responsabilidad y dedicándose a cuestiones superficiales y no al verdadero meollo del asunto de la seguridad ciudadana. Mucho hemos criticado la publicidad constante de las corporaciones en torno a los borrachos detenidos en el operativo alcoholímetro o la recuperación de automóviles robados.

No sabemos los ciudadanos oaxaqueños de operativos para evitar el transporte de droga, de programas para evitar los asaltos bancarios o en caminos y carreteras. Poco se conoce si se instalan o no las bases de operaciones mixtas, denominadas BOMs, que en algún momento llegaron a representar un freno a los grupos delictivos. Tampoco se conocen operativos para preventivos para evitar acciones de violencia. Sólo se sabes de asuntos superficiales como conferencias y hasta subasta de obras de arte que, en nada, absolutamente en nada contribuyen a paliar este riesgoso clima de inseguridad y creciente criminalidad que sigue afectando a Oaxaca, una entidad, hasta hace poco tranquila y lejos de las operaciones criminales que tanto han lacerado al país. No se trata de fijación periodística ni nada parecido respecto a la pésima actuación de la Secretaría de Seguridad Pública y su titular o de la Policía Estatal y del Comisionado responsable. Menos de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Estatal de Seguridad Pública, en donde tal parece que la frivolidad tienen certificado de autenticidad. Estas personas deben ponerse a trabajar y dejar de engañar a su jefe.