La violencia y los delitos a la alta |
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Opinión

Tómelo con calma

La violencia y los delitos a la alta

 

• La responsabilidad de los medios de comunicación en el proceso electoral
• Recortes presupuestales en los medios públicos

A lo largo de las últimas semanas se ha incrementado considerablemente el registro de delitos a nivel nacional. Si bien el Valle de México por su importancia llama la atención, la realidad es que las ejecuciones en Guerrero, Michoacán, Tamaulipas, Colima, Nayarit, Oaxaca, y Veracruz, también van a la alta. En este contexto salvo Yucatán y Campeche, el resto de la República ha tenido incremento en sus registros de muerte con violencia, asaltos a transeúnte, robo de autos, y menormente el delito de secuestro. La noche es el mejor escenario para la actividad de la delincuencia organizada.

Queda a la luz la incapacidad de las autoridades, para manejar una estrategia que contemple acciones que permitan garantizar la seguridad, y recuperar la confianza de la sociedad en las instituciones.

La vía debe ser sumando los esfuerzos entre autoridades municipales, estatales, y federales. De nada sirve la participación del Ejército y la Armada en el combate a la delincuencia organizada, si no se suman a estas acciones las autoridades locales, y en esto sin duda juega un papel relevante la aplicación de exámenes de control de confianza, y mejorar los salarios de los cuerpos locales de seguridad. Son medidas que no dan resultado de la noche a la mañana, y en esto tenemos mucho por hacer autoridades y ciudadanos.

Tómelo con interés.- En las últimas semanas las estrategias de los grupos políticos se han basado en sembrar temor, miedo, y polarizar a la sociedad. Durante el periodo de intercampaña, los partidos políticos y algunas instancias gubernamentales, se han dedicado a sembrar ataques hacia los candidatos a la Presidencia de la República, quizás con o sin fundamento; sin embargo, son los medios de comunicación quienes deben verificar las fuentes y los hechos señalados, a fin de que la sociedad tenga los elementos necesarios, para tomar una decisión adecuada.

Es lamentable el rezago procesal que genera incertidumbre; son muchas las denuncias que salen a la luz pública, como los desvíos de recursos en Petróleos Mexicanos en el caso Odebrecht, o los señalamientos sobre mala aplicación de recursos públicos que dejó al descubierto la Auditoría Superior de la Federación, sin que las autoridades materialicen oportunamente las demandas, y ejerzan órdenes de aprehensión contra los responsables, lo que crea una mayor incertidumbre que en nada ayuda al clima de temor y zozobra, que vivimos los mexicanos con miras a la jornada electoral de julio próximo. En este escenario, los medios de comunicación tienen que actuar con objetividad y oportunidad, para tratar de aclarar el panorama, y no prestarse al juego de los estrategas electorales. Por esto, la profesionalización de periodistas y medios de comunicación es esencial.

Tómelo con atención.- A lo largo de la presente administración, los medios públicos de comunicación, han sufrido recortes presupuestales superiores al 50 por ciento, con relación al ejercicio presupuestal 2012. Las televisoras y radiodifusoras del Estado Mexicano, que debieran ser vistas como una herramienta complementaria de los procesos educativos y formativos, en principio fueron observados como una herramienta para difundir acciones y programas del gobierno en turno, y ahora son considerados un lastre o un estorbo para la administración. A diferencia de lo que ha sucedido en países desarrollados, en los que los medios públicos van a la vanguardia tecnológica, y cuentan con el apoyo del Estado para cumplir su función como un canal de vínculo con la sociedad, en México se busca cerrar los medios por considerarlos una molestia, al registrar bajas audiencias y no contar con credibilidad ante la sociedad.

Es lamentable que lejos de buscar el fortalecimiento de los medios con contenidos de calidad, lo que se pretende es la desaparición de los medios del Estado Mexicano, al disminuir los presupuestos a su mínima expresión, en canales de radio y televisión, que no pueden generar recursos propios mediante la comercialización de sus espacios. Así las cosas, la calidad de las producciones cada día es menor, y lo que se busca es que la sociedad no tenga interés en los contenidos que se difunden.

La Red Edusat que se encarga de transmitir la Telesecundaria y el Telebachillerato, carece de recursos para actualizar sus contenidos, lo que afectará la Reforma Educativa, y la implementación del nuevo modelo educativo. La presente administración pasará a la historia como el gobierno que sepultó a los medios públicos, al no valorar su papel así como la misión, el valor, y los objetivos de los medios del Estado Mexicano.
Twitter: @Fernando_MoraG
Facebook: Fernando Antonio Mora